martes, 22 septiembre, 2026
infosalmon.cl

  • INICIO
  • NOTICIAS
    • CONTENIDO PATROCINADO
    • CONTENIDO EXCLUSIVO
  • ESTUDIOS
  • LAND-BASED
  • FICHAS TECNICAS
  • EVENTOS
  • OTRAS ESPECIES
Sin Resultados
Ver todos los resultados
infosalmon.cl
  • INICIO
  • NOTICIAS
    • CONTENIDO PATROCINADO
    • CONTENIDO EXCLUSIVO
  • ESTUDIOS
  • LAND-BASED
  • FICHAS TECNICAS
  • EVENTOS
  • OTRAS ESPECIES
Sin Resultados
Ver todos los resultados
infosalmon.cl
Sin Resultados
Ver todos los resultados

Banner FW-XT (1200 x 200 px)
Banner FW-XT (1200 x 200 px)

El biofouling de los wellboats emerge como un nuevo desafío para la bioseguridad frente al virus ISA

Un estudio del SINTEF Ocean detectó ARN del virus de la anemia infecciosa del salmón (ISAV) tanto en biofilms de superficies internas como en el biofouling del casco exterior de wellboats utilizados en operaciones con peces provenientes de centros infectados.

Por Jocelyn Vargas
22 de septiembre, 2026 - 21:37 hrs.
Imagen referencial generada con IA.

Imagen referencial generada con IA.

