Bioproc, empresa liderada por mujeres y con base en Concepción, ha sido seleccionada como una de las dos únicas representantes nacionales en la quinta edición del Women in Ocean Food Innovation Studio en La Paz, México. Este hito no es solo un reconocimiento, sino una vitrina estratégica frente a inversionistas internacionales interesados en soluciones sostenibles para la «economía azul». En este marco, Gabriela Villouta, CEO de Bioproc, declaró «Para Bioproc es un gran orgullo estar seleccionadas dentro de las dos empresas que están representando a Chile en esta instancia. Fue un scouting de alrededor de 200 empresas dentro de Latinoamérica y el Caribe, así que felices de poder mostrar nuestro desarrollo biotech».
AQURA: Biorremediación pasiva con sello nacional
El corazón de la propuesta de Bioproc es AQURA. Un dispositivo bio-microbiano flotante diseñado para enfrentar uno de los desafíos más críticos de la producción acuícola: la acumulación de residuos nitrogenados y sulfurados. El sistema consiste en unidades modulares con membranas porosas que albergan biofilms microbianos especializados. A diferencia de los métodos tradicionales, AQURA actúa como una biorremediación pasiva, es decir que, AQURA limpia el agua de forma natural y autónoma. El sistema utiliza microorganismos para eliminar contaminantes sin necesidad de intervención constante o químicos agresivos.
Este sistema se instala directamente en el cuerpo de agua, permitiendo reducir la concentración de amonio hasta en un 80% en ensayos previos. «Confiamos y sabemos que nuestros productos tienen un plus frente a lo que ya hay en el mercado. El destacar ese avance en el tratamiento de residuos para biorremediación de cada una de las etapas que incluye el proceso de cultivo fue lo que nos hizo destacar por sobre otros equipos». Declaró Villouta

Impacto en la industria y proyecciones globales
Para la salmonicultura chilena, la innovación de Bioproc resuelve un problema operativo y ambiental clave: la toxicidad por amonio que puede generar mortalidad en los peces y favorecer la proliferación de patógenos. Al mejorar los parámetros de calidad del agua de forma autónoma, la tecnología reduce la dependencia de recambios hídricos y tratamientos químicos costosos.
Este crecimiento se ve potenciado por su participación en el programa exclusivo para fundadoras, el cual ha permitido consolidar una red de colaboración científica donde el rol femenino en la sostenibilidad se fortalece con propósito. Este paso por México marca apenas el inicio de un 2026 estratégico para la empresa, que ya tiene programadas dos giras comerciales a Estados Unidos para validar su tecnología y concretar contratos clave durante este año. Junto con el fortalecimiento de su alianza con el Tecnológico de Monterrey , Bioproc proyecta su expansión hacia mercados internacionales de alto nivel como Noruega y Asia.
La apuesta de Bioproc para este 2026 es clara y con una tecnología que ya ha demostrado reducir hasta un 80% del amonio en sistemas de cultivo. La empresa penquista inicia ahora una etapa de escalamiento internacional. Este avance promete no solo mejorar la eficiencia operativa de la industria, sino también asegurar un desarrollo más justo y responsable con los ecosistemas marinos.



















