Radiografía de la sostenibilidad salmonera: Normas, retos y oportunidades
Profesionales del sector analizan los caminos y obstáculos en el camino hacia una acuicultura más responsable y eficiente en Chile. Y la manera que la normativa y la autoregulación conviven en nuestro país. Además de este análisis, se proyectan algunas divergencias en normas aplicadas y de algunas que preparan sus reglamentos.
La industria del salmón chileno ha tenido que adaptarse y evolucionar frente a la creciente presión social, económica y medioambiental para volverse más sostenible. En un escenario donde las regulaciones son más estrictas, pero las oportunidades para innovar siguen abiertas, los expertos en el campo destacan tanto los avances como los desafíos persistentes.
José Miguel Burgos, médico veterinario, gerente general de Acuiestudios y ex director de Sernapesca, junto con David Zaviezo, abogado y socio del estudio jurídico CERTES, ofrecen sus perspectivas sobre cómo Chile se ha acercado a la sustentabilidad en la industria salmonera, y qué más debe hacerse para continuar mejorando.
José Miguel Burgos: Hacia una acuicultura más Sostenible
Burgos reconoce que, si bien la sustentabilidad en la industria salmonera chilena ha avanzado, aún queda mucho por hacer, especialmente en términos de equilibrar los intereses ambientales, sociales y económicos.
«La sustentabilidad implica minimizar los impactos negativos de la producción en el medio ambiente. Y a su vez maximizar los beneficios sociales y económicos», señala Burgos, destacando que muchas veces se pierde de vista este enfoque integral.
José Miguel Burgos, médico veterinario, gerente general de Acuiestudios. Créditos: Acuiestudios
Burgos enfatiza el impacto positivo que tiene la salmonicultura no solo a nivel económico, sino también en las comunidades del sur de Chile. «La salmonicultura representa uno de los principales ingresos por productos exportados por Chile», indica. Subrayando que más de 70,000 personas dependen directamente de esta industria. Los empleos generados en el sector no solo son clave para la economía nacional. Sino que, además, las remuneraciones son superiores a la media regional y nacional.
Avances normativos y desafíos regulatorios
Respecto a la regulación, Burgos señala que la industria ha avanzado desde una normatividad más generalista y autorregulada, hacia marcos más específicos que regulan desde el uso de antimicrobianos hasta las condiciones oceanográficas. Sin embargo, todavía persisten desafíos, ya que muchas de las normas fueron creadas para enfrentar crisis específicas, como la del virus ISA. «La normativa debe ser revisada y actualizada para adaptarse a las circunstancias actuales del mercado y la industria», recalca.
Además, resalta la importancia de una mejor planificación territorial y ambiental, que considere el impacto de las concesiones en áreas más amplias y no solo en los sitios donde se realizan las actividades productivas. «Es necesario que el Estado implemente un sistema de planificación regional que considere los impactos ambientales y sociales de las concesiones», explica Burgos.
Desafíos en la comparación internacional: Chile vs Noruega
Al comparar Chile con Noruega en términos de sustentabilidad, Burgos reconoce las diferencias en las estructuras políticas, sociales y económicas de ambos países, pero resalta que Noruega ha logrado encontrar un equilibrio entre el desarrollo de la industria y la protección ambiental. «En Noruega, el respeto por el medioambiente se combina con un marco normativo equilibrado que permite que las agencias estatales y la industria trabajen en conjunto», señala, sugiriendo que Chile debe continuar aprendiendo de los modelos internacionales.
David Zaviezo: Autorregulación y tecnología como claves para un futuro más sostenible
Desde la perspectiva de David Zaviezo, abogado y socio del estudio jurídico CERTES, la sostenibilidad en la industria del salmón ha sido impulsada en gran parte por autorregulación más que por regulaciones estrictas. «No hay mucha regulación específica para la salmonicultura respecto de sustentabilidad», explica Zaviezo, señalando que, aunque existen leyes generales sobre el cambio climático y otros temas, las empresas han adoptado estándares internos, basados en certificaciones internacionales como ASC, BAP y Global GAP.
