Robótica submarina, un patrimonio tecnológico al servicio de la industria
En el contexto del Día del Patrimonio, es necesario repasar cómo la tecnología para observar el fondo marino ha tomado gran fuerza los últimos años, pero ese desarrollo tiene una génesis que aquí en esta editorial, buscamos dilucidar.
En los últimos años, la robótica submarina se ha establecido como un aliado estratégico de la salmonicultura y la industria acuícola en general, gracias a las múltiples y valiosas prestaciones de los equipos ROV (Remotely Operated Vehicle), máquinas que permiten apoyar las labores de monitoreo, inspección y mantención de la integridad general de las infraestructuras de cultivo, así como también el bienestar de los peces.
Robótica y la industria
Son muchas las necesidades de la industria de saber lo que pasa en el fondo marino, esto ha provocado la irrupción de diferentes empresas de servicios, que día a día van modernizando sus herramientas tecnológicas para entregar insumos valiosos a las empresas, para que las decisiones y definiciones se tomen con toda la información disponible, a partir de la recopilación submarina, que entrega datos sobre distintas materias que inciden en la cadena productiva.
La vorágine tecnológica internacional, marca constantes modificaciones al equipamiento ya sea sobre tamaños, estructuras, cámara, software y capacidades de los equipos, que han ido entregado renovadas funciones como recuperación de fondos marinos, medición de parámetros, extracción de mortalidad, geolocalización e inspecciones de mantenimiento a instalaciones acuáticas. Así también, los ROV pueden medir parámetros como temperatura, conductividad, salinidad, oxígeno disuelto, turbidez y clorofila a en profundidades de hasta 200 metros. En el futuro, se espera que los ROV tengan aún más aplicaciones, como la fertilización y oxigenación no invasiva de los fondos marinos para su recuperación.
Experiencia local
Robótica submarina, un patrimonio tecnológico al servicio de la industria
Así también lo piensa y expresa Alex Pérez, gerente de Patagonia ROV, “ya está asumida la necesidad de la presencia de este soporte tecnológico, esto es realidad debido a lo que significa la industria de la robótica submarina hoy en día, de pasar de un simple robot para apoyar la extracción en la mortalidad, a suministrar mucha información, que se puede analizar, con todo un proceso analítico que hay detrás, la bioestadística e implementar sistemas de inteligencia artificial.
Al final todo va en beneficio de tener información y que ella les sirva a las empresas para puedan tomar mejores decisiones”.
Un poco de historia sobre los ROV
Pero más allá de la robótica submarina de vanguardia, también es bueno remontarse a la historia. Para esto hay de trasladarse a 1952 y al trabajo que realizaron Dimitri Rebikoff y Ada Rebikoff , quienes fueron algunos de los grandes pioneros del buceo, y de la fotografía submarina en particular. Dimitri Rebikoff desarrolló las primeras cámaras subacuáticas electrónicas con flash, estereofoto y película, el primer scooter submarino del mundo, el Torpille, el Pegasus y el primer vehículo operado a distancia (ROV). Su contribución al desarrollo de la fotografía submarina fue la notable.
Sería en 1952 cuando diseñó el primer scooter submarino, el conocido como «Torpille», que más tarde se convirtió en el primer vehículo submarino operado a distancia del mundo, llamado «Poodle». Posteriormente, se confeccionó un vehículo submarino para buceadores, el «Pegasus». Este iba equipado con instrumentos giroscópicos y tuvo éxito internacional.
Robótica submarina, un patrimonio tecnológico al servicio de la industria
Con el éxito comprobado Ada y Dimitri Rebikoff se mudan a los Estados Unidos. Aquí, Dimitri trabajó como ingeniero jefe en empresas como Loral, Chicago Bridge, entre otras. De esta forma las nuevas tecnologías condujeron a renovados desarrollos en la televisión y las cámaras de cine subacuáticas de alta velocidad.
Todos estos vehículos submarinos, como el «Pegasus» y el «Sea-Inspector», equipados con cámaras submarinas, fueron utilizados por las compañías petroleras, la industria cinematográfica, la Oficina Oceanográfica y la Marina de los Estados Unidos.
De esta forma con el éxito del desarrollo de tecnología, Dimitri Rebikoff, estableció el Instituto de Tecnología Marina sin fines de lucro en Fort Lauderdale, Florida. Dimitri falleció en 1997 y Ada el 2011, dejando un legado invaluable que desde su fundación, buscan seguir aportando a la ciencia y la tecnología.
El futuro
Estos antecedentes dan cuenta que todo tiene un inicio. Una razón y un desarrollo. Y que la capacidad de innovación, de crear y generar cambios está en la mente de muchas personas. Hoy también pasa, y tanto las industrias, como los inquietos emprendedores chilenos lo saben, por ello buscan estar a la vanguardia del crecimiento y avance ROV. No hay pausa, sólo cambio. Por lo menos eso es lo que se observa en el horizonte.
