La economía chilena muestra un panorama mixto: mientras algunas variables reflejan optimismo, los indicadores reales apuntan a un debilitamiento. Según el último informe del Banco Central y que recoge el Barómetro de la economía chilena de agosto 2025 que publicó el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, el IMACEC interanual descendió ligeramente, de 3,3% a 3,1%, trasladando al país del cuadrante “bien y mejorando” a “bien, pero empeorando”. Esta caída se explicó principalmente por una contracción del 9,6% en la producción minera, que neutralizó el desempeño positivo de sectores como comercio (+8,9%) y servicios (+4,1%), así lo replica el portal de noticias G5.
Exportaciones frenan recuperación económica
Otro factor que pesó negativamente fueron las exportaciones, que retrocedieron cerca de un 3,1% en términos reales, tras un crecimiento de 7,1% en el mes anterior. Este descenso podría relacionarse con un efecto de “rebote” después del aumento impulsado por los mercados ante los anuncios de aranceles estadounidenses al cobre, que finalmente no se aplicaron.
El análisis del Instituto de Políticas Públicas (IPP) de la Universidad Andrés Bello concluyó que, pese a estas caídas, la economía retomó parte del dinamismo perdido en julio, apoyada en indicadores de entorno económico como confianza empresarial, riesgo país y expectativas del sector privado. Sin embargo, el informe subraya que los desafíos persisten: consolidar un crecimiento estable, generar empleo de calidad y aumentar la productividad siguen siendo tareas pendientes.
Optimismo económico sigue siendo frágil
Gonzalo Valdés, subdirector del IPP UNAB, destacó que “el reciente optimismo responde más a expectativas que a mejoras concretas en los indicadores macroeconómicos”. Según Valdés, “los agentes económicos muestran mayor confianza, lo que impulsa variables de corto plazo, pero el desempeño real continúa débil, sin señales claras de un crecimiento sostenido”.
El experto añadió que el contraste entre percepciones y fundamentos podría estar influido por el posible cambio de gobierno y un contexto internacional aún desafiante, lo que limita una recuperación sólida y plantea retos importantes para la política económica en los próximos meses.


















