El cierre del cuarto trimestre de 2025 de Aker BioMarine confirma una tendencia que viene ganando fuerza en la bioeconomía marina: el aceite de krill se posiciona como un ingrediente funcional de alta demanda, con impactos directos en la rentabilidad y en la estrategia corporativa de la compañía. Los resultados financieros no solo reflejan crecimiento, sino también una reconfiguración estructural del negocio hacia segmentos de mayor valor agregado.
Durante el trimestre, la empresa registró ingresos por US$55,2 millones, un aumento interanual del 6%, acompañado de un EBITDA ajustado de US$10,6 millones, lo que representa un notable incremento del 66% respecto al mismo período del año anterior. Este desacople positivo entre ingresos y rentabilidad sugiere mejoras operativas, apalancamiento en márgenes y una optimización progresiva de la base de costos.
El aceite de krill como motor bioeconómico del crecimiento
El segmento de Ingredientes para la Salud Humana emergió como el principal impulsor del desempeño financiero, con ingresos de US$32,7 millones (+28% interanual) y un EBITDA ajustado de US$14,1 millones (+59%). Este crecimiento fue respaldado por un aumento significativo del volumen de ventas de aceite de krill y por una mejora en la mezcla de precios, reflejando una demanda robusta en múltiples mercados nutricionales y nutracéuticos.
Desde una perspectiva científico-industrial, este desempeño se alinea con la creciente valorización del aceite de kril como fuente biodisponible de ácidos grasos omega-3 fosfolipídicos, compuestos bioactivos que han ganado relevancia en investigación nutricional, salud cardiovascular y modulación inflamatoria. La incorporación de un nuevo gran cliente durante el trimestre, junto con el suministro sostenido de Superba Krill Oil, evidencia una expansión estratégica en la cadena de valor de ingredientes funcionales.
Además, el lanzamiento de una nueva marca de aceite de krill en Costco mostró un sólido desempeño inicial, reforzando la penetración en canales de consumo masivo y validando el interés creciente por productos marinos con respaldo científico.
“Entregamos otro trimestre sólido con una mejora continua en la rentabilidad, impulsada principalmente por el fuerte desempeño en Ingredientes para la Salud Humana. También fue especialmente emocionante el lanzamiento de una nueva marca de aceite de krill en Costco durante el trimestre, que ha mostrado un gran desempeño en su fase inicial”, comentó Matts Johansen, director ejecutivo de Aker BioMarine.
Presión en consumo final y resiliencia en márgenes
En contraste, el segmento de Productos de Salud para el Consumidor registró ingresos por US$ 26,9 millones, un 8% menos interanual, afectado por una demanda menor a la esperada y una persistente presión en los canales farmacéuticos. No obstante, el EBITDA del segmento mejoró gracias a la expansión de márgenes brutos y a una gestión disciplinada de costos operativos y SG&A.
Este comportamiento revela una dinámica relevante: mientras el B2C enfrenta ajustes coyunturales en distribución y consumo, el modelo B2B de ingredientes funcionales mantiene una tracción estructural más estable, apoyada por la demanda industrial y científica.
Negocios emergentes y transición hacia equilibrio financiero
El segmento Emerging Business reportó ingresos por US$2,0 millones, estables respecto a trimestres anteriores, y un EBITDA ajustado negativo de US$-0,5 millones. Sin embargo, la compañía indicó que esta unidad se mantiene encaminada hacia el equilibrio de caja, lo que sugiere una fase de consolidación tecnológica y comercial más que de expansión acelerada.
Revisión estratégica: posible transacción en 2026
Un elemento clave del trimestre fue la confirmación del interés estratégico en la unidad de Ingredientes para la Salud Humana. La compañía ha contratado a Jefferies y Houlihan Lokey como asesores financieros para explorar alternativas estratégicas, incluyendo una potencial transacción en 2026.
Desde una perspectiva científico-económica, una eventual desinversión o asociación estratégica en este segmento podría liberar capital para I+D, expansión productiva o integración vertical en biotecnología marina, especialmente en el desarrollo de ingredientes funcionales derivados de recursos antárticos.
Proyecciones 2026: demanda sostenida y eficiencia operativa
“Entregamos otro trimestre sólido con una mejora continua en la rentabilidad, impulsada principalmente por el fuerte desempeño en Ingredientes para la Salud Humana. También fue especialmente emocionante el lanzamiento de una nueva marca de aceite de krill en Costco durante el trimestre, que ha mostrado un gran desempeño en su fase inicial”, señaló Matts Johansen, director ejecutivo de Aker BioMarine.
Las perspectivas para el primer trimestre de 2026 son particularmente optimistas: Aker BioMarine proyecta que los ingresos por aceite de krill aumenten entre un 15% y un 30% interanual, impulsados por una demanda subyacente sólida en múltiples mercados globales. Esta proyección sugiere que el krill continuará consolidándose como un insumo estratégico en nutrición humana, acuicultura y salud funcional.
A nivel corporativo, la empresa destaca la implementación de una base de costos más eficiente y nuevas iniciativas para mejorar la eficiencia financiera y operativa. Sin embargo, también reconoce riesgos asociados a la incertidumbre macroeconómica y a posibles nuevos aranceles, factores que podrían afectar las cadenas globales de suministro de ingredientes marinos.
Implicancias científicas y de mercado
El crecimiento sostenido del aceite de krill no solo tiene implicancias comerciales, sino también científicas. La expansión del segmento de ingredientes funcionales indica un desplazamiento del mercado hacia soluciones nutricionales con respaldo biomolecular, trazabilidad y sostenibilidad. En este contexto, el krill antártico se posiciona como un recurso bioestratégico, especialmente en un escenario donde la demanda por lípidos marinos sostenibles continúa en ascenso.
En síntesis, los resultados del cuarto trimestre de 2025 reflejan una empresa en transición hacia un modelo de mayor rentabilidad basado en biotecnología marina y productos de alto valor funcional. Si la demanda por aceite de krill mantiene su trayectoria y se concreta una reconfiguración estratégica del negocio de ingredientes, 2026 podría marcar un punto de inflexión para Aker BioMarine, consolidándola como un actor clave en la convergencia entre ciencia nutricional, sostenibilidad y economía azul.


















