En un encuentro crucial ad portas de una elección presidencial, los candidatos Jeannette Jara, José Antonio Kast y Evelyn Matthei se dieron cita en el Teatro del Lago de Frutillar para presentar sus visiones y propuestas para la industria del salmón, un pilar fundamental para la región. Desde la descentralización de permisos hasta la desregulación y planes ambiciosos de crecimiento, cada candidato expuso su hoja de ruta para enfrentar los desafíos burocráticos y asegurar la sostenibilidad de este sector vital.

Jeannette Jara: Descentralización, innovación y diálogo social
En este contexto, la candidata Jeannette Jara (PC), en su primer debate tras las primarias presidenciales, enfatizó el enorme potencial de Chile para fortalecer su «economía azul» a través de la salmonicultura. Jara diagnosticó que la excesiva centralización y la multiplicidad de permisos son los principales obstáculos para el sector, citando que «permisos de relocalización se demoran largos años, hasta ocho, según me han informado. Y eso es toda una vida empresarial, ¿no? Son dos gobiernos, es toda una vida de inicio laboral, es un periodo demasiado largo para dejarlo centralizado», señaló
Como solución, la candidata propuso descentralizar la relocalización de concesiones a nivel regional, a través de traspaso de competencias a los gobiernos regionales y la creación de mesas acuícolas regionales. «No necesitamos estar mirando desde Santiago realidades que ocurren en los territorios», afirmó Jara, quien también se comprometió a racionalizar los permisos que involucran a múltiples ministerios, «sin bajar estándares medioambientales». La innovación y el diálogo social serán pilares de su gestión, asegurando que «en mi futuro gobierno, no vamos a hacer nada sin diálogo social».
Jara además destacó la importancia de la innovación para el futuro del sector: «La industria requiere innovación que no pasa solamente de decir que somos innovadores, sino que efectivamente nos permitan dar saltos en calidad, en competitividad y en volumen de producción».
La candidata reafirmó su compromiso con el diálogo social como método de trabajo: «En mi futuro gobierno, no vamos a hacer nada sin diálogo social, porque lo que no nos puede pasar es quedar cada uno amarrado a una posición en la cual lo único que se genera es estancamiento. Chile necesita crecer y necesita que ese crecimiento, junto con llegar a los sectores empresariales, les llegue a las pymes y le llegue a la mesa de todos los chilenos y chilenas».

José Antonio Kast: Desregulación sustantiva para la competitividad, rebaja de impuestos y gasto político
Por su parte, José Antonio Kast (Republicanos), abogó por una «desregulación sustantiva» para potenciar el crecimiento del sector. El candidato destacó la relevancia de la salmonicultura, que genera «más de 80.000 empleos» y es el «segundo producto exportado desde Chile».
En este escenario, Kast criticó duramente la burocracia estatal, ejemplificando con la aprobación de solo «uno» de 210 expedientes de relocalización en una década, calificándolo de «un sabotaje institucional».
Argumentó que «no hay sustentabilidad ecológica si no hay sustentabilidad económica», y denunció el uso de la Ley Lafkenche como «herramienta de chantaje político» que ha paralizado más de mil solicitudes de espacios costeros marinos.
Entre sus ejes de acción se incluye una «desregulación sustantiva», una «rebaja efectiva de impuestos» y una «rebaja del gasto político», urgiendo estos cambios para que «Chile vuelva a ser competitivo».

Evelyn Matthei: Salmón, el «Cobre de las Regiones Australes» y apoyo al Plan Salmón a 2050
En tanto, la candidata Evelyn Matthei (Chile Vamos) presentó una visión ambiciosa para triplicar la producción del salmón al 2050 a través de una alianza público-privada, denominando al salmón como «el cobre de las regiones australes».
Matthei criticó el estancamiento de la industria, con un crecimiento de solo 1% en diez años, y enumeró los problemas: «Concesiones que esperan más de 10 años de relocalización, proyectos que han enfrentado 27 años de tramitación, si se suman todos, sobreposición de normas, duplicidad de trámites, instituciones que no se comunican entre sí, indiferencia total de las autoridades», especificó.
Inspirada en el modelo noruego, la candidata propuso establecer límites de carga ambiental por zona con tecnología para fiscalizar y un ordenamiento costero con base científica y participación local, similar a Canadá.
Y también enfatizó que la salmonicultura es «una industria netamente regional» que «no depende del Estado» y «no ha tenido nunca ningún subsidio». Prometió que «cuando esta industria crezca, la mitad de los recursos adicionales van a quedar en las regiones» y se comprometió a declarar el 26 de mayo como «Día del Trabajador Salmonero».
Es así como la candidata está «absoluta y totalmente comprometida con poder sacar esta industria adelante que tanto necesita Chile para volver a crecer, para que muchas familias y mujeres tengan empleo, para que jóvenes encuentren un futuro», manifestó.
En síntesis, la visión de los candidatos refleja la importancia estratégica de la industria del salmón para el desarrollo regional y nacional, planteando diferentes enfoques para impulsar su crecimiento y sostenibilidad en los próximos años.


