David Zaviezo, abogado y socio del estudio jurídico CERTES. Créditos: Certes
Zaviezo destaca que, a pesar de la ausencia de leyes específicas, la autorregulación ha funcionado bien para muchas empresas del sector. La clave, según el abogado, es el compromiso verdadero de las empresas para integrar la sostenibilidad en su cultura organizacional, más allá de lo que se exige por ley. «Cuando las empresas tienen un compromiso real de adoptar políticas de sostenibilidad, los resultados son mucho más efectivos», sostiene.
Menciona el ejemplo de Mowi, una empresa que instaló una balsa con placas solares y pontones 100% eléctricos, además de migrar de combustibles fósiles a gas en sus embarcaciones.
También resalta el uso de inteligencia artificial y machine learning en los procesos de alimentación para reducir el desperdicio de alimento, lo que tiene un impacto directo en la sostenibilidad del modelo productivo.
La sostenibilidad en términos económicos: Un enfoque integral
Para Zaviezo, la sostenibilidad no solo debe ser vista como un objetivo ambiental, sino también como una herramienta para garantizar la viabilidad económica a largo plazo de la industria. «La sostenibilidad tiene que tener un componente financiero o comercial, de desarrollo del negocio y de mantención del negocio en el tiempo», explica, añadiendo que, debido a las restricciones en nuevas concesiones, la innovación tecnológica se ha convertido en la principal vía para mejorar la eficiencia de la industria y reducir su impacto ambiental.
Estrategias transversales: Integración de la sostenibilidad a todos los niveles
El abogado subraya la importancia de que las estrategias de sostenibilidad sean transversales en todos los niveles de la industria. Desde las operaciones y la producción hasta las áreas de abastecimiento, medioambiente, concesiones y certificaciones, la sostenibilidad debe ser parte de la cultura organizacional de manera integral. «Cuando una estrategia de sostenibilidad está bien estructurada y permeada en todos los niveles de la organización, puede ser muy exitosa», concluye Zaviezo.
Tanto José Miguel Burgos como David Zaviezo coinciden en que la sostenibilidad de la industria del salmón chileno ha avanzado considerablemente, pero que aún persisten retos importantes en el ámbito normativo, tecnológico y social. La autorregulación, la innovación tecnológica y el compromiso real de las empresas son factores clave para que la industria pueda seguir avanzando hacia un modelo más sostenible, sin perder de vista su viabilidad económica y su responsabilidad ambiental.
En este camino, Chile tiene mucho que aprender de modelos internacionales, como el de Noruega, pero también cuenta con una industria cada vez más comprometida con la sostenibilidad, dispuesta a enfrentar los desafíos con nuevas soluciones y una mirada integral.
CLos profesionales de Acuiestudios siempre están atentos a los cambios normativos en la industria. Créditos: Acuiestudios
Sustentabilidad y sostenibilidad en la salmonicultura chilena: Hacia un futuro responsable
La salmonicultura es una de las industrias más relevantes de Chile, no solo por su impacto económico, sino también por los desafíos ambientales y sociales que conlleva. Como un pilar clave para la economía de la región sur, particularmente en la Región de Los Lagos, el sector enfrenta el reto de adaptarse a estándares de sustentabilidad que equilibren el desarrollo económico con la protección de los ecosistemas acuáticos y el bienestar de las comunidades costeras.
Chile, consciente de la importancia de este equilibrio, ha implementado una serie de normativas y regulaciones con el objetivo de garantizar que la producción de salmón sea cada vez más sostenible en los ámbitos ambiental, social y económico.
El ecosistema normativo en la salmonicultura
El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) juega un papel fundamental en la promoción de la sustentabilidad dentro de la industria. A través de un conjunto de normas técnicas, esta entidad regula aspectos clave como el uso eficiente de los recursos y la implementación de sistemas de gestión ambiental en los centros de cultivo.
