El cultivo de salmón ha experimentado una revolución tecnológica en los últimos años, con la adopción cada vez mayor de la tecnología de recirculación de acuicultura (RAS). Este método ofrece un ambiente controlado y eficiente para el cultivo de peces, promoviendo la sostenibilidad y la reducción del impacto ambiental.
Para obtener resultados óptimos en la producción de salmones, un factor clave son los smolt. La tecnología RAS proporciona un control preciso de los parámetros del agua, permitiendo a los productores optimizar las condiciones de cultivo para los smolts de salmón. Sin embargo, a pesar de sus beneficios, la transición de los smolts criados en RAS a jaulas marinas presenta desafíos significativos que deben ser abordados para garantizar el éxito a largo plazo de la industria salmonera.
Estudio
Un reciente estudio comparativo financiado por Research Council of Norway, ha detectado diferencias sustanciales entre los smolts cultivados en sistemas RAS y aquellos cultivados en sistemas de flujo abierto.
Se compararon los resultados de crecimiento, los rasgos fisiológicos y la adaptación ambiental del salmón atlántico (Salmo salar) tras su transferencia a una piscifactoría de jaulas marinas desde un sistema de acuicultura de recirculación (RAS) con un grupo de tamaño similar del mismo linaje genético y producido en las mismas instalaciones de cría pero en condiciones de sistema de flujo abierto

Se registró continuamente la distribución vertical de los peces en las jaulas marinas y en el medio acuático, y se recogieron mensualmente datos biométricos y muestras biológicas.
Al final de la fase de agua dulce no se observaron diferencias significativas en el tamaño y el desarrollo de los smolt producidos en ambos sistemas.
Sin embargo, tras la transferencia al agua de mar, los peces del RAS mostraron una serie de diferencias fisiológicas y moleculares que se mantuvieron y dieron lugar a un aumento significativo de la mortalidad y a un menor crecimiento durante todo el ciclo de producción.
Los smolts RAS se caracterizaron por un menor peso corporal, longitud, factor K, HSI (indicador de reserva energética), actividad NKA, niveles plasmáticos de lactato, triacilglicerol, sodio, calcio y fósforo que los peces FA en agua de mar.
Esto implicó una mala adaptación osmorreguladora y alostática de los peces RAS durante los primeros meses en agua de mar.
Por otro lado, tanto los peces FA como los RAS mostraron ajustes fisiológicos y de comportamiento durante la producción en agua de mar relacionados con variaciones predecibles (por ejemplo, estacionales, diurnas) e impredecibles a corto plazo de la temperatura y el oxígeno del agua.
Sin embargo, los peces RAS se caracterizaron por una menor respuesta fisiológica a los efectos estresantes de la variabilidad ambiental impredecible.
Conclusiones
Se concluye que la historia en agua dulce sienta las bases para el éxito del rendimiento de los smolt en agua de mar.
En ese sentido, aparentemente loslos smolt de flujo abierto estarían mejor preparados, ya que mostraron una adaptación más rápida al medio marino, con una mayor capacidad osmorreguladora, y una mayor robustez fisiológica a los cambios estacionales que los peces RAS, lo que se reflejó en su diferencia de crecimiento y tamaño de captura.
A pesar de estos desafíos, el potencial de la tecnología RAS para la producción sostenible de salmón es innegable. Al optimizar las condiciones de cultivo en agua dulce dentro de los sistemas RAS y mejorar la calidad y adaptabilidad de los smolts, podemos allanar el camino hacia un futuro más prometedor y sostenible para la industria salmonera.
En resumen, la tecnología RAS representa un avance significativo en la acuicultura del salmón, pero enfrenta desafíos importantes en la transición de los smolts a jaulas marinas. Al abordar estos desafíos y aprovechar las oportunidades ofrecidas por la tecnología RAS, podemos avanzar hacia un futuro donde el cultivo de salmón sea más sostenible, resiliente y exitoso.



















