El 2025 no fue un año para los tibios. Fue un ciclo marcado por una «tormenta perfecta» de presiones geopolíticas y regulatorias que, lejos de doblegar a la industria, forzaron su maduración acelerada. Desde la imposición de aranceles en el hemisferio norte hasta un cierre de año marcado por definiciones políticas cruciales en las urnas, la salmonicultura chilena demostró por qué sigue siendo un pilar económico global. A continuación, el balance de los hitos que escribieron la historia de este año.
El Golpe del Norte: Aranceles y la Crisis Canadiense
El año comenzó con señales de alerta que rápidamente se transformaron en realidad. En abril, la industria recibió el impacto directo de la política proteccionista de Estados Unidos con la imposición de un arancel del 10%, una medida que obligó a empresas como Blumar, Camanchaca y Multi X a replantear su estrategia comercial hacia un «nuevo triángulo» enfocado en Asia y Latinoamérica.
Simultáneamente, observamos con preocupación el «efecto espejo» en Canadá. La decisión política de cerrar centros en Columbia Británica provocó un éxodo de inversiones y demandas internacionales por parte de gigantes como Mowi y Cermaq, enviando una advertencia clara a Chile sobre los peligros de la incerteza jurídica.
La Batalla por la Certeza
La discusión regulatoria interna fue feroz. En junio, el expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle sacudió el tablero desde Japón al declarar que era necesario «matar la Ley Lafkenche» para desbloquear la inversión, generando un debate nacional sobre el uso del borde costero.
Sin embargo, el sector logró una victoria institucional clave en octubre, cuando la Contralora Dorothy Pérez ordenó invalidar el acuerdo entre Sernapesca y la ONG Oceana por falta de transparencia, marcando un precedente sobre la imparcialidad en la fiscalización estatal.
El Nuevo Escenario Político
El segundo semestre trajo las definiciones más esperadas. Julio fue el punto de inflexión con el inédito Salmon Summit 2025, que logró sentar en la misma mesa a figuras de todo el espectro político, anticipando que el desarrollo del sur es una cuestión de Estado.
Este ciclo culminó en diciembre con dos hitos que marcan el rumbo hacia el 2026:
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El Triunfo Presidencial: La elección de José Antonio Kast con un 58% de las preferencias fue recibida por el mercado y los gremios como una señal de reactivación. Su programa, enfocado en destrabar la inversión y reducir la «permisología», promete un nuevo trato para la actividad.
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El Personaje del Año: InfoSALMON reconoció al alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, como el Personaje del Año de la Salmonicultura. Su liderazgo al impulsar el «Plan Salmón 2050» y la alianza con Puerto Varas demostró que la validación social y el crecimiento de la industria comienzan desde el territorio y no desde el nivel central.
Innovación y Sostenibilidad: Hechos, no Palabras
Mientras la política seguía su curso, las empresas respondieron con excelencia operacional:
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Hitos Sanitarios: Salmones Aysén sorprendió al mercado logrando una reducción del 99,88% en el uso de antimicrobianos, estableciendo un nuevo estándar de sostenibilidad.
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Tecnología de Punta: Australis Seafoods revolucionó su planta Dumestre implementando nanoburbujas de Moleaer, mientras que Mowi inauguró la primera jaula solar flotante del país.
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La Revolución RAS: Noviembre fue el mes del conocimiento con el Seminario InfoSALMON sobre RAS, con Invermar como protagonista de la jornada junto a la «Acuicultura de precisión» y la inversión en la canadiense Poseidon OS y en la chilena OXZO.
El Broche de Oro: Confianza Inversionista
El 2025 cerró con la transacción más importante del año: la adquisición del 100% de Pesquera Yadran por parte del gigante japonés Nissui en una operación valorada en US$ 133 millones.
Esta compra, sumada a la entrada de capitales estadounidenses y el reconocimiento de la banca internacional (Rabobank), confirma que la salmonicultura chilena cierra el año más fuerte, más eficiente y políticamente mejor posicionada que como lo empezó.


