De acuerdo con Soledad Tapia, directora nacional de Sernapesca, el manejo sostenible de los océanos es esencial, no solo como fuente de alimento, sino también como regulador del cambio climático. «Los océanos, junto con los bosques, son los principales generadores de oxígeno y filtradores del CO2 que emite anualmente la actividad humana», subraya Tapia, enfatizando la necesidad de esfuerzos coordinados para garantizar su preservación.
Además, SERNAPESCA promueve la certificación voluntaria de las empresas y vigila la trazabilidad de los productos, lo que asegura la calidad del salmón y minimiza su impacto ecológico en los ecosistemas marinos y lacustres. La entidad también se enfoca en controlar el uso de antibióticos, monitorear el estado sanitario de los peces y prevenir los escapes de salmones, medidas que son clave para reducir la huella ambiental de la industria.
La SMA revisa condiciones operativas en pisciculturas de la región como parte de su rol fiscalizador. Créditos:
Legitimidad social y sostenibilidad: El rol de Subpesca
El Ministerio de Economía y SUBPESCA también cumple un papel esencial en la regulación de la industria. Entre sus funciones destaca la planificación territorial, que incluye la ubicación de los centros de cultivo y los límites de producción. Con el objetivo de evitar la sobrecarga ambiental. Además, SUBPESCA promueve la investigación científica y fomenta la participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones. Lo que fortalece un enfoque ecosistémico y territorial.
El Subsecretario Julio Salas señala que, para el Gobierno, es clave incrementar la legitimidad social de la salmonicultura, es decir, lograr que las comunidades comprendan y acepten la actividad, considerando tanto los beneficios económicos como los posibles impactos negativos. «Todo esfuerzo de sustentabilidad es, finalmente, una inversión bien realizada para la sostenibilidad a largo plazo de la actividad salmonicultora», afirma Salas. Este enfoque busca conciliar el crecimiento económico con la conservación de los ecosistemas marinos y el bienestar de las comunidades costeras.
Evaluación ambiental y responsabilidad empresarial
El Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), a través del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), también juega un rol clave en asegurar que los proyectos acuícolas sean evaluados antes de su aprobación. La revisión de las Declaraciones y Estudios de Impacto Ambiental permite identificar los efectos de la salmonicultura sobre la biodiversidad marina, la calidad del agua y los efectos acumulativos de la actividad. Este proceso asegura que las empresas adopten medidas de mitigación y compensación para evitar impactos irreversibles en los ecosistemas.
En este sentido, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) refuerza la fiscalización y el cumplimiento de las normativas ambientales, realizando inspecciones y monitoreos en terreno. En caso de que se detecten incumplimientos, la SMA tiene la capacidad de aplicar sanciones y exigir correcciones a través de Planes de Cumplimiento, los cuales permiten a las empresas corregir sus desviaciones bajo supervisión.
Además de las regulaciones gubernamentales, muchas empresas salmoneras han optado por adoptar certificaciones internacionales y normas propias que garantizan prácticas de producción responsable. Entre ellas se encuentran las certificaciones ASC (Aquaculture Stewardship Council) y Global GAP, que se alinean con estándares internacionales de sostenibilidad y responsabilidad social.
Ministerio del Mar: Un paso hacia la coordinación
En un contexto más amplio. El proyecto de ley para la creación del Ministerio del Mar busca consolidar una institución única y especializada en la gestión del territorio marítimo y costero de Chile. Este ministerio centralizaría las funciones de entidades como SERNAPESCA, SUBPESCA e IFOP. Permitiendo una gestión más coherente y eficiente del uso de los recursos marinos. Según los senadores Fidel Espinoza y Gastón Saavedra, impulsores de la iniciativa. El objetivo es superar las desventajas de la institucionalidad dispersa actual, que no siempre permite una coordinación eficaz entre las diversas entidades involucradas en la gestión de los recursos marítimos.
