Codebreaker ha formalizado un acuerdo de alianza con Trillon Gene Atlas, iniciativa global que busca construir una de las bases de datos genéticos más grandes del mundo con el objetivo de entrenar modelos de inteligencia artificial capaces de diseñar nuevas terapias y soluciones biológicas.
El acuerdo, valorado en USD 2,4 millones, contempla la realización de expediciones a lo largo de diversos ecosistemas chilenos para recolectar más de 21 mil muestras. Esta alianza permite transformar datos biológicos complejos en oportunidades científicas concretas, dejando atrás el modelo de «ensayo y error» para avanzar hacia un diseño de fármacos basado en computación y datos reales.
Valor estratégico
Para la industria, el acuerdo tiene una relevancia particular. Codebreaker ya cuenta con una base de microorganismos y genes provenientes de centros de cultivo de salmones en el sur de Chile y del fondo marino. El mapeo de este microbioma permite entender mejor las interacciones biológicas en los ecosistemas marinos, abriendo la puerta a soluciones preventivas en salud animal.
Al transformar estos datos biológicos en modelos digitales, la biotecnología nacional permite que el desarrollo de nuevos productos deje de depender exclusivamente del «ensayo y error» en laboratorios tradicionales, acelerando la creación de probióticos y fármacos diseñados específicamente a partir de la realidad genómica de las aguas chilenas.
Diego Gutiérrez, cofundador de la compañía, explicó a InfoSALMON que este proyecto de biodiversidad complementa directamente el trabajo que ya realizan en los centros de cultivo.
«Esto nos permite ingresar a un negocio sumamente importante que es el análisis de biodiversidad, el cual complementa mucho lo que ya estamos haciendo en la industria acuícola con nuestro análisis de microbiomas para la producción del salmón», señaló Gutiérrez.
Gutiérrez enfatizó que, con esta nueva capacidad de datos, podrán entregar respuestas más completas a sus clientes, analizando no solo al organismo que produce la proteína, sino también cómo los ecosistemas generan variables económicas fundamentales de medir.

Proyecciones
El proyecto tiene un horizonte inicial de tres años, aunque existe la posibilidad de que su ejecución se extienda más allá de ese plazo. Con expediciones programadas a lo largo de todo el país (desde sedimentos marinos hasta ambientes extremos), Codebreaker busca consolidar la base de datos de microbiomas más importante de la región



















