En 2024, el sector de Pesca y Acuicultura se destacó como el principal usuario de la Ley 20.241 de Incentivo Tributario a la Investigación y Desarrollo (I+D) en Chile, con 14 proyectos certificados y más de $24 mil millones en gastos. Este liderazgo resalta una tendencia creciente en regiones como Los Lagos, impulsada por la salmonicultura. A pesar de este notable uso sectorial, apenas el 8,5% de las empresas que realizaron I+D en el país se acogieron a este beneficio tributario. Así se destacó en una publicación en el Diario Financiero.
Ahora bien, la Ley I+D, que permite a las empresas deducir un 35% de sus gastos en I+D directamente del impuesto de primera categoría y el 65% restante como gasto necesario para producir la renta, fue extendida por el Gobierno hasta diciembre de 2035. Esta extensión, resuelta a mediados de julio, busca impulsar la inversión en conocimiento aplicado y la productividad del país.

El liderazgo de la región de Los Lagos y Multi X
En 2023, la Corfo, entidad encargada de certificar los proyectos, alcanzó un récord histórico al certificar 77 proyectos por un total de $313.158 millones. Después de Pesca y Acuicultura, otros sectores que hicieron un uso significativo de la ley en 2024 fueron: Minería y metalurgia extractiva con 18 proyectos y gastos de $14.977 millones; Agrícola con 8 proyectos y gastos de $11.812 millones; Salud y farmacéutica con 5 proyectos y gastos de $8.867 millones; Energético con 7 proyectos y gastos de $4.675 millones.
Al respecto, Jocelyn Olivari, gerenta de Innovación de Corfo, destacó el surgimiento de nuevas empresas y regiones en el panorama de I+D. Afirmó que “Hay empresas que antes no estaban en el radar y se consolidan áreas, como la Región de Los Lagos, que es la que más gasta porque tiene salmonicultura, es una tendencia que vemos. Por ejemplo, Multi X certificó más de $ 16 mil millones, el mayor monto registrado en 2024”.
Además de los sectores productivos tradicionales, empresas de tecnología como NTT Data y Telefónica están comenzando a figurar, impulsadas por el auge de la inteligencia artificial (IA). Olivari señaló que «el portafolio ha subido de un 7% a un 30% de proyectos que ocupan IA en los últimos cinco años». También resaltó la creciente participación de micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMES), que, aunque no son numerosas, están «volviéndose más intensivas en I+D», siendo en su mayoría empresas de base científico-tecnológica en fase de comercialización.

Mecanismo y proyecciones de la Ley I+D
La Ley I+D, vigente desde 2008 y modificada en 2012 para incluir la investigación y desarrollo intramuros, requiere que las empresas postulen sus proyectos a Corfo, detallando la metodología y los recursos. Corfo evalúa que la iniciativa sea genuinamente de I+D y que los gastos estén correctamente dimensionados, un proceso que suele tomar entre dos y tres meses.
La extensión de la ley por diez años, según Olivari, se basa en la «convicción» del Gobierno de que el país debe avanzar hacia un desarrollo basado en el conocimiento aplicado. La profesional subrayó la relación directa entre el esfuerzo en I+D y la productividad: «Lo que hay detrás de las tasas de crecimiento sostenidas en el largo plazo tiene que ver con mayores esfuerzos en I+D. Hay una relación causal, empírica entre los esfuerzos en I+D e innovación que hace un país y eso apuntala la productividad de una economía».
El objetivo estatal es que las empresas chilenas desarrollen conocimiento y lo apliquen para ser más productivas, diversificar y sofisticar la matriz productiva. Olivari enfatizó la necesidad de agregar valor a las industrias de recursos naturales, especialmente en el contexto de un mercado pequeño y la guerra comercial.
Finalmente, la gerenta de Innovación de Corfo lamentó la baja adopción de la ley, revelando que, en 2023, «unos US$ 466 millones de empresas que hicieron I+D, pero que no postularon a la ley y no rindieron esos gastos». Si estas empresas lo hubieran hecho, se habrían generado rebajas tributarias por US$ 245 millones, lo que, si se hubiera reinvertido, podría haber aumentado el gasto total en I+D del país a un 0,48% del PIB.


