Hacia un Futuro Sostenible
La industria salmonera chilena está en un punto clave de su evolución. Debido a las regulaciones del SERNAPESCA, SUBPESCA, el SEA y la SMA, junto con los esfuerzos de las empresas por cumplir con normas internacionales de sostenibilidad, el sector está dando pasos significativos hacia una producción más responsable y equilibrada. Sin embargo, como subrayó el Subsecretario Julio Salas, la legitimidad social sigue siendo un desafío. Esto porque las comunidades deben percibir los beneficios de la actividad sin que se vean afectadas por sus externalidades.
A medida que Chile avanza hacia la creación del Ministerio del Mar. La coordinación institucional y el compromiso de las empresas serán esenciales para asegurar que la salmonicultura siga siendo un motor económico. Esto, sin comprometer la salud de los océanos y la calidad de vida de las comunidades costeras.
Las dudas detrás de las normativas
Sin duda Chile es un país que se caracteriza por normar, distintas situaciones emergentes dentro de las industrias. En este sentido, a los ojos de tres normas y sus reglamentos en desarrollo, aparecen espacios para las dudas e interpretaciones a la hora de entrar en vigencia.
Implementación de la Ley SBAP y sus reglamentos
SalmonChile, liderado por su presidente Arturo Clément, ha expresado una profunda preocupación por la forma en que se está implementando la Ley del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). El gremio advierte que la exclusión del sector privado en la elaboración de los reglamentos podría generar trabas adicionales. Como, por ejemplo, al desarrollo productivo de la salmonicultura, que ya enfrenta una carga burocrática significativa.
Clément alertó sobre el riesgo de que la ley se transforme en una “nueva Ley Lafkenche”, al imponer restricciones sin el debido diálogo técnico y territorial. Además, cuestionó la celeridad con la que el gobierno busca aprobar 14 reglamentos. Las que calificó como un “torbellino” que amenaza con excluir voces clave en el diseño de una regulación balanceada.
Los reglamentos de ley SBAP son los que han preocupación generan en los medios. Créditos: Cedida
LEY DE LODOS: nuevos requisitos para la salmonicultura
Desde julio de 2025 entró en vigencia el Reglamento para el Manejo de Lodos en Pisciculturas de Agua Dulce. La norma fue publicada un año antes en el Diario Oficial. Este reglamento establece exigencias sanitarias, ambientales, agrícolas y acuícolas. Las tienen como objetivo de evitar su acumulación en vertederos y promover su uso agrícola de forma segura.
Entre los puntos más relevantes está la obligación de contar con proyectos aprobados por la Seremi de Salud, el control de olores e infiltraciones. Además, la prohibición de aplicar lodos con residuos de antibióticos. De igual modo, se prohíbe su uso en suelos cercanos a cuerpos de agua o con napas superficiales. La fiscalización está a cargo de Seremis de Salud, SAG y Sernapesca.
Como toda norma a la hora de su cumplimiento también aparecen dudas y observaciones. Créditos: Cedida
Camino por recorrer
LEY REP: Desafíos para la industria acuícola
En una de las charlas técnicas de InfoSALMON, Rodrigo Salvo, CEO y fundador de la empresa de asesorías ambientales, ASALVO. Abordó los retos que enfrenta la industria acuícola en el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Especialmente en lo relativo a los envases y embalajes utilizados para el transporte y comercialización de productos. Esta normativa obliga a los productores a recolectar, reciclar y gestionar adecuadamente sus residuos mediante gestores autorizados.
Uno de los principales problemas señalados es la falta de capacidad de los gestores en el sur de Chile. Esto complicaría el cumplimiento de la ley. Ante ello, Salvo propuso avanzar hacia el ecodiseño. Reemplazar materiales difíciles de reciclar, y generar alianzas entre empresas salmoneras para compartir infraestructura, optimizar la logística y reducir los costos de gestión de residuos.
La Ley REP también ha sido foco de ocupación de la industria. Créditos: Cedida
Un futuro que necesita compromiso
La sustentabilidad y sostenibilidad son los pilares que guiarán el futuro de esta industria. Sin duda, el compromiso conjunto de gobierno, empresas y sociedad civil será fundamental para garantizar que Chile continúe siendo un referente mundial en la producción de salmón. Pero con una huella ecológica cada vez más reducida y una mayor integración social.
