En mi experiencia reciente como parte del Club de Deportes Puerto Montt, he podido asistir a distintos encuentros en el Estadio Chinquihue y en otras canchas del país. Algo que sorprende es cómo se refieren al equipo en otras ciudades, en que nos reconocen bajo la etiqueta de «salmoneros”. Claro, no precisamente para alentarnos, sino para gritar en contra, como es natural. Y también, desde nuestra propia barra, se levanta en contra y con orgullo la misma identificación.
Tiene sentido. Mucha de la gente que acompaña al equipo, que lo alienta cada fin de semana, trabaja efectivamente en la industria del salmón. Están en las graderías, con sus camisetas y banderas, celebrando esta gran campaña que hoy tiene a Deportes Puerto Montt en lo más alto de la tabla al término de la primera rueda, con claras posibilidades de retornar a la Primera B, de donde nunca debió haber descendido —y por qué no soñar, incluso, con llegar a Primera División.

Acepté con gusto un cargo directivo en el Club con la convicción de que podía ser un puente con esa industria que conozco bien. La idea era abrir nuevas formas de apoyo que no siempre requieren recursos frescos: entradas para trabajadores, actividades conjuntas, un vínculo genuino con un club que representa a la ciudad entera. Pero debo decirlo con franqueza: no ha sido fácil.
Hoy, el club ha renacido gracias al impulso decidido de una empresa proveedora de la industria salmonera que ha crecido notablemente y ha creído en este proyecto. Junto a ella, un puñado de auspiciadores y profesionales comprometidos han sostenido este resurgir. Con visión y esfuerzo se ha formado un cuerpo técnico de excelencia, se ha armado un plantel competitivo y se ha devuelto la esperanza a la hinchada. Pero falta. Falta más respaldo. Falta que los salmoneros apoyen a los salmoneros.
Por eso hoy hago un llamado a las grandes empresas de la industria del salmón, muchas de las cuales se enorgullecen —y con razón— de ser parte del desarrollo regional. ¿Qué mejor forma de conectarse con la comunidad que apoyar al club que lleva en su apodo el reflejo de esa misma identidad productiva? Necesitamos ese respaldo para sostener el nivel alcanzado, para que el equipo suba y se mantenga donde merece estar. Deportes Puerto Montt, puntero en la cancha, no puede seguir siendo “salmonero sin salmoneros”.


















