A semanas de dejar el cargo que asumió en 2022, junto al gobierno del presidente Gabriel Boric, Durán realizó un balance de su gestión, abordando uno de los debates más sensibles para el clima de negocios: si el sistema de evaluación ambiental frena o impulsa la inversión.
“Lejos de ser un obstáculo, es un activo del país”
Ante las críticas por la llamada permisología, la directora fue categórica: “Tengo la convicción de que la evaluación de impacto ambiental no ha sido un desincentivo para la inversión”.
Durán respaldó su afirmación con cifras. Según detalló, en entrevista con The Clinic, el último año se alcanzó un “récord histórico” de US$ 41.500 millones en inversión aprobada, mientras que en los cuatro años de la actual administración la cifra llegó a US$ 97 mil millones, “sobre el promedio de los tres últimos gobiernos”.
“Tenemos buenas cifras de ingresos de proyectos, de aprobación de proyectos, lo que muestra que la evaluación de impacto ambiental lejos de ser un obstáculo para el desarrollo es un activo del país que tenemos que cuidar y es una condición del desarrollo sostenible”, sostuvo.
Plazos y responsabilidad de los titulares
Respecto de los tiempos de tramitación, Durán explicó que él SEA cumple los plazos legales, pero que muchas extensiones responden a solicitudes de los propios titulares. “Los proyectos tienden a extenderse porque naturalmente los titulares solicitan extensiones de plazo para poder contestar algunas preguntas. Pero cuando un proyecto está bien preparado no requiere tanto tiempo”, afirmó.
En esa línea, enfatizó: “Absolutamente, el Servicio de Evaluación Ambiental cumple siempre con los plazos legales de evaluación”. Y agregó que las iniciativas que terminan siendo rechazadas suelen ser las que más prórrogas piden, lo que evidencia —a su juicio— la importancia de ingresar proyectos robustos y bien documentados.
También destacó que los esfuerzos de modernización ya muestran resultados: “Estamos logrando quebrar esa curva de plazos”, indicó, en referencia a la reducción observada en el último período.
Modernización, Escazú y cambio climático
En su balance, la directora aseguró que su gestión se enfocó en tres grandes objetivos: fortalecer la evaluación técnica, implementar el Acuerdo de Escazú e incorporar el cambio climático en la evaluación ambiental. Sobre Escazú, afirmó que “desarrollamos enormes avances”, especialmente en acceso a la información y participación ciudadana. Además, resaltó la modernización tecnológica del sistema, incluyendo el uso de inteligencia artificial en la plataforma electrónica del SEIA.
“Tenemos una plataforma que es muy reconocida y admirada en el mundo. Hemos incorporado de manera inédita inteligencia artificial en la evaluación de impacto ambiental”, explicó.
Comité de ministros y futuro del sistema
Consultada por el rol del Comité de ministros, instancia que revisa reclamaciones de proyectos, Durán señaló que existe consenso en que sería mejor su eliminación para dar mayor confianza institucional. No obstante, defendió el trabajo técnico realizado durante su gestión.
“Este es un servicio técnico muy orgulloso de su carácter técnico”, afirmó, agregando que la meta es asegurar que los proyectos “cumplan con la normativa ambiental y adopten las medidas eficaces y adecuadas”. De cara al próximo gobierno encabezado por José Antonio Kast, Durán expresó su expectativa de continuidad institucional: “Quiero tener la confianza de que se van a seguir esos lineamientos de Estado”.
En medio de la crisis climática y la presión por acelerar la inversión, la directora saliente insistió en que el desafío no es elegir entre crecimiento y medio ambiente. “La protección del medio ambiente no ha sido y no es nunca un obstáculo para el crecimiento, sino una condición del desarrollo sostenible”, concluyó.


