La industria del salmón chileno ha tenido que adaptarse y evolucionar frente a la creciente presión social, económica y medioambiental para volverse más sostenible. En un escenario donde las regulaciones son más estrictas, pero las oportunidades para innovar siguen abiertas, los expertos en el campo destacan tanto los avances como los desafíos persistentes.
José Miguel Burgos, médico veterinario, gerente general de Acuiestudios y ex director de Sernapesca, junto con David Zaviezo, abogado y socio del estudio jurídico CERTES, ofrecen sus perspectivas sobre cómo Chile se ha acercado a la sustentabilidad en la industria salmonera, y qué más debe hacerse para continuar mejorando.
José Miguel Burgos: Hacia una acuicultura más Sostenible
Burgos reconoce que, si bien la sustentabilidad en la industria salmonera chilena ha avanzado, aún queda mucho por hacer, especialmente en términos de equilibrar los intereses ambientales, sociales y económicos.
«La sustentabilidad implica minimizar los impactos negativos de la producción en el medio ambiente. Y a su vez maximizar los beneficios sociales y económicos», señala Burgos, destacando que muchas veces se pierde de vista este enfoque integral.
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José Miguel Burgos, médico veterinario, gerente general de Acuiestudios. Créditos: Acuiestudios
Burgos enfatiza el impacto positivo que tiene la salmonicultura no solo a nivel económico, sino también en las comunidades del sur de Chile. «La salmonicultura representa uno de los principales ingresos por productos exportados por Chile», indica. Subrayando que más de 70,000 personas dependen directamente de esta industria. Los empleos generados en el sector no solo son clave para la economía nacional. Sino que, además, las remuneraciones son superiores a la media regional y nacional.
Avances normativos y desafíos regulatorios
Respecto a la regulación, Burgos señala que la industria ha avanzado desde una normatividad más generalista y autorregulada, hacia marcos más específicos que regulan desde el uso de antimicrobianos hasta las condiciones oceanográficas. Sin embargo, todavía persisten desafíos, ya que muchas de las normas fueron creadas para enfrentar crisis específicas, como la del virus ISA. «La normativa debe ser revisada y actualizada para adaptarse a las circunstancias actuales del mercado y la industria», recalca.
Además, resalta la importancia de una mejor planificación territorial y ambiental, que considere el impacto de las concesiones en áreas más amplias y no solo en los sitios donde se realizan las actividades productivas. «Es necesario que el Estado implemente un sistema de planificación regional que considere los impactos ambientales y sociales de las concesiones», explica Burgos.
Desafíos en la comparación internacional: Chile vs Noruega
Al comparar Chile con Noruega en términos de sustentabilidad, Burgos reconoce las diferencias en las estructuras políticas, sociales y económicas de ambos países, pero resalta que Noruega ha logrado encontrar un equilibrio entre el desarrollo de la industria y la protección ambiental. «En Noruega, el respeto por el medioambiente se combina con un marco normativo equilibrado que permite que las agencias estatales y la industria trabajen en conjunto», señala, sugiriendo que Chile debe continuar aprendiendo de los modelos internacionales.
David Zaviezo: Autorregulación y tecnología como claves para un futuro más sostenible
Desde la perspectiva de David Zaviezo, abogado y socio del estudio jurídico CERTES, la sostenibilidad en la industria del salmón ha sido impulsada en gran parte por autorregulación más que por regulaciones estrictas. «No hay mucha regulación específica para la salmonicultura respecto de sustentabilidad», explica Zaviezo, señalando que, aunque existen leyes generales sobre el cambio climático y otros temas, las empresas han adoptado estándares internos, basados en certificaciones internacionales como ASC, BAP y Global GAP.