Comparte en FacebookLinkedinEmailX
En la salmonicultura moderna, los wellboats se han convertido en una pieza estratégica para el traslado de peces, tratamientos, clasificación y movimiento entre centros de cultivo. Pero precisamente su intensa movilidad entre instalaciones también los transforma en un punto crítico para la gestión sanitaria. Un nuevo estudio de investigadores de SINTEF Ocean —publicado en septiembre de 2026 en Aquaculture International— pone el foco en un componente hasta ahora poco explorado: el biofouling que se desarrolla sobre el casco exterior de los wellboats. La investigación, titulada “Dynamics of infectious salmon anemia virus in biofouling on well-boat hulls”, encontró ARN del virus de la anemia infecciosa del salmón (ISAV) en biofouling exterior y biofilms presentes en superficies internas de los barcos durante operaciones de transporte asociadas a centros con infección confirmada. El hallazgo no demuestra que el virus detectado fuera viable ni que el biofouling haya producido una transmisión efectiva entre centros. Sin embargo, los autores plantean que la presencia de ARN viral en estas superficies constituye una señal que merece atención desde la perspectiva de la bioseguridad. Un vector potencial que permanece fuera del radar El ISA es una enfermedad de importancia para la producción de salmón Atlántico (Salmo salar) y su propagación puede producir importantes consecuencias sanitarias y económicas. El virus puede transmitirse mediante diferentes vías, incluyendo el movimiento de agua, materiales contaminados, peces infectados y, potencialmente, embarcaciones utilizadas para transportar peces. Los wellboats ocupan una posición particularmente sensible dentro de esta red. En Noruega, estos barcos pueden realizar numerosas visitas anuales a un mismo sitio y operar bajo contratos que los llevan a desplazarse entre distintas áreas geográficas. De acuerdo con el estudio, esta intensidad operacional puede aumentar las oportunidades de contacto entre superficies contaminadas y múltiples centros productivos. Hasta ahora, una parte importante de los protocolos se ha concentrado en los sistemas internos de las embarcaciones. Sin embargo, los investigadores advierten que el biofouling exterior recibe menos atención y puede desarrollar estructuras complejas capaces de retener material biológico. El proceso comienza con la formación de biofilms compuestos por bacterias, algas y protozoos y puede evolucionar hacia comunidades de macroorganismos como hidroides, ascidias y cirrípedos. Además de aumentar la resistencia hidrodinámica, el consumo de combustible y las emisiones, estas comunidades pueden actuar como reservorios de microorganismos y patógenos. ¿Qué encontraron los investigadores? El estudio siguió operaciones de wellboats asociadas a tres centros de cultivo afectados por ISAV, identificados como casos A, B y C, entre febrero de 2023 y junio de 2024. Los investigadores establecieron diferentes etapas de muestreo, desde antes del embarque hasta después del transporte, limpieza, desinfección y un período de 48 horas de descanso sanitario o fallowing. Se analizaron muestras de mucosa de los peces, agua, biofilms internos y biofouling del casco exterior. Los resultados mostraron un patrón claro: las mayores cargas de ARN viral se encontraron en los peces, pero también se detectaron señales de ISAV en superficies internas, agua y biofouling exterior. En el primer viaje monitoreado del caso A, por ejemplo, el mucus de piel de los peces presentó una concentración promedio de aproximadamente 14.240 copias/µL de ARN, mientras que las muestras de branquias alcanzaron cerca de 7.966 copias/µL y las de intestino alrededor de 5.037 copias/µL. En comparación, el biofouling del casco presentó aproximadamente 95 copias/µL de ARN durante la carga. Posteriormente, durante la descarga, el valor detectado en el casco aumentó hasta aproximadamente 700 copias/µL. El resultado es relevante porque demuestra que, aun cuando la concentración viral era muy inferior a la observada en los peces, el material genético del virus podía ser detectado en una superficie exterior de la embarcación. Ilustración de las fases de muestreo durante el transporte de peces en barcos con tanques (A) y los puntos específicos de muestreo para el seguimiento de la dinámica del ISAV en las superficies de los barcos con tanques, en los peces y en el entorno circundante (B). Créditos: Estudio. El biofilm puede «capturar» partículas virales Uno de los aspectos más interesantes para la industria es el comportamiento de los biofilms. Los autores señalan que las concentraciones detectadas en biofilms y biofouling fueron inferiores a las encontradas en las mucosas de los peces, pero en determinados casos fueron comparables o incluso superiores a las registradas en muestras de agua. Esto adquiere relevancia porque las muestras de agua debieron ser concentradas antes del análisis, mientras que las muestras de biofilm y biofouling fueron obtenidas mediante simples hisopados. Para los investigadores, este resultado es compatible con la capacidad de estas estructuras de retener o concentrar partículas virales presentes en bajas concentraciones en el agua. En otras palabras, el casco no necesariamente sería solamente una superficie pasiva. El biofouling podría constituir un microambiente donde material biológico permanece retenido durante el desplazamiento de la embarcación. La limpieza funcionó, pero aparece una brecha operacional Uno de los resultados más relevantes desde el punto de vista de la gestión sanitaria fue que, después de aplicar limpieza, desinfección y 48 horas de fallowing, no se detectó ARN de ISAV en las superficies analizadas. Esto constituye un resultado favorable para los protocolos de bioseguridad. Pero el estudio identifica una posible brecha: estos procedimientos se realizan después de completar las transferencias sucesivas de peces desde un determinado sitio, y no necesariamente entre cada viaje individual. Según los autores, esta situación plantea una interrogante operacional: un wellboat podría realizar varios desplazamientos consecutivos y, durante ese período, transportar potencialmente material viral adherido a superficies externas antes de someterse al ciclo completo de descontaminación. El punto no implica que actualmente exista una transmisión comprobada mediante biofouling. Más bien, plantea la necesidad de determinar si las prácticas actuales son suficientes para controlar un posible mecanismo adicional de dispersión. Una advertencia clave: ARN no significa necesariamente virus infeccioso Aquí se encuentra una de las principales cautelas científicas del trabajo. Los investigadores no demostraron la presencia de virus infeccioso viable. Lo que detectaron fue ARN de ISAV mediante RT-qPCR y PCR digital. La diferencia es fundamental. El ARN viral puede corresponder a partículas virales intactas, material parcialmente degradado o ARN libre que ya no conserva capacidad infectiva. Por ello, la detección molecular demuestra contaminación previa o presencia de material genético viral, pero no confirma que ese material pueda infectar a otro pez. Por esta razón, los propios autores plantean que futuras investigaciones deberán determinar si el ARN encontrado en el biofouling corresponde efectivamente a partículas infecciosas capaces de producir transmisión. Una red sanitaria cada vez más conectada El desafío adquiere otra dimensión cuando se observa la estructura de la industria. El estudio cita cifras de la salmonicultura noruega correspondientes a 2023: 187 hatcheries terrestres, 1.266 centros de engorda, 94 plantas de sacrificio y 105 wellboats, además de numerosos otros tipos de embarcaciones de servicio. Esta infraestructura configura una extensa red de conexiones. Desde la perspectiva de la bioseguridad, el hallazgo plantea que el análisis del riesgo sanitario no debería limitarse exclusivamente al agua de transporte, los peces o las superficies interiores de los wellboats. También podría ser necesario considerar las superficies externas y los nichos de biofouling como componentes de la evaluación epidemiológica de las embarcaciones. De hecho, los investigadores reconocen que su muestreo se concentró en los primeros tres metros del casco y no incluyó determinadas zonas consideradas particularmente favorables para albergar comunidades extensas y diversas de biofouling. Por ello, señalan que sus resultados incluso podrían subestimar la carga de ARN asociada al casco. ¿Qué significa para la salmonicultura? Para la industria del salmón, el principal aporte del estudio no es establecer una nueva vía de transmisión confirmada, sino ampliar el mapa de lugares donde podría persistir material viral durante las operaciones de transporte. El trabajo abre al menos cuatro líneas de interés: 1. Bioseguridad de los wellboats El casco exterior podría incorporarse con mayor atención a los programas de vigilancia y gestión del biofouling. 2. Frecuencia de limpieza y desinfección El estudio plantea una discusión sobre la conveniencia de evaluar los intervalos entre operaciones, especialmente cuando una misma embarcación realiza múltiples viajes asociados a diferentes sitios. 3. Vigilancia molecular Las técnicas de RT-qPCR y dPCR pueden convertirse en herramientas útiles para identificar contaminación ambiental y evaluar la eficacia de los protocolos de limpieza. 4. Investigación de infectividad El siguiente paso científico será determinar si el ARN detectado corresponde a virus viable y, eventualmente, si existe capacidad real de transmisión desde estas superficies. Un nuevo componente para la bioseguridad del transporte El estudio de Ribičić, Aas, Floerl y Netzer introduce una pregunta que puede adquirir especial relevancia para una industria cada vez más dependiente de una logística marítima intensiva: ¿Puede una embarcación correctamente gestionada desde el punto de vista de sus sistemas internos seguir representando un riesgo potencial a través de las comunidades biológicas adheridas a su casco? Por ahora, la evidencia disponible no permite responder afirmativamente. Pero sí permite afirmar que el ARN de ISAV fue detectado en biofouling exterior e interior de wellboats que participaron en operaciones relacionadas con centros infectados, y que después de limpieza, desinfección y 48 horas de fallowing no se detectó ARN en las superficies evaluadas. Para los investigadores, estos resultados constituyen una primera evidencia que justifica profundizar en la investigación de la viabilidad viral, la persistencia ambiental y las rutas potenciales de transmisión. En una salmonicultura donde los peces, centros, plantas y embarcaciones forman una red logística altamente interconectada, el hallazgo agrega una nueva variable al desafío sanitario: la bioseguridad ya no solo se juega dentro del wellboat; también podría estar escrita en aquello que crece sobre su casco. Lea el estudio completo aquí: Dynamics of infectious salmon anemia virus in biofouling on well-boat hulls  

