La discusión sobre la salmonicultura volvió al centro del debate público tras un tenso intercambio entre el astrónomo José Maza y la actriz Leonor Varela, luego de que el científico cuestionara duramente las críticas que la intérprete ha realizado contra la industria del salmón.
Maza defendió que el desafío no es eliminar la actividad, sino regularla para que no supere ciertos niveles de impacto ambiental. En ese contexto, insistió en que las decisiones deben considerar el “cuadro completo”, advirtiendo que afectar gravemente a una industria clave podría perjudicar al país en su conjunto.
La respuesta de Leonor Varela no tardó. A través de redes sociales, la actriz rechazó los dichos del científico y sostuvo que el problema radica precisamente en permitir industrias altamente contaminantes en zonas que deberían estar protegidas, como la Reserva Nacional Kawésqar. Para Varela, el desarrollo económico no puede justificarse a costa de ecosistemas frágiles ni de condiciones laborales que calificó como riesgosas.
@norellanaf 🚨Si quieres escuchar el episodio completo busca “El podcast de Nico Orellana” en YouTube / Spotify En este episodio conversé José Maza, cacido en 1948, es doctor en astronomía, divulgador científico y premio nacional de ciencias exactas 1999. Gracias Profe por venir a verme !!!
Salmón en disputa: empleo versus medioambiente
El intercambio escaló con mensajes cada vez más directos, en los que la actriz cuestionó la mirada del astrónomo y lo acusó de estar desconectado de la realidad ambiental del país.
A la controversia se sumó el alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, quien salió en defensa de la salmonicultura. Desde su cuenta en X, criticó lo que calificó como una visión “desde el privilegio” y subrayó que la industria genera cerca de 80 mil empleos, permitiendo movilidad social y oportunidades reales para miles de familias del sur.
El cruce dejó al descubierto una vez más la tensión entre desarrollo económico, protección ambiental y justicia territorial, un debate que sigue dividiendo opiniones y que, por ahora, continúa ardiendo en el espacio público.


















