La definición sobre dos solicitudes de Espacio Costero Marítimo de los Pueblos Originarios (ECMPO) en la Región de Aysén vuelve a escena. Este 9 de diciembre, la Comisión Regional de Uso de Borde Costero (CRUBC) deberá repetir la votación que en febrero de 2024 había rechazado ambas solicitudes, un resultado que en su momento entregó un respiro a la salmonicultura.
Las dos peticiones —presentadas por las comunidades Antunen Rain y Pu Wapi— abarcan en conjunto 621 mil hectáreas, una superficie situada en un sector que representa aproximadamente el 25% de la capacidad nacional de engorda de salmones, según estimaciones de la industria.
Cómo se llegó a esta nueva instancia
La votación original en 2024, realizada por los distintos representantes del CRUBC —autoridades regionales, privados y comunidades indígenas— concluyó con un rechazo a las solicitudes. Tras ello, ambas comunidades interpusieron recursos de protección.
Si bien la Corte de Apelaciones de Coyhaique desestimó sus reclamos, la historia tomó un giro radical en la Corte Suprema, que este mes revocó ambas sentencias, acogió los recursos y declaró inválidas las resoluciones del CRUBC.
Los argumentos de la Corte Suprema
El máximo tribunal determinó que la resolución que rechazó los ECMPO no contaba con el sustento fáctico suficiente para descartar de manera fundada la procedencia de los espacios solicitados, incumpliendo con ello el estándar exigido por la ley.
El fallo también señaló que la actuación de la CRUBC fue ilegal y arbitraria, al dejar a las comunidades “en una situación de desigualdad frente a otros solicitantes” cuyos expedientes sí contaron con análisis detallados y decisiones debidamente fundadas.
Un nuevo escenario para Aysén
La decisión judicial obliga a que la votación se repita este 9 de diciembre, reabriendo un debate que ha tensionado a la región desde hace casi un año. La industria salmonera observa el proceso con preocupación, mientras que las comunidades indígenas buscan que esta vez se respeten los estándares exigidos y se otorgue un pronunciamiento ajustado a derecho.
Para Loreto Seguel King, presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, “la nueva citación de la CRUBC de Aysén confirma la enorme incertidumbre que generaron los fallos recientes de la Corte Suprema, que ordenaron reabrir solicitudes de ECMPO por más de 600 mil hectáreas para un poco más de 30 personas. Aunque se trate de un proceso regional, sus efectos trascienden por completo a Aysén: está en juego la certeza jurídica y el futuro productivo y sostenible del sur de Chile.
Chile necesita reglas claras y decisiones responsables, porque lo que ocurra en Aysén marcará un precedente nacional con efectos profundos en empleo, inversión y desarrollo.
La aplicación de la ley Lafkenche, tal como está hoy día, ha traído tensiones entre las mismas comunidades en las distintas regiones, por lo que urge su pronto perfeccionamiento, y las sentencias de la Corte Suprema, en este caso en particular, no contribuyen a reducir las tensiones”.
La nueva jornada definirá si las solicitudes avanzan o vuelven a ser rechazadas, en un momento clave para el futuro del borde costero de Aysén y la coexistencia entre actividades productivas y derechos territoriales indígenas.


