En la salmonicultura moderna, los wellboats se han convertido en una pieza estratégica para el traslado de peces, tratamientos, clasificación y movimiento entre centros de cultivo. Pero precisamente su intensa movilidad entre instalaciones también los transforma en un punto crítico para la gestión sanitaria.

2026-06-ES_CL-SmartCare-Control-Gill-Assist-Gill-Ad-Banner-1200x200px
2026-06-ES_CL-SmartCare-Control-Gill-Assist-Gill-Ad-Banner-1200x200px

Un nuevo estudio de investigadores de SINTEF Ocean —publicado en septiembre de 2026 en Aquaculture International— pone el foco en un componente hasta ahora poco explorado: el biofouling que se desarrolla sobre el casco exterior de los wellboats.

La investigación, titulada “Dynamics of infectious salmon anemia virus in biofouling on well-boat hulls”, encontró ARN del virus de la anemia infecciosa del salmón (ISAV) en biofouling exterior y biofilms presentes en superficies internas de los barcos durante operaciones de transporte asociadas a centros con infección confirmada.

El hallazgo no demuestra que el virus detectado fuera viable ni que el biofouling haya producido una transmisión efectiva entre centros. Sin embargo, los autores plantean que la presencia de ARN viral en estas superficies constituye una señal que merece atención desde la perspectiva de la bioseguridad.

OXZO1200x200
OXZO1200x200

Un vector potencial que permanece fuera del radar

El ISA es una enfermedad de importancia para la producción de salmón Atlántico (Salmo salar) y su propagación puede producir importantes consecuencias sanitarias y económicas. El virus puede transmitirse mediante diferentes vías, incluyendo el movimiento de agua, materiales contaminados, peces infectados y, potencialmente, embarcaciones utilizadas para transportar peces.