David Zaviezo, abogado y socio del estudio jurídico CERTES. Créditos: Certes
Zaviezo destaca que, a pesar de la ausencia de leyes específicas, la autorregulación ha funcionado bien para muchas empresas del sector. La clave, según el abogado, es el compromiso verdadero de las empresas para integrar la sostenibilidad en su cultura organizacional, más allá de lo que se exige por ley. «Cuando las empresas tienen un compromiso real de adoptar políticas de sostenibilidad, los resultados son mucho más efectivos», sostiene.
Menciona el ejemplo de Mowi, una empresa que instaló una balsa con placas solares y pontones 100% eléctricos, además de migrar de combustibles fósiles a gas en sus embarcaciones.
También resalta el uso de inteligencia artificial y machine learning en los procesos de alimentación para reducir el desperdicio de alimento, lo que tiene un impacto directo en la sostenibilidad del modelo productivo.
La sostenibilidad en términos económicos: Un enfoque integral
Para Zaviezo, la sostenibilidad no solo debe ser vista como un objetivo ambiental, sino también como una herramienta para garantizar la viabilidad económica a largo plazo de la industria. «La sostenibilidad tiene que tener un componente financiero o comercial, de desarrollo del negocio y de mantención del negocio en el tiempo», explica, añadiendo que, debido a las restricciones en nuevas concesiones, la innovación tecnológica se ha convertido en la principal vía para mejorar la eficiencia de la industria y reducir su impacto ambiental.
Estrategias transversales: Integración de la sostenibilidad a todos los niveles
El abogado subraya la importancia de que las estrategias de sostenibilidad sean transversales en todos los niveles de la industria. Desde las operaciones y la producción hasta las áreas de abastecimiento, medioambiente, concesiones y certificaciones, la sostenibilidad debe ser parte de la cultura organizacional de manera integral. «Cuando una estrategia de sostenibilidad está bien estructurada y permeada en todos los niveles de la organización, puede ser muy exitosa», concluye Zaviezo.
Tanto José Miguel Burgos como David Zaviezo coinciden en que la sostenibilidad de la industria del salmón chileno ha avanzado considerablemente, pero que aún persisten retos importantes en el ámbito normativo, tecnológico y social. La autorregulación, la innovación tecnológica y el compromiso real de las empresas son factores clave para que la industria pueda seguir avanzando hacia un modelo más sostenible, sin perder de vista su viabilidad económica y su responsabilidad ambiental.
En este camino, Chile tiene mucho que aprender de modelos internacionales, como el de Noruega, pero también cuenta con una industria cada vez más comprometida con la sostenibilidad, dispuesta a enfrentar los desafíos con nuevas soluciones y una mirada integral.
CLos profesionales de Acuiestudios siempre están atentos a los cambios normativos en la industria. Créditos: Acuiestudios
Sustentabilidad y sostenibilidad en la salmonicultura chilena: Hacia un futuro responsable
La salmonicultura es una de las industrias más relevantes de Chile, no solo por su impacto económico, sino también por los desafíos ambientales y sociales que conlleva. Como un pilar clave para la economía de la región sur, particularmente en la Región de Los Lagos, el sector enfrenta el reto de adaptarse a estándares de sustentabilidad que equilibren el desarrollo económico con la protección de los ecosistemas acuáticos y el bienestar de las comunidades costeras.
Chile, consciente de la importancia de este equilibrio, ha implementado una serie de normativas y regulaciones con el objetivo de garantizar que la producción de salmón sea cada vez más sostenible en los ámbitos ambiental, social y económico.
El ecosistema normativo en la salmonicultura
El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) juega un papel fundamental en la promoción de la sustentabilidad dentro de la industria. A través de un conjunto de normas técnicas, esta entidad regula aspectos clave como el uso eficiente de los recursos y la implementación de sistemas de gestión ambiental en los centros de cultivo.
De acuerdo con Soledad Tapia, directora nacional de Sernapesca, el manejo sostenible de los océanos es esencial, no solo como fuente de alimento, sino también como regulador del cambio climático. «Los océanos, junto con los bosques, son los principales generadores de oxígeno y filtradores del CO2 que emite anualmente la actividad humana», subraya Tapia, enfatizando la necesidad de esfuerzos coordinados para garantizar su preservación.
