Tras oficializarse el contrato de trabajo por USD 2,4 millones entre Codebreaker Bioscience y la firma británica Basecamp Research, el proyecto entra en su fase operativa de mayor complejidad técnica. La iniciativa, vinculada al Trillion Gene Atlas, busca cartografiar la diversidad evolutiva global mediante el mapeo de más de 20 mil muestras en Chile. Sin embargo, el valor crítico para la industria acuícola local radica en cómo esta recopilación de ADN metagenómico se traduce en herramientas de diagnóstico predictivo en terreno.
Para lograrlo, el proceso metodológico transforma las muestras biológicas en activos digitales utilizables por modelos de IA. En primer lugar, se extrae el material genético de los microorganismos en los centros de cultivo bajo el estándar internacional del Protocolo de Nagoya, asegurando un marco ético mediante el Consentimiento Informado Previo (CIP). Esta información genómica alimenta arquitecturas de IA para el diseño de proteínas de novo. La relevancia de integrar los microbiomas de la Patagonia radica en que expanden el «espacio latente» del modelo computacional con microorganismos nunca antes registrados en las bases de datos biológicas tradicionales.
El mecanismo de predicción
Uno de los desarrollos más aplicables para el sector es el uso de bioindicadores bacterianos para adelantarse a las enfermedades. En conversación con InfoSALMON, Diego Gutiérrez, cofundador de Codebreaker, explicó que cuentan con infraestructuras de datos primarias que permiten integrar diversos parámetros bacterianos en una métrica de salud.
El sistema no espera a que el pez muestre síntomas. Al cruzar la carga de patógenos específicos con el estado fisiológico del pez, el software determina la probabilidad de desarrollo de una patología en un horizonte temporal de entre cuatro a seis semanas antes de las primeras evidencias clínicas observables. Esto permite a los productores acuícolas tomar decisiones de manejo o nutrición preventiva antes de que se desencadene un evento de mortalidad.

Microbioma marino como precursor de las FAN
La ampliación de la base de datos a través del Trillion Gene Atlas también apunta a resolver uno de los mayores dolores ambientales de la industria: las Floraciones Algales Nocivas (FAN). La literatura científica especializada demuestra que la estructura del microbioma marino (los consorcios bacterianos y perfiles de nutrientes del entorno) funciona como un catalizador que condiciona la dinámica de las microalgas y gatilla la síntesis de toxinas.
La línea investigativa actual de Codebreaker busca caracterizar la ecología microbiana en las fases previas y posteriores a las floraciones. Al identificar estos parámetros microbiológicos precursores, la plataforma técnica busca proyectar la ocurrencia y severidad de los eventos de FAN con un horizonte de días a semanas de antelación, trasladando el mismo modelo predictivo usado en los peces hacia la gestión proactiva del agua.

Desafíos en terreno y alianzas vigentes
La estrategia de la biotech nacional apunta a la transferencia directa de este conocimiento hacia la cadena de valor acuícola. En respuesta a InfoSALMON, el equipo de Codebreaker Bioscience enfatizó que su prioridad es evitar que esta información permanezca como una base de datos estática.
«Buscamos transformar estos datos en herramientas de análisis y soluciones accionables para los sectores salmonero, farmacéutico y veterinario. Actualmente, también estamos en conversaciones con empresas internacionales de alimentos y del sector de energía para apalancar estos descubrimientos en soluciones reales de mercado».
De este modo, el cierre del reportaje gana fuerza al demostrar con las palabras exactas de los investigadores que la ingeniería genómica y la inteligencia artificial están diseñadas para convertirse en soluciones comerciales concretas en las balsa jaulas del sur de Chile.


















