La incidencia de Floraciones Algales Nocivas (FANs) en Chile, particularmente en las zonas de cultivo de la Patagonia norte, ha situado al país como un caso de estudio a nivel nacional e internacional. Estos eventos se han intensificado en los últimos años, afectando severamente a la salmonicultura. Es allí donde las condiciones climáticas pueden agravar la situación al alterar el equilibrio del sistema biofísico de los fiordos y canales, y estimular el crecimiento de cierto tipo de microalgas.
El Dr. Patricio Díaz, investigador del Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos abordó esta problemática de las floraciones algales nocivas de especies ictiotóxicas en el sistema de fiordos patagónicos junto con evaluar nuevas estrategias de muestreo en el reciente Seminario Internacional de Imenco Aqua Chile sobre tecnología de surgencia para mitigación de FANs.
El riesgo de Heterosigma akashiwo
En la instancia, el experto mostró los casos más recientes de floración de la microalga flagelada Heterosigma akashiwo, única especie del grupo de las rafidofíceas descrita hasta el momento en Chile. Uno de los eventos fue el sucedido en el fiordo Comau con un densidad celular de 200,000 cell mL-1, luego en el 2022 en Lemuy con una densidad de 15,428 cell mL-1 y en Hornopirén en el 2024 con una densidad de 16,992 cell mL-1. La idea fue dar a conocer la dinámica de cómo se comportó en el tiempo y en el espacio la microalga para saber qué medidas de mitigación utilizar en eventos futuros.
En conversación con InfoSALMON, Díaz señaló que fue “la primera especie que generó la primera mortalidad de salmones el año 88’ y estuvo mucho tiempo desaparecida. En los últimos 4 a 5 años ha generado eventos importantes con bastante mortalidad en la industria salmonicultora. Es una especie que puede crecer en condiciones óptimas en ambientes con baja salinidad, salinidad media o alta y en distintos rangos de temperatura, generando mayor riesgo que Pseudochattonella, que fue la que generó la mayor mortalidad a nivel mundial en el 2016”.
Explicó que “tenemos cepas que hemos aislado de la desembocadura del río Maullín, zona con baja salinidad, y del evento de este año que fue en la desembocadura del río Blanco en condiciones bastante estratificadas en salinidad, pero también se han encontrado en el fiordo Comau donde las condiciones son bastante más salinas, porque es un fiordo que tiene poco ingreso de agua dulce. Así que el rango de condiciones ambientales es bastante grande, es decir, que es tolerante y crece bien en ambientes muy diversos y eso la convierte obviamente en una especie de mucho riesgo”.
El investigador enfatizó que la Patagonia norte está muy afectada por el cambio climático, «de hecho lo hemos visto en la zona de Puerto Montt, donde los veranos son cada vez más secos, lo que es muy distinto a lo que está pasando en Magallanes, ya que es a la inversa, con años más lluviosos».
Aseguró que “hay especies que van a responder de forma positiva o serán beneficiadas frente al cambio climático favoreciendo su proliferación, por ejemplo, Heterosigma akashiwo, pero otras especies más asociadas a productoras de biotoxina marinas, ya sea toxinas paralizantes, amnésicas y diarreicas, no tienen la misma respuesta. Si hablamos de floraciones algales, hay que hablar de Alexandrium catenella, la que ha generado las mayores intoxicaciones y daños a la salud pública, y esa especie lo que hemos visto es que, si bien prolifera, no tiene una tendencia hacia el aumento. Para hacer predicciones, tiene que ser a nivel de especie específica, no podemos hablar en general de que las floraciones algales están aumentando”.




















