El Instituto de Investigación Marina (HI) advirtió en su última actualización que las áreas más comprometidas se concentran en sectores clave de producción: las zonas externas y medias de PO2 (Ryfylke), el sur y exterior de PO3 (de Karmøy a Sotra), y el sur de PO1, desde la frontera con Suecia hasta Jæren.
Focos activos y mortalidad en aumento
Las señales de alerta ya se están materializando. Durante los últimos días se han reportado múltiples incidentes, incluyendo eventos al norte de Haugesund y un episodio crítico en Ryfylke, previamente identificado como Boknafjorden.
La Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria confirmó además mortalidad extensa en jaulas de salmón en Boknafjorden, encendiendo aún más las alarmas en el sector.
Rogaland: el punto más crítico
La preocupación se concentra especialmente en Rogaland, una zona compleja por su geografía fragmentada de islas y fiordos estrechos, que favorecen la acumulación de algas.
El investigador Lars-Johan Naustvoll fue categórico: concentraciones extremadamente altas detectadas en el área externa de Stavanger podrían ser el punto de partida de nuevos episodios de mortalidad más hacia el interior, tanto en Rogaland como en Ryfylke.
Empresas en alerta máxima
Gigantes de la industria como Grieg Seafood y Mowi, con operaciones en Boknafjorden, aseguran que hasta ahora no han detectado impactos directos en sus centros. Sin embargo, ambas compañías han activado medidas preventivas y mantienen un monitoreo intensivo en coordinación con las autoridades.
Una crisis que puede escalar rápidamente
El llamado de las autoridades es claro: la situación puede deteriorarse en cuestión de horas. Por ello, se ha instruido a los productores a reforzar sus sistemas de vigilancia, reportar de inmediato cualquier cambio en el comportamiento de los peces y activar sus planes de contingencia sin demora.
Entre las señales críticas a observar destacan la disminución de la visibilidad en el agua, el comportamiento anómalo de los peces y el incremento en la mortalidad.
Medidas urgentes para contener el impacto
Las recomendaciones apuntan a acciones inmediatas para mitigar los efectos de la floración algal, como el reducir la profundidad de las jaulas, implementar faldones anti-piojo de mar, suspender temporalmente la alimentación y postergar manejos o tratamientos en zonas afectadas
Además, las autoridades no descartan adelantar cosechas, advirtiendo que un escenario de mortalidad masiva podría colapsar la capacidad de procesamiento.
Con múltiples focos activos y condiciones propicias para la expansión de la microalga, la industria enfrenta un escenario incierto. La evolución de los próximos días será clave para determinar si Noruega logra contener el impacto o si se avecina un nuevo golpe sanitario de gran escala para la salmonicultura.


















