La tecnología de cultivo cerrado Marine Donut avanza decididamente hacia su etapa comercial. La compañía Bluegreen Group está apoyando a SalMar en la transición de la unidad desde su fase de desarrollo experimental a operaciones productivas regulares, con un nuevo foco en la producción posterior al smolt.
Hasta ahora, la estructura flotante había operado bajo licencia de desarrollo, centrada principalmente en la producción de peces para alimentación. Las pruebas a gran escala permitieron recopilar información clave en ámbitos biológicos, operacionales y de diseño estructural, conocimiento que hoy sustenta su futura aplicación comercial.
Adaptaciones técnicas para una nueva fase productiva
El paso hacia operaciones ordinarias implica ajustes relevantes en la instalación. Según explicó Henrik Thorstensen, CTO de Bluegreen, la producción post-smolt exige condiciones distintas a las de engorda tradicional, especialmente por el mayor número de individuos y el menor tamaño de los peces.
Esto ha derivado en nuevas evaluaciones de ingeniería y modificaciones en los sistemas de contención. Entre ellas, cambios en las barreras para peces, reducción del tamaño de malla y refuerzos en funcionalidad estructural, con el fin de cumplir exigencias más estrictas de bioseguridad y manejo.
Capacidad ampliada y requisitos regulatorios
Como parte del proceso de reconversión, las compañías proyectan solicitar exenciones regulatorias que permitan repoblar la unidad con hasta 1.000.000 de ejemplares. El marco técnico y biológico del sistema ya había sido diseñado para operar con alta densidad de biomasa, lo que facilita su adaptación a esta nueva escala productiva.
Las experiencias recogidas durante la fase piloto —incluyendo desempeño sanitario y estabilidad operacional— están siendo utilizadas para optimizar la instalación de cara a su operación continua.
Producción primaveral y proyección comercial
La estructura, ubicada cerca de Molde, en la región de Møre og Romsdal, será utilizada para la producción primaveral de post-smolt antes del traslado de los peces a centros de mar abierto para su crecimiento final.
El uso de tecnología cerrada en esta etapa reduce la exposición a factores ambientales externos y otorga mayor control en una fase crítica del ciclo productivo, fortaleciendo indicadores biológicos y de supervivencia.
Thorstensen subrayó que los resultados obtenidos durante el desarrollo han sido “muy sólidos” y que el proceso actual representa un hito relevante en la comercialización de la solución, ampliando sus aplicaciones dentro de la salmonicultura industrial.


















