La economía circular se instala como pilar clave en la transformación sustentable de la industria salmonera, como quedó en evidencia durante una nueva sesión de InnAqua 202
La temática reunió a representantes de empresas que están apostando por innovaciones ambientales, colaboraciones territoriales y nuevas visiones de negocio con foco en la sostenibilidad. Entre ellos figuran Atando Cabos, Blumar Chile, Sitecta
Salmón y algas: alianza por un mar más sustentable
El primer expositor fue Esteban Ramírez, gerente técnico de Blumar Chile, quien presentó una propuesta centrada en la colaboración entre la salmonicultura y el cultivo de algas. En su presentación, destacó el potencial de esta sinergia para mejorar el entorno marino, generar empleos locales y fortalecer el vínculo con las comunidades costeras. La combinación de producción de salmón con algas representa un enfoque regenerativo, que no solo reduce el impacto ambiental, sino que además diversifica la economía local.
Ramírez quien abrió el foro, subrayó que «esta propuesta, basada en la acuicultura multitrófica, permite mitigar impactos ambientales, promover empleo local y fortalecer lazos con comunidades costeras. Como ejemplo, mencionó iniciativas de limpieza de playas que generan valor comunitario relacionado con la operación industrial”, destacó el representante de Blumar.

Reutilización de estructuras y un nuevo paradigma empresarial
Desde otra arista, Julio Compagnon, cofundador de Atando Cabos, planteó una reflexión más profunda sobre la necesidad de repensar la cultura empresarial dentro de la industria acuícola. Su intervención giró en torno al diseño de modelos de negocio circulares desde el origen, integrando no solo el reciclaje de materiales, sino también una transformación cultural que incorpore criterios sociales, éticos y ambientales desde la toma de decisiones estratégicas.
Cerró la jornada Ricardo Manzoliz, gerente general de Sitecna, quien abordó el tema de la recuperación de pontones usados en la industria salmonera. Estos grandes módulos flotantes, muchas veces considerados residuos complejos, pueden ser reacondicionados y reincorporados al sistema productivo, reduciendo así el volumen de desechos y el consumo de materiales nuevos. Manzoliz mostró casos reales en que esta práctica ha logrado importantes beneficios tanto económicos como medioambientales.

Pontones reciclados: un nuevo modelo de valor circular
El cierre de la sesión estuvo a cargo de Ricardo Manzoliz, gerente general de Sitecna, quien abordó un desafío concreto dentro de la salmonicultura: los artefactos navales obsoletos. A través del reacondicionamiento de pontones, Sitecna busca convertir residuos en recursos útiles:
“El principal mensaje es que en conjunto trabajemos para hacernos cargo de esos activos que hoy están en el agua… podemos reacomodar, acondicionar… que produzcan óxido en el mar.”
Manzoliz explicó que cada proyecto es personalizado, adaptado al tipo de activo y las necesidades del cliente. Esta lógica permite reutilizar acero existente, evitando emisiones significativas, “estimamos que estamos dejando de emitir entre 132 y 140 toneladas de CO₂ que equivale a cerca de 84 casas en funcionamiento durante 12 meses.”
Concluyó que este modelo no solo aporta a la economía local y ambiental, sino que muestra claramente que es posible que “idear modelos de negocio que generan valor en las comunidades cercanas y además resuelven problemas del sector”, cerró el gerente de Sitecna.



















