La industria del salmón entra en una nueva era de responsabilidad ambiental y social. La Global Seafood Alliance (GSA) presentó oficialmente la Edición 3.0 del Estándar de Mejores Prácticas de Acuicultura (BAP) para Granjas de Salmón, que establece medidas más estrictas para el cultivo sostenible de esta especie clave en la industria global de productos del mar.
Entre los cambios más relevantes se incluyen nuevas exigencias para garantizar el bienestar animal, como métodos más rigurosos de sacrificio humanitario, una mayor protección de las especies depredadoras que interactúan con las granjas, y un enfoque más severo en los procedimientos de buceo para proteger la seguridad de los trabajadores.
Más que bienestar animal: foco en derechos humanos y medioambiente
Además de los aspectos relacionados con los peces, el nuevo estándar también fortalece las obligaciones en derechos humanos, exigiendo mejores condiciones laborales y auditorías obligatorias de dos días en todas las granjas certificadas.
Otra novedad es la inclusión obligatoria de la tasa de dependencia de peces forrajeros (FFDR) como métrica de evaluación, así como requisitos específicos sobre el bienestar de los peces limpiadores, especies clave en el control natural de parásitos.
Participación pública y transparencia
La actualización del estándar fue precedida en 2024 por una consulta pública global, donde expertos, productores, científicos y ciudadanos pudieron aportar recomendaciones. Esta apertura busca mantener el estándar actualizado, inclusivo y científicamente sólido, en línea con las nuevas exigencias del mercado internacional.
Parte de una estrategia global más amplia
El lanzamiento de esta nueva edición coincide con la publicación del Informe Anual 2023 de la GSA, en el que la organización destaca su avance en la expansión de los programas de certificación BAP y BSP (Best Seafood Practices), consolidando su rol como referente mundial en sostenibilidad acuícola.
Con esta nueva norma, la GSA refuerza su compromiso con una producción de salmón que no solo sea rentable, sino también ética, segura y ambientalmente responsable.



















