El 7 de enero de 2025, la Junta de Recursos Naturales del estado de Washington, compuesta por seis personas, votó 4-0 con dos miembros que se abstuvieron para mantener la norma propuesta que prohíbe las jaulas comerciales de red en el estado de Washington. En respuesta, la Alianza de Acuicultura del Noroeste (NWAA) emitió una declaración, para abordar las consecuencias de la decisión.
Efectos de la prohibición de jaulas comerciales
En parte de su pronunciamiento la NWAA indicó que «en un momento en que los aranceles amenazan con aumentar los precios de los productos del mar importados y el costo de los comestibles para los estadounidenses promedio sigue siendo muy alto, la Junta de Recursos Naturales del Estado de Washington ha votado quitar a nuestros ciudadanos una fuente importante y asequible de proteínas que se pueden cultivar de manera sostenible aquí mismo en nuestras propias aguas», dijo el presidente de la NWAA, Jim Parsons.

Parsons, el CEO de Jamestown Seafood, afirmó que el expediente presentando ante la Junta no respaldaba esta decisión.
Argumentó que «además de ser un flagrante desprecio por los cientos de páginas de testimonios reflexivos de expertos en acuicultura, líderes cívicos, respetados científicos pesqueros, veterinarios, líderes tribales y consumidores, la decisión del 7 de enero establece un precedente peligroso que debería servir como una advertencia para cualquiera en el negocio de cultivar alimentos en este estado en tierras arrendadas, ya sean productores de productos del mar, manzana, uvas o carne de res, que el Departamento de Recursos Naturales podría cerrar cualquier negocio o sector que no le guste al Comisionado de Tierras Públicas», dijo.
En tanto, la directora ejecutiva de la NWAA, Jeanne McKnight, agregó que la comisionada Hilary Franz, quien también se desempeña como presidenta de la Junta, presionó para que se votara la prohibición antes de que finalice su mandato al frente del DNR a las 12:01 a.m. del 15 de enero de 2025.
Denunció que «Franz insistió en apresurar el proceso de elaboración de normas para que la Junta pudiera votar sobre la prohibición propuesta en su reunión del 7 de enero, en gran parte para apaciguar a sus partidarios, lo que consideramos miope y políticamente motivado. Al hacerlo, Franz privó a la Junta de la capacidad de deliberar y revisar reflexivamente el enorme cuerpo de ciencia revisada por pares en el registro», dijo McKnight, y agregó que «si lo hubieran hecho, no habrían votado a favor de esta prohibición insostenible».


















