El Mundial de Fútbol 2026 no solo será una fiesta deportiva para Canadá. También se convertirá en una vitrina económica internacional para Columbia Británica, provincia que buscará aprovechar la llegada de inversionistas, compradores y líderes empresariales a Vancouver para promover sus principales industrias, entre ellas el sector de alimentos, productos del mar y acuicultura.


La estrategia será articulada a través de BC Business House, un hub de comercio e inversión anunciado por el gobierno provincial, que funcionará durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 con eventos sectoriales, reuniones de negocios y actividades orientadas a conectar compañías locales con potenciales socios internacionales. La iniciativa será presentada por la Provincia de Columbia Británica, en alianza con Invest in Canada e Invest Vancouver.
De acuerdo con el gobierno de Columbia Británica, la plataforma buscará poner bajo los reflectores globales a sectores como turismo, energía, ciencias de la vida, minería, tecnología, agricultura y alimentos, además de infraestructura de comercio y logística. Los eventos se desarrollarán entre el 12 de junio y el 7 de julio de 2026, alineados con las jornadas mundialistas que se disputarán en Vancouver.
Seafood y salmón: una carta exportadora para mostrar al mundo
El punto es especialmente relevante para la industria salmonicultora. Según datos del Ministerio de Agricultura y Alimentación de Columbia Británica, el sector de productos del mar y pesca generaron en 2024 ingresos por $1.600 millones, aportó $567 millones al PIB y sostuvo cerca de 4.300 empleos. En ese ecosistema, la acuicultura aparece como uno de los pilares productivos, junto con la pesca extractiva y el procesamiento de productos del mar.


La relevancia del salmón es clara dentro de la canasta exportadora. En 2024, el salmón Atlántico fue el principal producto seafood exportado por Columbia Británica, con envíos por $417 millones, un alza de 6,9% respecto del año anterior. A ello se sumaron exportaciones de salmón Chinook por $56 millones, con un incremento anual de 10,2%.
En términos de valor mayorista, el salmón Atlántico también lideró entre las especies de seafood de la provincia, con $517 millones en 2024, por sobre productos como jaiba, sockeye, langostinos y Chinook rojo.
Una vitrina en medio de un debate regulatorio
La presencia del seafood en la agenda económica del Mundial llega en un momento complejo para la salmonicultura canadiense, especialmente en Columbia Británica. El sector enfrenta incertidumbre por la decisión del gobierno federal de avanzar hacia la eliminación de los centros de cultivo de salmón en sistemas abiertos en la costa oeste hacia 2029, medida que ha sido cuestionada por representantes de la industria, comunidades costeras y organizaciones vinculadas a Primeras Naciones.
SeaWestNews advierte que esta vitrina mundialista ocurre precisamente mientras actores del sector alertan que la política federal podría reducir la producción doméstica de seafood, afectar empleo rural, debilitar la capacidad de procesamiento e incrementar la dependencia canadiense de salmón importado.
En ese contexto, la Copa Mundial puede transformarse en algo más que una oportunidad de marketing. Para la industria, el evento podría abrir espacios de conversación sobre seguridad alimentaria, diversificación comercial, inversión, innovación productiva y el futuro de la acuicultura en Canadá.
“Más que un evento deportivo”
El ministro de Empleo y Crecimiento Económico de Columbia Británica, Ravi Kahlon, sostuvo que grandes eventos globales como el Mundial permiten mostrar lo que la provincia tiene para ofrecer y crear nuevas conexiones con la economía internacional. Según la autoridad, el objetivo es que los empleos y beneficios económicos generados por el torneo se extiendan mucho más allá del “gol final”.
La presidenta y CEO del Greater Vancouver Board of Trade, Bridgitte Anderson, también reforzó que la Copa Mundial será más que un evento deportivo, ya que permitirá demostrar por qué Columbia Británica es un lugar atractivo para hacer negocios, innovar y crecer.
La estrategia se enmarca además en la política Look West, con la que Columbia Británica busca diversificar exportaciones hacia mercados fuera de Estados Unidos, fortalecer vínculos con Asia y Europa, duplicar el movimiento de bienes a través de sus puertos y atraer inversión privada en grandes proyectos durante la próxima década.
Vancouver, del estadio al puerto
La dimensión logística también será parte del relato. El Puerto de Vancouver tendrá un rol relevante en la propuesta comercial asociada al Mundial, considerando su conexión con más de 170 mercados internacionales y el movimiento diario de carga por cerca de $1.000 millones.
Así, mientras las selecciones compitan en la cancha, Columbia Británica buscará disputar otro partido: posicionarse ante el mundo como una plataforma confiable para alimentos, seafood, innovación, comercio e inversión. Para el salmón cultivado canadiense, el Mundial 2026 podría convertirse en una vitrina inesperada, pero estratégica, justo cuando la industria enfrenta una de las etapas regulatorias más decisivas de su historia reciente.
















