Durante su intervención, Urrutia subrayó la necesidad de revisar esta última normativa: “El tema que también es prioritario para nosotros directamente es modificar la actual Ley Lafkenche, justamente para mejorar, hacerla más eficiente, que no se convierta como ha sido hasta ahora en un obstáculo al desarrollo productivo tanto de la pesca artesanal como de la acuicultura”.

Ley Lafkenche en la mira
El subsecretario explicó que las solicitudes de Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECNIPO) han generado problemas de proporcionalidad y uniformidad: “Primero, tenemos una falta de proporcionalidad en Lafkenche, en las áreas que se han decretado y, sobre todo, en las áreas que se están solicitando, en cuanto a las superficies por beneficiario. Hay casos que van desde media hectárea a 400 hectáreas por persona”.
Asimismo, advirtió sobre el efecto suspensivo que la ley ha provocado en el desarrollo de proyectos: “Si a esto se le suma el efecto suspensivo que la ley nos ha causado, el caos que tenemos. Y si además se le suma el problema de la agregación del uso consuetudinario, ahí tenemos la receta para la tormenta que tenemos hoy día”.
Urrutia complementó su exposición con cifras sobre las solicitudes en trámite y decretadas, señalando que actualmente existen 77 procesos en curso en distintas regiones del país, lo que, a su juicio, refleja la magnitud del desafío regulatorio.





