Además, SERNAPESCA promueve la certificación voluntaria de las empresas y vigila la trazabilidad de los productos, lo que asegura la calidad del salmón y minimiza su impacto ecológico en los ecosistemas marinos y lacustres. La entidad también se enfoca en controlar el uso de antibióticos, monitorear el estado sanitario de los peces y prevenir los escapes de salmones, medidas que son clave para reducir la huella ambiental de la industria.
La SMA revisa condiciones operativas en pisciculturas de la región como parte de su rol fiscalizador. Créditos:
Legitimidad social y sostenibilidad: El rol de Subpesca
El Ministerio de Economía y SUBPESCA también cumple un papel esencial en la regulación de la industria. Entre sus funciones destaca la planificación territorial, que incluye la ubicación de los centros de cultivo y los límites de producción. Con el objetivo de evitar la sobrecarga ambiental. Además, SUBPESCA promueve la investigación científica y fomenta la participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones. Lo que fortalece un enfoque ecosistémico y territorial.
El Subsecretario Julio Salas señala que, para el Gobierno, es clave incrementar la legitimidad social de la salmonicultura, es decir, lograr que las comunidades comprendan y acepten la actividad, considerando tanto los beneficios económicos como los posibles impactos negativos. «Todo esfuerzo de sustentabilidad es, finalmente, una inversión bien realizada para la sostenibilidad a largo plazo de la actividad salmonicultora», afirma Salas. Este enfoque busca conciliar el crecimiento económico con la conservación de los ecosistemas marinos y el bienestar de las comunidades costeras.
Evaluación ambiental y responsabilidad empresarial
El Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), a través del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), también juega un rol clave en asegurar que los proyectos acuícolas sean evaluados antes de su aprobación. La revisión de las Declaraciones y Estudios de Impacto Ambiental permite identificar los efectos de la salmonicultura sobre la biodiversidad marina, la calidad del agua y los efectos acumulativos de la actividad. Este proceso asegura que las empresas adopten medidas de mitigación y compensación para evitar impactos irreversibles en los ecosistemas.
En este sentido, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) refuerza la fiscalización y el cumplimiento de las normativas ambientales, realizando inspecciones y monitoreos en terreno. En caso de que se detecten incumplimientos, la SMA tiene la capacidad de aplicar sanciones y exigir correcciones a través de Planes de Cumplimiento, los cuales permiten a las empresas corregir sus desviaciones bajo supervisión.
Además de las regulaciones gubernamentales, muchas empresas salmoneras han optado por adoptar certificaciones internacionales y normas propias que garantizan prácticas de producción responsable. Entre ellas se encuentran las certificaciones ASC (Aquaculture Stewardship Council) y Global GAP, que se alinean con estándares internacionales de sostenibilidad y responsabilidad social.
Ministerio del Mar: Un paso hacia la coordinación
En un contexto más amplio. El proyecto de ley para la creación del Ministerio del Mar busca consolidar una institución única y especializada en la gestión del territorio marítimo y costero de Chile. Este ministerio centralizaría las funciones de entidades como SERNAPESCA, SUBPESCA e IFOP. Permitiendo una gestión más coherente y eficiente del uso de los recursos marinos. Según los senadores Fidel Espinoza y Gastón Saavedra, impulsores de la iniciativa. El objetivo es superar las desventajas de la institucionalidad dispersa actual, que no siempre permite una coordinación eficaz entre las diversas entidades involucradas en la gestión de los recursos marítimos.
Hacia un Futuro Sostenible
La industria salmonera chilena está en un punto clave de su evolución. Debido a las regulaciones del SERNAPESCA, SUBPESCA, el SEA y la SMA, junto con los esfuerzos de las empresas por cumplir con normas internacionales de sostenibilidad, el sector está dando pasos significativos hacia una producción más responsable y equilibrada. Sin embargo, como subrayó el Subsecretario Julio Salas, la legitimidad social sigue siendo un desafío. Esto porque las comunidades deben percibir los beneficios de la actividad sin que se vean afectadas por sus externalidades.