Los wellboats ocupan una posición particularmente sensible dentro de esta red. En Noruega, estos barcos pueden realizar numerosas visitas anuales a un mismo sitio y operar bajo contratos que los llevan a desplazarse entre distintas áreas geográficas. De acuerdo con el estudio, esta intensidad operacional puede aumentar las oportunidades de contacto entre superficies contaminadas y múltiples centros productivos.

Hasta ahora, una parte importante de los protocolos se ha concentrado en los sistemas internos de las embarcaciones. Sin embargo, los investigadores advierten que el biofouling exterior recibe menos atención y puede desarrollar estructuras complejas capaces de retener material biológico.

El proceso comienza con la formación de biofilms compuestos por bacterias, algas y protozoos y puede evolucionar hacia comunidades de macroorganismos como hidroides, ascidias y cirrípedos. Además de aumentar la resistencia hidrodinámica, el consumo de combustible y las emisiones, estas comunidades pueden actuar como reservorios de microorganismos y patógenos.

¿Qué encontraron los investigadores?

El estudio siguió operaciones de wellboats asociadas a tres centros de cultivo afectados por ISAV, identificados como casos A, B y C, entre febrero de 2023 y junio de 2024. Los investigadores establecieron diferentes etapas de muestreo, desde antes del embarque hasta después del transporte, limpieza, desinfección y un período de 48 horas de descanso sanitario o fallowing. Se analizaron muestras de mucosa de los peces, agua, biofilms internos y biofouling del casco exterior.

Los resultados mostraron un patrón claro: las mayores cargas de ARN viral se encontraron en los peces, pero también se detectaron señales de ISAV en superficies internas, agua y biofouling exterior.

En el primer viaje monitoreado del caso A, por ejemplo, el mucus de piel de los peces presentó una concentración promedio de aproximadamente 14.240 copias/µL de ARN, mientras que las muestras de branquias alcanzaron cerca de 7.966 copias/µL y las de intestino alrededor de 5.037 copias/µL.

En comparación, el biofouling del casco presentó aproximadamente 95 copias/µL de ARN durante la carga. Posteriormente, durante la descarga, el valor detectado en el casco aumentó hasta aproximadamente 700 copias/µL.

El resultado es relevante porque demuestra que, aun cuando la concentración viral era muy inferior a la observada en los peces, el material genético del virus podía ser detectado en una superficie exterior de la embarcación.

Ilustración de las fases de muestreo durante el transporte de peces en barcos con tanques (A) y los puntos específicos de muestreo para el seguimiento de la dinámica del ISAV en las superficies de los barcos con tanques, en los peces y en el entorno circundante (B). Créditos: Estudio.

El biofilm puede «capturar» partículas virales

Uno de los aspectos más interesantes para la industria es el comportamiento de los biofilms. Los autores señalan que las concentraciones detectadas en biofilms y biofouling fueron inferiores a las encontradas en las mucosas de los peces, pero en determinados casos fueron comparables o incluso superiores a las registradas en muestras de agua.

Esto adquiere relevancia porque las muestras de agua debieron ser concentradas antes del análisis, mientras que las muestras de biofilm y biofouling fueron obtenidas mediante simples hisopados. Para los investigadores, este resultado es compatible con la capacidad de estas estructuras de retener o concentrar partículas virales presentes en bajas concentraciones en el agua.

En otras palabras, el casco no necesariamente sería solamente una superficie pasiva. El biofouling podría constituir un microambiente donde material biológico permanece retenido durante el desplazamiento de la embarcación.

La limpieza funcionó, pero aparece una brecha operacional

Uno de los resultados más relevantes desde el punto de vista de la gestión sanitaria fue que, después de aplicar limpieza, desinfección y 48 horas de fallowing, no se detectó ARN de ISAV en las superficies analizadas.

Esto constituye un resultado favorable para los protocolos de bioseguridad. Pero el estudio identifica una posible brecha: estos procedimientos se realizan después de completar las transferencias sucesivas de peces desde un determinado sitio, y no necesariamente entre cada viaje individual.

Según los autores, esta situación plantea una interrogante operacional: un wellboat podría realizar varios desplazamientos consecutivos y, durante ese período, transportar potencialmente material viral adherido a superficies externas antes de someterse al ciclo completo de descontaminación.

El punto no implica que actualmente exista una transmisión comprobada mediante biofouling. Más bien, plantea la necesidad de determinar si las prácticas actuales son suficientes para controlar un posible mecanismo adicional de dispersión.

