Camanchaca informó hoy sus estados financieros consolidados para los primeros 6 meses de 2025 y, a pesar de registrar ingresos 5% menores que en el 1S 2024, el resultado EBITDA aumentó 13% hasta los US$ 81 millones, impulsado por la división Salmones que incrementó su EBITDA 67% hasta los US$ 21 millones, y por la de Mejillones que paso de US$400 mil a US$3,6 millones. Por su parte, la división Pesca disminuyó 12% su EBITDA hasta los US$ 44 millones, producto de la normalización de capturas en Perú que significó caídas de precios de harina y aceite; se sumó la baja de precios del jurel congelado y un retraso en ventas que dejó mayores inventarios, pero todo en un contexto de mayores capturas en el sur y norte.
A junio de 2025, el resultado acumulado después de impuestos fue una utilidad de US$ 30 millones, 8% superior a la del 1S 2024 cuando alcanzó los US$ 28 millones.
Camanchaca destacó que la Deuda Financiera Neta alcanzó los US$ 193 millones, reducción de US$ 20 millones desde diciembre 2024 y US$ 33 millones desde junio 2024. Con esto, el indicador Deuda Neta/EBITDA de los últimos 12 meses -excluido Salmones Camanchaca- fue 1,96, situándose en el rango inferior de los compromisos de su deuda.
Resultados por negocio
En Pesca, las capturas pelágicas propias y de terceros que se procesaron en plantas de la Compañía, alcanzaron las 283 mil TM, un 42% superior a las 199 mil del 1S 2024.
Esta división registró favorables resultados operacionales, con mayor producción de todos los productos, pero en que ciertos retrasos de despachos dejaron mayores inventarios. El negocio pesquero tuvo menores precios en jurel congelado (-6%), harina (-20%) y aceite (-47%), lo que explica una caída de 12% en el EBITDA hasta los US$ 44 millones. Aun así, esta división aportó el 55% del EBITDA consolidado.
Las capturas totales procesadas en el norte fueron 88 mil TM, 55% más que a junio 2024, lo que representa una recuperación significativa del nivel de actividad. Las compras a pescadores artesanales, por su parte, alcanzaron 48 mil TM, y más que duplicando las 21 mil del 1S 2024. Las industriales estuvieron concentradas en jurel y caballa que en el norte se destina también a harina y aceite.
En la zona centro-sur las capturas de jurel aumentaron 11% a 111 mil toneladas, lo que representó el 76% de la cuota propia para el año 2025. En esta macrozona, se compraron 73 mil toneladas de pesca a artesanales, principalmente sardina-anchoa, lo que más que duplicó las 30 mil del mismo periodo de 2024.
Atlántico mejora cosechas y costos en salmones y mejillones
En Salmones, las cosechas semestrales de Atlántico fueron 12% superiores a las del mismo periodo de 2024, alcanzando las 24 mil TM (WFE), con ventas de 22 mil TM y precios de US$ 8,08/kg, en línea con año anterior. Los costos, por su parte, bajaron 13% en este semestre hasta US$ 4,44/Kg WFE, empujados por una disminución en los costos del alimento, mayores eficiencias operacionales y buena condición sanitaria de los peces.
En el cultivo de mejillones en Chiloé, los ajustes productivos y comerciales realizados en el último año han comenzado a mostrar mejoras sustantivas de desempeño y resultado, alcanzando un EBITDA US$ 3,6 millones, muy superior a los US$ 400 mil del año anterior.
Por otro lado, los costos extraordinarios asociados al término del cultivo de abalones significaron una pérdida de US$ 2,1 millones.
Camanchaca alerta sobre riesgos de la Ley de Pesca
Sobre los resultados, Ricardo García Holtz, gerente general de Camanchaca, comentó que “la recuperación del desempeño de la Compañía es un reflejo del trabajo sistemático realizado -de años- para que nuestros procesos sean más eficientes, pero sin perder eficacia, y nos permita estar preparados para aprovechar oportunidades y afrontar riesgos. Pese a que el desempeño productivo de los negocios ha sido bueno y se proyecta estable para la segunda mitad del año, la principal amenaza que enfrenta la Compañía viene de la regulación salmonera y la legislación pesquera, ambas impulsadas por el actual gobierno, sin que ello represente un beneficio para el país; son autogoles voluntarios y errores no forzados, imperdonables en un contexto económico en que el país clama por crecimiento”.
En relación a la discusión de la Ley de Pesca, el ejecutivo alertó que ésta sigue avanzando en la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados, e indicó “el gobierno ha propuesto una vez más subastar cuotas industriales para pagar ciertos beneficios que quiere entregar a grupos de artesanales, sin comprender que esto ya fue rechazado por el Senado en la discusión de la Ley de Fraccionamiento. Sería un nuevo golpe para las empresas del sector que ya fueron gravemente afectadas por esta ley que usurpó cuotas al sector industrial, y significaría que este año se habrían reducido cerca de 60% las cuotas en nuestro caso, lo que pondría en serio riesgo nuestra operación. La pesca industrial no aguanta otro golpe más, menos en la región del Biobío que, sin duda, fue la más afectada por el fraccionamiento”.



