En los últimos años, la robótica submarina se ha establecido como un aliado estratégico de la salmonicultura y la industria acuícola en general, gracias a las múltiples y valiosas prestaciones de los equipos ROV (Remotely Operated Vehicle), máquinas que permiten apoyar las labores de monitoreo, inspección y mantención de la integridad general de las infraestructuras de cultivo, así como también el bienestar de los peces.
Son muchas las necesidades de la industria de saber lo que pasa en el fondo marino, esto ha provocado la irrupción de diferentes empresas de servicios, que día a día van modernizando sus herramientas tecnológicas para entregar insumos valiosos a las empresas, para que las decisiones y definiciones se tomen con toda la información disponible, a partir de la recopilación submarina, que entrega datos sobre distintas materias que inciden en la cadena productiva.
La vorágine tecnológica internacional, marca constantes modificaciones al equipamiento ya sea sobre tamaños, estructuras, cámara, software y capacidades de los equipos, que han ido entregado renovadas funciones como recuperación de fondos marinos, medición de parámetros, extracción de mortalidad, geolocalización e inspecciones de mantenimiento a instalaciones acuáticas. Así también, los ROV pueden medir parámetros como temperatura, conductividad, salinidad, oxígeno disuelto, turbidez y clorofila a en profundidades de hasta 200 metros. En el futuro, se espera que los ROV tengan aún más aplicaciones, como la fertilización y oxigenación no invasiva de los fondos marinos para su recuperación.
Experiencia local
Robótica submarina, un patrimonio tecnológico al servicio de la industria
Así también lo piensa y expresa Alex Pérez, gerente de Patagonia ROV, “ya está asumida la necesidad de la presencia de este soporte tecnológico, esto es realidad debido a lo que significa la industria de la robótica submarina hoy en día, de pasar de un simple robot para apoyar la extracción en la mortalidad, a suministrar mucha información, que se puede analizar, con todo un proceso analítico que hay detrás, la bioestadística e implementar sistemas de inteligencia artificial.
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Al final todo va en beneficio de tener información y que ella les sirva a las empresas para puedan tomar mejores decisiones”.
Un poco de historia sobre los ROV
Pero más allá de la robótica submarina de vanguardia, también es bueno remontarse a la historia. Para esto hay de trasladarse a 1952 y al trabajo que realizaron Dimitri Rebikoff y Ada Rebikoff , quienes fueron algunos de los grandes pioneros del buceo, y de la fotografía submarina en particular. Dimitri Rebikoff desarrolló las primeras cámaras subacuáticas electrónicas con flash, estereofoto y película, el primer scooter submarino del mundo, el Torpille, el Pegasus y el primer vehículo operado a distancia (ROV). Su contribución al desarrollo de la fotografía submarina fue la notable.
Sería en 1952 cuando diseñó el primer scooter submarino, el conocido como «Torpille», que más tarde se convirtió en el primer vehículo submarino operado a distancia del mundo, llamado «Poodle». Posteriormente, se confeccionó un vehículo submarino para buceadores, el «Pegasus». Este iba equipado con instrumentos giroscópicos y tuvo éxito internacional.
Robótica submarina, un patrimonio tecnológico al servicio de la industria
Con el éxito comprobado Ada y Dimitri Rebikoff se mudan a los Estados Unidos. Aquí, Dimitri trabajó como ingeniero jefe en empresas como Loral, Chicago Bridge, entre otras. De esta forma las nuevas tecnologías condujeron a renovados desarrollos en la televisión y las cámaras de cine subacuáticas de alta velocidad.
Todos estos vehículos submarinos, como el «Pegasus» y el «Sea-Inspector», equipados con cámaras submarinas, fueron utilizados por las compañías petroleras, la industria cinematográfica, la Oficina Oceanográfica y la Marina de los Estados Unidos.
De esta forma con el éxito del desarrollo de tecnología, Dimitri Rebikoff, estableció el Instituto de Tecnología Marina sin fines de lucro en Fort Lauderdale, Florida. Dimitri falleció en 1997 y Ada el 2011, dejando un legado invaluable que desde su fundación, buscan seguir aportando a la ciencia y la tecnología.
El futuro
Estos antecedentes dan cuenta que todo tiene un inicio. Una razón y un desarrollo. Y que la capacidad de innovación, de crear y generar cambios está en la mente de muchas personas. Hoy también pasa, y tanto las industrias, como los inquietos emprendedores chilenos lo saben, por ello buscan estar a la vanguardia del crecimiento y avance ROV. No hay pausa, sólo cambio. Por lo menos eso es lo que se observa en el horizonte.