Una advertencia clave: ARN no significa necesariamente virus infeccioso

Aquí se encuentra una de las principales cautelas científicas del trabajo. Los investigadores no demostraron la presencia de virus infeccioso viable. Lo que detectaron fue ARN de ISAV mediante RT-qPCR y PCR digital.

La diferencia es fundamental. El ARN viral puede corresponder a partículas virales intactas, material parcialmente degradado o ARN libre que ya no conserva capacidad infectiva. Por ello, la detección molecular demuestra contaminación previa o presencia de material genético viral, pero no confirma que ese material pueda infectar a otro pez.

Por esta razón, los propios autores plantean que futuras investigaciones deberán determinar si el ARN encontrado en el biofouling corresponde efectivamente a partículas infecciosas capaces de producir transmisión.

Una red sanitaria cada vez más conectada

El desafío adquiere otra dimensión cuando se observa la estructura de la industria. El estudio cita cifras de la salmonicultura noruega correspondientes a 2023: 187 hatcheries terrestres, 1.266 centros de engorda, 94 plantas de sacrificio y 105 wellboats, además de numerosos otros tipos de embarcaciones de servicio.

Esta infraestructura configura una extensa red de conexiones. Desde la perspectiva de la bioseguridad, el hallazgo plantea que el análisis del riesgo sanitario no debería limitarse exclusivamente al agua de transporte, los peces o las superficies interiores de los wellboats. También podría ser necesario considerar las superficies externas y los nichos de biofouling como componentes de la evaluación epidemiológica de las embarcaciones.

De hecho, los investigadores reconocen que su muestreo se concentró en los primeros tres metros del casco y no incluyó determinadas zonas consideradas particularmente favorables para albergar comunidades extensas y diversas de biofouling. Por ello, señalan que sus resultados incluso podrían subestimar la carga de ARN asociada al casco.

¿Qué significa para la salmonicultura?

Para la industria del salmón, el principal aporte del estudio no es establecer una nueva vía de transmisión confirmada, sino ampliar el mapa de lugares donde podría persistir material viral durante las operaciones de transporte.

El trabajo abre al menos cuatro líneas de interés:

1. Bioseguridad de los wellboats
El casco exterior podría incorporarse con mayor atención a los programas de vigilancia y gestión del biofouling.

2. Frecuencia de limpieza y desinfección
El estudio plantea una discusión sobre la conveniencia de evaluar los intervalos entre operaciones, especialmente cuando una misma embarcación realiza múltiples viajes asociados a diferentes sitios.

3. Vigilancia molecular
Las técnicas de RT-qPCR y dPCR pueden convertirse en herramientas útiles para identificar contaminación ambiental y evaluar la eficacia de los protocolos de limpieza.

4. Investigación de infectividad
El siguiente paso científico será determinar si el ARN detectado corresponde a virus viable y, eventualmente, si existe capacidad real de transmisión desde estas superficies.

Un nuevo componente para la bioseguridad del transporte

El estudio de Ribičić, Aas, Floerl y Netzer introduce una pregunta que puede adquirir especial relevancia para una industria cada vez más dependiente de una logística marítima intensiva:

¿Puede una embarcación correctamente gestionada desde el punto de vista de sus sistemas internos seguir representando un riesgo potencial a través de las comunidades biológicas adheridas a su casco?

Por ahora, la evidencia disponible no permite responder afirmativamente. Pero sí permite afirmar que el ARN de ISAV fue detectado en biofouling exterior e interior de wellboats que participaron en operaciones relacionadas con centros infectados, y que después de limpieza, desinfección y 48 horas de fallowing no se detectó ARN en las superficies evaluadas.

Para los investigadores, estos resultados constituyen una primera evidencia que justifica profundizar en la investigación de la viabilidad viral, la persistencia ambiental y las rutas potenciales de transmisión.

En una salmonicultura donde los peces, centros, plantas y embarcaciones forman una red logística altamente interconectada, el hallazgo agrega una nueva variable al desafío sanitario: la bioseguridad ya no solo se juega dentro del wellboat; también podría estar escrita en aquello que crece sobre su casco.

Lea el estudio completo aquí: Dynamics of infectious salmon anemia virus in biofouling on well-boat hulls

 

Recibe las noticias de la salmonicultura antes que nadie

Revisa tu bandeja de entrada o la carpeta de spam para confirmar tu suscripción.

