En el centro de eventos de Deloitte en Las Condes, el director general de ProChile, Ignacio Fernández, expuso las prioridades de la estrategia exportadora del país y los desafíos que enfrenta la industria austral para expandir su presencia global.
Durante su presentación, la máxima autoridad de la entidad promotora destacó el peso estratégico de la biomasa nacional, señalando que, «El salmón es un verdadero embajador de Chile en el exterior y una de las cartas de presentación más potentes de nuestra oferta agroalimentaria en los mercados globales». Sin embargo, advirtió que la consolidación de este liderazgo exige abrir nuevas rutas comerciales para reducir la vulnerabilidad del sector frente a shocks externos.
La urgencia de desconcentrar las ventas externas
Fernández abordó la estructura actual de los envíos chilenos, subrayando que el grueso de la producción sigue concentrado en tres compradores hegemónicos, los cuales son los mercados de Estados Unidos, Brasil y Japón. Si bien valoró la solidez de estas plazas históricas, remarcó que una canasta acotada expone a los productores a contingencias geopolíticas, presiones inflacionarias y barreras de entrada.
Sobre este punto, Fernández señaló que, «Tenemos una industria extraordinariamente competitiva, pero dependemos fuertemente de tres destinos que concentran la gran mayoría de nuestros envíos. Si queremos proteger la rentabilidad y asegurar un crecimiento sustentable en el tiempo, el desafío ineludible es diversificar. Necesitamos que el salmón chileno llegue con fuerza a nuevas mesas y consolide nichos donde la demanda por proteína marina de calidad sigue al alza».
Entre las zonas con mayor potencial comercial, Fernández identificó oportunidades en economías emergentes y mercados de alto poder adquisitivo, mencionando que, «vemos espacios muy atractivos de crecimiento en el sudeste asiático, un potencial relevante en Australia y nichos no tradicionales que están abriendo puertas interesantes en el norte de África, como Marruecos».

Red comercial global y alianza público-privada
Fernández enfatizó que la conquista de nuevos consumidores requiere una articulación estrecha entre el Estado y las empresas productoras. En esa línea, instó a los exportadores a capitalizar la presencia exterior, mencionando que, «la red de más de 50 oficinas comerciales de ProChile en el mundo está a total disposición del sector para prospectar mercados, sortear exigencias regulatorias y conectar con distribuidores locales. La diversificación no se logra en solitario; requiere que trabajemos en conjunto para abrir camino y blindar la posición de liderazgo que Chile ostenta a nivel internacional».
Fernández concluyó su exposición invitando a la industria a proyectar una estrategia de largo plazo que combine la apertura de nuevos destinos geográficos con la agregación de valor, permitiendo al salmón chileno consolidar su reputación como un producto sustentable, trazable y de estándar mundial.


















