AquaBounty Technologies ha confirmado en su reciente reporte anual ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) que el proyecto de recirculación acuícola (RAS) en Pioneer, Ohio, se encuentra oficialmente en proceso de desinversión. Tras la paralización de las obras en junio de 2023 por el incremento desmedido de los costos de construcción, la empresa busca ahora un comprador para lo que califica como su «principal activo remanente».
USD 400 millones para terminar el proyecto
La planta de Ohio fue proyectada originalmente para producir 10.000 toneladas métricas de salmón Atlántico genéticamente modificado. Sin embargo, el proyecto se convirtió en la causa de la crisis financiera de la empresa. Según los documentos oficiales, la construcción se detuvo tras haber invertido aproximadamente USD 145 millones, alcanzando apenas un 30% de avance.
El informe revela que completar la instalación requeriría hoy una inversión adicional de USD 400 millones. Esta cifra se elevó significativamente debido a que AquaBounty se vio obligada a vender parte del equipamiento ya adquirido para obtener liquidez inmediata, un proceso de «canibalización» de activos para sostener sus operaciones mínimas durante 2024 y 2025.
Liquidación y reestructuración
La situación actual de Aquabounty sigue a una serie de acciones de desinversiones críticas.
- Julio 2024: Venta del centro operativo en Indiana por USD 9.5 millones
- Diciembre 2024: Cese total de operaciones de cultivo en Bay Fortune y sacrificio (culling) de la biomasa restante.
- Marzo 2025: Venta de las instalaciones en Prince Edward Island (Canadá) y de toda su Propiedad Intelectual corporativa a la filial de Cooke Aquaculture (Kelly Cove Salmon).
Actualmente, AquaBounty opera con una estructura mínima de apenas tres empleados corporativos, cuyo objetivo principal es gestionar la venta de los activos de Ohio y resolver las obligaciones financieras pendientes.
El futuro de AquaBounty
La posible venta de la planta de Ohio representa no solo un intento por recuperar valor para los accionistas, sino el cierre definitivo de una era en la que AquaBounty buscó liderar la producción terrestre de salmón a gran escala. El mercado queda a la espera de si el potencial comprador reactivará la construcción de la planta RAS o si los activos serán liquidados por partes.



