Relacionado

Artículo anterior

InfoSALMON alista encuentro técnico “Desafíos sanitarios en etapa engorda” con innovador formato en Puerto Montt

Siguiente Artículo

Felipe Díaz (SalmonChile) y la travesía del Capitán Williams: «El desarrollo de la industria acuícola no puede ser en solitario, debe ser con las comunidades»

Temas Relacionados

Carl Carrington, CEO de New Zealand King Salmon
Empresas

New Zealand King Salmon eleva proyección de ganancias por menor mortalidad y mejor desempeño de peces

Marine Donut, sistema cerrado flotante para el cultivo de salmón que será adaptado en Canadá
Innovación

Proyecto canadiense moviliza US$36,4 millones para adaptar Marine Donut al cultivo de salmón del Pacífico

Imagen referencial generada con IA.
Salud

Aqua P-Enhance: el nuevo aditivo que busca reducir el impacto del SRS en la salmonicultura

Australis Seafoods reorganiza su alta dirección: Andrés Lyon asume como CEO de Food Investment e Ignacio Bravo como gerente General de la salmonera. Foto: Australis
Empresas

Australis reordena su cúpula: Andrés Lyon asume rol estratégico e Ignacio Bravo liderará la salmonera

Dr, Niels Bols durante su presentación en el workshop internacional. Foto: InfoSALMON.
I+D

Modelos celulares abren nuevas vías para investigar salud, nutrición y enfermedades en salmonicultura

Dra. Karla Meza analiza el benchmark 2026 de bienestar animal: ASC quedó tercero y BAP mejoró su evaluación, con efectos para la salmonicultura. Foto: cedida
Columna de Opinión

El benchmark que audita a los auditores: cómo quedaron ASC y BAP en el ranking 2026 de bienestar animal

Siguiente Artículo
Felipe Díaz, director de Comunidades de SalmonChile, a bordo del buque escuela.

Felipe Díaz (SalmonChile) y la travesía del Capitán Williams: «El desarrollo de la industria acuícola no puede ser en solitario, debe ser con las comunidades»

Sala de reuniones - 345x345-2
Sala de reuniones - 345x345-2

 

Banner STIM_345x345
Banner STIM_345x345

LO MÁS LEIDO

harina de pescado

La harina de pescado se dispara a máximos históricos: Perú capturó apenas el 25% de su cuota y China se queda sin inventarios

El mercado global de ingredientes marinos atraviesa su momento más tenso en años, y el epicentro está en el Pacífico...

InfoSALMON lanza “Mercados”: una mirada al valor, los destinos y las nuevas claves de la salmonicultura chilena

¡Ya disponible! Descarga la Revista InfoSALMON N°12 – Especial Mercado

InfoSALMON presenta una nueva edición de su revista especializada, esta vez bajo el concepto “Mercado”, con una propuesta editorial que...

Multi X incorporará un tercer barco Diving X en septiembre de 2026. Foto: Multi X

Multi X sumará un tercer barco Diving X y sigue fortaleciendo la seguridad en faenas de buceo

Multi X anunció la incorporación de un tercer barco a Diving X, su modelo corporativo de buceo, como parte de...

Ciencia que alimenta
Ciencia que alimenta
Banner STIM_345x345
Banner STIM_345x345

Hendrix 345x345px
Hendrix 345x345px




infosalmon.cl

Infosalmon es una plataforma de difusión de conocimiento técnico y científico enfocado en la acuicultura y salmonicultura de vanguardia.

QUIÉNES SOMOS

MENU RAPIDO

  • INICIO
  • NOTICIAS
    • CONTENIDO PATROCINADO
    • CONTENIDO EXCLUSIVO
  • ESTUDIOS
  • LAND-BASED
  • FICHAS TECNICAS
  • EVENTOS
  • OTRAS ESPECIES

REDES SOCIALES

CONTACTO

INFOMEDIA SPA.

Correo: contacto@infosalmon.cl

Dirección: Presidente Ibáñez 25 of. 25, Puerto Montt – Chile.

 

 

POLÍTICA DE PRIVACIDAD

© 2023 Infosalmon.cl - Todos los derechos reservados.

Sin Resultados
Ver todos los resultados
  • INICIO
  • NOTICIAS
    • CONTENIDO PATROCINADO
    • CONTENIDO EXCLUSIVO
  • ESTUDIOS
  • LAND-BASED
  • FICHAS TECNICAS
  • EVENTOS
  • OTRAS ESPECIES

© 2023 Infosalmon.cl - Todos los derechos reservados.

Descarga nuestra Revista