Cae un 21% la mortalidad del salmón en Noruega durante el primer semestre de 2026
Un informe del Instituto Veterinario de Noruega ubica el riesgo de mortalidad en la fase de mar en un 5,8%. Aunque la tendencia nacional es favorable, la floración de algas nocivas impactó fuertemente a las regiones del sur del país nórdico.
Según datos epidemiológicos publicados por el instituto Veterinario de Noruega (Veterinærinstituttet), durante el primer semestre del 2026, la mortalidad de salmón atlántico en la fase de engorda registró una reducción del 21% en comparación con el mismo periodo del año pasado. En el informe, la tasa acumulada de mortalidad cayó al 5,8%, frente al 7,3% de los primeros seis meses del 2025 y al 8,8% registrado en el 2024.
Durante estos primeros seis meses se contabilizaron 22,7 millones de salmones perdidos en total. De esta cifra, 19,1 millones correspondieron a mortalidad directa, 1,1 millones a descartes en planta y 2,5 millones a la categoría de «otros», que incluye eventos como depredación.
Desde el instituto aclararon que la categoría «otros» representó un 11% del total de las pérdidas, cifra interior al 17% observado en el primer semestre del 2025. Confirmando que el indicador no responde a un cambio en los criterios o vías de reporte de las empresas, sino a una mejora efectiva en la supervivencia de los ejemplares.
Desempeño por zonas y el golpe en el sur
Pese al balance positivo a nivel nacional, los datos muestran disparidades geográficas. Las áreas de producción 1 y 2 (que abarcan desde la frontera con Suecia hasta Jaeren y Ryfylke) sufrieron un severo deterioro. En estas regiones, la mortalidad se disparó del 6,1% al 15,8% debido a severas floraciones de algas nocivas registradas durante el primer trimestre. De igual forma, el área 4 (Nordhordland a Stadt) experimentó un alza del 7,4% al 9,1%.
En contraste, la zona norte exhibió un avance sustancial. Destaca la zona 9 (Vestfjorden a Vesteralen), donde la mortalidad cayó del 12,3% al 4,3%, y la zona 10 (Andoya a Senja), que pasó del 7,7% al 3,3%. Ambas regiones mostraron una notable recuperación tras haber enfrentado eventos de microalgas y brotes de Anemia Infecciosa del Salmón (ISA) durante el ejercicio anterior.
Por su parte, la mediana mortalidad por ciclo de producción completo descendió a un 13,3% en los 155 ciclos continuos en lo que va del año, superando el 14,6% del año 2025.
Ingeborg Sommerset, directora de Salud de Peces del Instituto Veterinario de Noruega, valoró los resultados señalando que, «Los datos semestrales respaldan una evolución positiva con una baja sostenida en la mortalidad nacional. Esperamos que el trabajo enfocado en mejorar la supervivencia y el bienestar de los peces logre consolidarse como una tendencia permanente».
El organismo recordó que estas cifras semestrales no son directamente comparables con las tasas anuales consolidadas (que en 2025 alcanzaron un 14,2%), dado que el comportamiento epidemiológico y las condiciones oceanográficas varían significativamente en la segunda mitad del año.
Según datos epidemiológicos publicados por el instituto Veterinario de Noruega (Veterinærinstituttet), durante el primer semestre del 2026, la mortalidad de salmón atlántico en la fase de engorda registró una reducción del 21% en comparación con el mismo periodo del año pasado. En el informe, la tasa acumulada de mortalidad cayó al 5,8%, frente al 7,3% de los primeros seis meses del 2025 y al 8,8% registrado en el 2024.
Durante estos primeros seis meses se contabilizaron 22,7 millones de salmones perdidos en total. De esta cifra, 19,1 millones correspondieron a mortalidad directa, 1,1 millones a descartes en planta y 2,5 millones a la categoría de «otros», que incluye eventos como depredación.
Desde el instituto aclararon que la categoría «otros» representó un 11% del total de las pérdidas, cifra interior al 17% observado en el primer semestre del 2025. Confirmando que el indicador no responde a un cambio en los criterios o vías de reporte de las empresas, sino a una mejora efectiva en la supervivencia de los ejemplares.
Desempeño por zonas y el golpe en el sur
Pese al balance positivo a nivel nacional, los datos muestran disparidades geográficas. Las áreas de producción 1 y 2 (que abarcan desde la frontera con Suecia hasta Jaeren y Ryfylke) sufrieron un severo deterioro. En estas regiones, la mortalidad se disparó del 6,1% al 15,8% debido a severas floraciones de algas nocivas registradas durante el primer trimestre. De igual forma, el área 4 (Nordhordland a Stadt) experimentó un alza del 7,4% al 9,1%.
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En contraste, la zona norte exhibió un avance sustancial. Destaca la zona 9 (Vestfjorden a Vesteralen), donde la mortalidad cayó del 12,3% al 4,3%, y la zona 10 (Andoya a Senja), que pasó del 7,7% al 3,3%. Ambas regiones mostraron una notable recuperación tras haber enfrentado eventos de microalgas y brotes de Anemia Infecciosa del Salmón (ISA) durante el ejercicio anterior.
Por su parte, la mediana mortalidad por ciclo de producción completo descendió a un 13,3% en los 155 ciclos continuos en lo que va del año, superando el 14,6% del año 2025.
Ingeborg Sommerset, directora de Salud de Peces del Instituto Veterinario de Noruega, valoró los resultados señalando que, «Los datos semestrales respaldan una evolución positiva con una baja sostenida en la mortalidad nacional. Esperamos que el trabajo enfocado en mejorar la supervivencia y el bienestar de los peces logre consolidarse como una tendencia permanente».
El organismo recordó que estas cifras semestrales no son directamente comparables con las tasas anuales consolidadas (que en 2025 alcanzaron un 14,2%), dado que el comportamiento epidemiológico y las condiciones oceanográficas varían significativamente en la segunda mitad del año.