El crecimiento de la demanda tanto de salmón como de camarones sigue siendo incierto en la segunda mitad de 2024, aunque ambos mercados se benefician de la recuperación de las economías occidentales. Aunque persisten los problemas biológicos en el cultivo de salmón y camarones los costos de los alimentos deberían bajar a medida que se recupere el suministro de harina de pescado.
Salmón, camarón y harina de pesca
Aunque la oferta aumenta, el mercado del salmón sigue siendo limitado. Se prevé que los precios sigan tendencias estacionales, aunque se espera que se mantengan elevados durante la segunda mitad de 2024. Es poco probable que los precios del camarón experimenten nuevas subidas durante este periodo debido a la preocupación por la demanda china de importaciones netas. Mientras tanto, se espera que los precios de la harina de pescado experimenten un ligero descenso, influidos por las perspectivas de una oferta más abundante y la continuación de los bajos precios de la harina de soja.

Efecto China
Los persistentes problemas macroeconómicos de China podrían suavizar la demanda de importaciones en el segundo semestre de 2024. Por el contrario, la demanda en Europa y EE.UU. sigue una trayectoria ascendente, aunque a partir de un nivel bajo, y se prevé una recuperación gradual a lo largo del periodo. Además, se prevé una fuerte demanda de harina de pescado, ya que los agentes del sector pretenden reponer sus menguantes existencias tras una fase de oferta limitada.
Segundo semestre y la Niña
Para la segunda mitad de 2024, se prevé una mejora significativa de la oferta de harina de pescado, reforzada por los efectos refrescantes de La Niña en el Pacífico. En Noruega, se espera que la gravedad de los problemas biológicos de cultivo de salmón disminuya con la llegada del verano, aunque todavía hay que encontrar soluciones sostenibles. Además, se prevé un aumento de la producción de camarones, impulsada por las aportaciones de Ecuador, India y Vietnam, incluso ante la persistencia de precios bajos.



















