A partir del siglo XXI, la acuicultura ha experimentado un auge imparable, convirtiéndose en una fuente cada vez más importante de alimentos marinos y proteína animal a nivel global. Se proyecta que esta tendencia continuará al alza en la próxima década, posicionando a la acuicultura como un jugador fundamental en la seguridad alimentaria del planeta para el 2030.
En este contexto, Perú se destaca por su pujante sector acuícola, tanto marino como de agua dulce, el cual se sustenta en una sólida industria pesquera. La acuicultura marina peruana se especializa en el cultivo de vieiras (conchas de abanico) y camarones (langostinos), cultivados en estanques de agua salada próximos al océano. Por su parte, la acuicultura de agua dulce se centra principalmente en la crianza de truchas, utilizando para ello lagunas, ríos y estanques artificiales
Durante el período comprendido entre 2015 y 2019, la acuicultura peruana experimentó un crecimiento anual del 14%, superando significativamente el crecimiento mundial a pesar del impacto de eventos climáticos y enfermedades. El sector genera empleo directo para 100.000 personas y, junto con otras actividades de la cadena de valor, crea más de 350.000 puestos de trabajo (directos e indirectos), detalló el consultor experto en Acuicultura y Medio Ambiente en H & J Ingenieros Consultores SAC, Nicolas Hurtado.
Señala además en su artículo “La acuicultura uno de los sectores con más potencial de crecimiento” que, si bien el Perú cuenta con un mercado interno significativo para sus productos de acuicultura, la mayor parte de su producción se destina a la exportación. A nivel mundial, existe una demanda creciente de estos productos, impulsada por la búsqueda de fuentes de proteína animal más sostenibles. En 2018, la producción acuícola global alcanzó un volumen de 82,1 millones de toneladas métricas (TM). Se estima que, dada la alta potencialidad del sector, esta cifra experimentará un crecimiento sostenido hasta llegar a 109 millones de TM en el 2030.

Producción 2023
Nicolas Hurtado, detalló que “al 2023 se registró una producción de 94,758.22 ton., -32.76% respecto al año 2022, Tumbes se posiciona en el primer puesto con 32,302 ton., seguido de Puno con 22,450 TM, siendo ambas las dos regiones con más producción a nivel nacional (57.78%)”.
Sostuvo que, “si bien se han tenido crecimientos importantes en los últimos años, el promedio en los últimos diez años es de -0.95%. En cuanto a las principales especies producidas tenemos a los langostinos con 41.52%, trucha 38.32%, concha de abanico 14.2%, tilapia 2.78%, paco 2.26% y el resto 8 especies con 0.99%. En cuanto a la producción acuícola por región, esta fue la siguiente: La Costa 56.83%, Sierra 38.34% y la Selva con 4.83%. En cuanto al ámbito, Marino 55.66% y Continental 44.34%”.
El profesional destacó que “entre lo más resaltante tenemos a la región Tumbes quien es la región con menor decrecimiento con respecto al año anterior (-18.7%), el incremento de la producción de Paco quien ya casi alcanza a la tilapia y la reducción de la producción acuícola en las regiones de Piura y Puno en más de 45% cada uno”.
“En cuanto a las expectativas para el año 2024, se espera una recuperación del 10%, básicamente en la producción de concha de abanico y trucha”, realzó.



















