Noruega, líder global en acuicultura, prepara un homenaje a su propia historia marítima. El productor de salmón SalMar ha dado el primer paso hacia la creación del Norsk Havbruksmuseum, un museo nacional que documentará el desarrollo de la industria acuícola.


SalMar impulsa museo acuícola
La empresa firmó una carta de intención con el grupo museístico Museene i Sør-Trøndelag (MiST), comprometiendo apoyo financiero al proyecto, aunque condicionado a que más actores públicos y privados se sumen al esfuerzo.
“Para saber hacia dónde vamos, tenemos que entender de dónde venimos”, declaró Frode Arntsen, CEO de SalMar, remarcando la necesidad de preservar el legado acuícola.
MiST, que ya posee un archivo significativo sobre acuicultura, liderará la iniciativa. Su objetivo: recopilar materiales históricos de todo el litoral noruego y construir una colección representativa de la evolución del sector, desde las granjas pioneras hasta las innovaciones actuales en cultivo de peces.


La acuicultura exige memoria
El museo no solo buscará ser un espacio expositivo. También se proyecta como centro nacional de conocimiento, que colabore con museos regionales y los centros de visitantes del sector, para inspirar y educar tanto al público como a los profesionales del futuro.
“Cada semana perdemos objetos y testimonios irreemplazables. El tiempo apremia”, advirtió Jørgen Fjeldvær de MiST, quien invitó a más empresas y regiones a involucrarse en el proyecto.
La ambición es clara: si el petróleo, la pesca y la silvicultura ya tienen sus museos, la acuicultura –industria clave en la Noruega moderna– no puede quedarse atrás.

