A medida que Chile avanza hacia la creación del Ministerio del Mar. La coordinación institucional y el compromiso de las empresas serán esenciales para asegurar que la salmonicultura siga siendo un motor económico. Esto, sin comprometer la salud de los océanos y la calidad de vida de las comunidades costeras.
Las dudas detrás de las normativas
Sin duda Chile es un país que se caracteriza por normar, distintas situaciones emergentes dentro de las industrias. En este sentido, a los ojos de tres normas y sus reglamentos en desarrollo, aparecen espacios para las dudas e interpretaciones a la hora de entrar en vigencia.
Implementación de la Ley SBAP y sus reglamentos
SalmonChile, liderado por su presidente Arturo Clément, ha expresado una profunda preocupación por la forma en que se está implementando la Ley del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). El gremio advierte que la exclusión del sector privado en la elaboración de los reglamentos podría generar trabas adicionales. Como, por ejemplo, al desarrollo productivo de la salmonicultura, que ya enfrenta una carga burocrática significativa.
Clément alertó sobre el riesgo de que la ley se transforme en una “nueva Ley Lafkenche”, al imponer restricciones sin el debido diálogo técnico y territorial. Además, cuestionó la celeridad con la que el gobierno busca aprobar 14 reglamentos. Las que calificó como un “torbellino” que amenaza con excluir voces clave en el diseño de una regulación balanceada.
Los reglamentos de ley SBAP son los que han preocupación generan en los medios. Créditos: Cedida
LEY DE LODOS: nuevos requisitos para la salmonicultura
Desde julio de 2025 entró en vigencia el Reglamento para el Manejo de Lodos en Pisciculturas de Agua Dulce. La norma fue publicada un año antes en el Diario Oficial. Este reglamento establece exigencias sanitarias, ambientales, agrícolas y acuícolas. Las tienen como objetivo de evitar su acumulación en vertederos y promover su uso agrícola de forma segura.
Entre los puntos más relevantes está la obligación de contar con proyectos aprobados por la Seremi de Salud, el control de olores e infiltraciones. Además, la prohibición de aplicar lodos con residuos de antibióticos. De igual modo, se prohíbe su uso en suelos cercanos a cuerpos de agua o con napas superficiales. La fiscalización está a cargo de Seremis de Salud, SAG y Sernapesca.
Como toda norma a la hora de su cumplimiento también aparecen dudas y observaciones. Créditos: Cedida
Camino por recorrer
LEY REP: Desafíos para la industria acuícola
En una de las charlas técnicas de InfoSALMON, Rodrigo Salvo, CEO y fundador de la empresa de asesorías ambientales, ASALVO. Abordó los retos que enfrenta la industria acuícola en el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Especialmente en lo relativo a los envases y embalajes utilizados para el transporte y comercialización de productos. Esta normativa obliga a los productores a recolectar, reciclar y gestionar adecuadamente sus residuos mediante gestores autorizados.
Uno de los principales problemas señalados es la falta de capacidad de los gestores en el sur de Chile. Esto complicaría el cumplimiento de la ley. Ante ello, Salvo propuso avanzar hacia el ecodiseño. Reemplazar materiales difíciles de reciclar, y generar alianzas entre empresas salmoneras para compartir infraestructura, optimizar la logística y reducir los costos de gestión de residuos.
La Ley REP también ha sido foco de ocupación de la industria. Créditos: Cedida
Un futuro que necesita compromiso
La sustentabilidad y sostenibilidad son los pilares que guiarán el futuro de esta industria. Sin duda, el compromiso conjunto de gobierno, empresas y sociedad civil será fundamental para garantizar que Chile continúe siendo un referente mundial en la producción de salmón. Pero con una huella ecológica cada vez más reducida y una mayor integración social.