La salmonicultura continúa consolidando su protagonismo en la economía acuícola de Magallanes. Mientras el desembarque pesquero total de la región registró una caída interanual de 25,6% durante marzo de 2026, impulsada principalmente por el desplome de la actividad industrial extractiva, los centros de cultivo salmoneros mostraron una trayectoria opuesta: la cosecha de salmón Atlántico creció un 11%, reforzando el peso estratégico del sector en el extremo sur de Chile.
De acuerdo con el más reciente Boletín de Pesca de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, elaborado con cifras provisionales de Sernapesca, los centros de cultivo regionales cosecharon 16.305 toneladas de salmón del Atlántico durante marzo, equivalente a un incremento de 1.618 toneladas respecto al mismo mes del año anterior. Este crecimiento estuvo explicado íntegramente por un mayor volumen cosechado de esta especie, única registrada en la actividad acuícola regional durante el período.
Más cosecha, pese a menos centros operativos
Uno de los datos que más llama la atención es que el aumento productivo se produjo incluso con una leve reducción en la infraestructura operativa. Durante marzo de 2026, Magallanes contabilizó 48 centros de cultivo activos, uno menos que en igual período de 2025, lo que representa una disminución de 2%. Del total, 45 operaron en agua de mar y tres en agua dulce.
Este desempeño sugiere una mayor eficiencia productiva y consolida el papel de Magallanes como una de las zonas de mayor proyección para el cultivo de salmón Atlántico en Chile, especialmente en un contexto donde las condiciones biológicas y sanitarias son observadas con creciente interés por la industria.
Plantas de proceso impulsadas por el salmón
El dinamismo salmonero también se reflejó en la actividad industrial asociada. Las plantas pesqueras regionales procesaron 19.073 toneladas durante marzo, cifra que representó un alza de 29,9% frente al mismo mes de 2025.
El motor detrás de este crecimiento volvió a ser el salmón del Atlántico. Solo esta especie totalizó 18.521 toneladas procesadas, equivalente a un aumento interanual de 31,6%, confirmando el fuerte vínculo entre el desempeño productivo de los centros de cultivo y la actividad de procesamiento regional.
Además, la mayor parte del volumen procesado estuvo orientado a productos frescos, secos y derivados, línea que concentró el 85,4% de la producción regional y exhibió un salto de 50% respecto al año anterior, reflejando una mayor intensidad industrial y comercial asociada a la cadena salmonera.
Sanidad: dos barrios salmoneros en descanso coordinado
En paralelo al aumento productivo, el boletín muestra que durante marzo se estableció descanso sanitario para dos de las 31 Agrupaciones de Concesiones de Salmonídeos (ACS) o “barrios” presentes en la región.
Esta medida busca interrumpir ciclos biológicos de potenciales patógenos, reducir cargas orgánicas y permitir la recuperación de los espacios marinos utilizados en los ciclos productivos, un elemento clave dentro de las estrategias de bioseguridad de la salmonicultura moderna.
Un contrapeso frente a la caída pesquera regional
El fortalecimiento de la salmonicultura adquiere mayor relevancia si se observa el escenario regional completo. Durante marzo, el desembarque industrial cayó 88,4%, principalmente por la ausencia de capturas de krill, provocando un descenso general de la actividad pesquera regional.
En ese contexto, la expansión de los centros de cultivo permitió amortiguar parcialmente el impacto económico del retroceso extractivo, reafirmando al salmón Atlántico como uno de los principales motores productivos de Magallanes y un eje estratégico para la actividad acuícola del sur austral chileno.



















