La medida representa una acción directa frente al fallo emitido el pasado viernes por el máximo tribunal estadounidense. La corte dictaminó en una decisión de 6 contra 3, que Trump no tiene autoridad para imponer tarifas bajo leyes de emergencia.
Sin embargo, a las horas después del fallo, desde su red social «Truth Social«, el mandatario había revelado que impondrá un nuevo gravamen del 15% global bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 y calificando el fallo como «ridículo».
Esta sección a la que se refiere el mandatario permite elevar aranceles de hasta un 15% durante un máximo de 150 días (aproximadamente 5 meses) sin la aprobación del congreso. Esta legislación permite al ejecutivo imponer aranceles temporales para hacer frente a desequilibrios graves en la balanza de pagos.
El reloj corre para la industria chilena
Para los exportadores de salmón en Chile, Noruega, Canadá, etc. Este anuncio es un balde de agua fría. Apenas los mercados comenzaban a internalizar la recuperación de la competitividad y a preparar estrategias para exigir la devolución de los millones de dólares cobrados bajo la norma anterior, el nuevo gravamen vuelve a golpear los márgenes.
En un mercado donde el salmón fresco y congelado se negocia ajustando centavos por libra, un sobrecosto repentino del 15% (aunque sea temporal) dinamita la posibilidad de firmar contratos a largo plazo con supermercados y distribuidores en EE. UU.
A corto plazo, los departamentos comerciales de las salmoneras deberán operar en dos frentes paralelos y contradictorios: por un lado, presionar legalmente para recuperar el dinero retenido por la aduana (CBP) tras el fallo de la Corte Suprema, y por el otro, reajustar su logística para absorber o traspasar al consumidor este nuevo «impuesto temporal» de 150 días.
Más allá de las complejidades legales, el veredicto del presidente vuelve a cuestionar la estabilidad a los mercados de exportación. Para los productores de salmón, el mensaje desde Washington marca un complejo primer semestre para exportaciones.


















