En una columna de opinión publicada en el diario económico A24, Iván Vindeyam, director ejecutivo de Mowi, destacó la importancia de garantizar condiciones predecibles y estables para las industrias de exportación de Noruega, en un contexto de creciente incertidumbre global. Bajo el título «La comunidad empresarial necesita paz en tiempos impredecibles», Vindeyam hace un llamado a las autoridades noruegas para que eviten imponer nuevas cargas reglamentarias y financieras sobre la industria, particularmente en el sector acuícola.
Desafíos y llamado a la estabilidad
El artículo hace referencia a la reciente imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a las exportaciones noruegas, que afecta de manera directa a la industria del salmón.
A partir de la decisión del presidente Donald Trump, se ha implementado un impuesto del 15% sobre todos los productos noruegos vendidos en el mercado estadounidense, incluidos los mariscos. Dado que uno de cada cinco salmones en el mundo se consume en los Estados Unidos, esta medida representa una amenaza significativa para una de las mayores industrias de exportación de Noruega.
La industria acuícola noruega emplea a más de 100.000 personas a lo largo de la costa del país y es responsable de la producción de alimentos saludables, seguros y sostenibles. En su columna, Vindeyam subraya que, en tiempos de dificultades internacionales, es crucial mantener un entorno predecible y estable a nivel local, para asegurar la competitividad del sector.
“El Gobierno tiene un margen de maniobra limitado en cuanto a política comercial, pero tiene una gran responsabilidad de garantizar que nuestras empresas exportadoras sigan siendo competitivas, utilizando instrumentos nacionales”, destacó Vindeyam.
Llamado de Mowi a la estabilidad
En este sentido, el líder de Mowi ASA advirtió sobre el peligro de un «triple apretón», donde Noruega no solo se vería afectada por los aranceles en los EE. UU., sino también por posibles represalias por parte de la Unión Europea, su mercado más importante.
A pesar de estos desafíos, Vindeyam expresó la capacidad de Mowi de adaptarse a las nuevas tarifas, respaldado por los 60 años de historia de la empresa superando obstáculos comerciales. Sin embargo, hizo un enfático llamado a la estabilidad: “Lo más importante ahora es que el Partido Laborista y el Storting no impongan nuevas cargas a la industria. Pedimos una cosa: que no se impongan nuevos impuestos, tasas, requisitos o trastornos regulatorios que debiliten la competitividad de la acuicultura noruega en un período en el que las condiciones marco internacionales están sometidas a una fuerte presión”.
En conclusión, Vindeyam enfatizó la necesidad de que las autoridades noruegas garanticen condiciones predecibles para la industria, a fin de permitirle enfrentar los desafíos internacionales sin poner en riesgo su competitividad.


















