La demanda de bienestar y eficiencia en la acuicultura
El oxígeno disuelto es un parámetro vital para la salud y el rendimiento de los peces. Su déficit puede provocar estrés, disminuir la tasa de crecimiento e incluso causar mortalidades masivas. En un escenario donde la sostenibilidad y la eficiencia operativa son cada vez más relevantes, los centros de cultivo enfrentan el desafío de mantener condiciones óptimas de oxigenación sin incrementar su huella ambiental.
“Nuestros clientes nos pidieron más que un equipo: querían una solución que les permitiera operar con mayor confiabilidad, reduciendo su huella de carbono y optimizando el uso de oxígeno en la jaula”, explica Álvaro García, Gerente Comercial de ITG.
Nanoox Cage: tecnología probada de nanoburbujas
Nanoox Cage es un equipo que produce una mezcla de agua y oxígeno en tamaño nanométrico, con una eficiencia de transferencia de masa superior al 85 %.
Esta alta capacidad de incorporación de oxígeno, que puede alcanzar hasta 50 kg/h, permite lograr eficiencias de hasta cuatro veces mayores que los sistemas convencionales, con un ahorro de hasta el 80 % en el consumo de oxígeno gaseoso.
Su diseño permite que, con un solo equipo por jaula, se alcancen incluso los puntos más distantes de la jaula, cubriendo prácticamente su totalidad y asegurando una distribución homogénea de oxígeno para todos los peces.

La evolución: nacimiento de Nanoox Intelligence
La primera versión de Nanoox Cage fue concebida para funcionar de forma manual, lo que implicaba una alta dependencia del operador para su encendido y apagado, con las ineficiencias que ello conllevaba.
En respuesta a las necesidades planteadas por los clientes —reducir el consumo de combustible y evitar episodios de hipoxia—, ITG desarrolló Nanoox Intelligence, un sistema automatizado que regula la oxigenación de acuerdo con parámetros definidos por el usuario. El equipo mide en tiempo real el nivel de oxígeno disuelto en cada jaula y opera únicamente cuando es necesario, deteniéndose al alcanzar el umbral máximo establecido.
“El sistema opera solo cuando se necesita. Esto significa más eficiencia, más bienestar para los peces y un aporte real a la sostenibilidad del centro”, agrega García.
Este desarrollo incorpora sensores de oxígeno, software de control accesible desde el pontón o el teléfono móvil, y una plataforma capaz de gestionar todo el flujo de oxígeno, desde el estanque o planta generadora hasta el dispersor, incluyendo el control de generadores diésel asociados.

Resultados en terreno
Los resultados obtenidos en centros de engorda. Han demostrado un ahorro de hasta un 70 % en las horas de funcionamiento de los equipos. Manteniendo consistentemente los niveles de oxígeno dentro de los parámetros establecidos por el cliente.
Este rendimiento, se traduce en una mayor confiabilidad operativa, eliminando el riesgo de hipoxia, y en condiciones constantes de bienestar animal para la población de peces. Además, se observa una notable reducción del nivel de estrés. Hecho que favorece un mejor crecimiento y permite acortar los ciclos productivos, disminuyendo la mortalidad durante el proceso. A todo esto, se suma una significativa reducción en el consumo de diésel. Lo cual impacta directamente en la disminución de la huella de carbono de los centros.
Proyección y compromiso
Con Nanoox Intelligence, ITG reafirma su compromiso con una acuicultura productiva, eficiente y respetuosa del medio ambiente. La automatización es escalable. Además, puede adaptarse a distintas realidades de cultivo, consolidando a Nanoox como un aliado clave en la transición hacia operaciones más sostenibles. En ITG, conectamos tecnología y sostenibilidad.


















