China escala su apuesta por el salmón: buque móvil logra producción comercial y apunta a reducir dependencia importadora
El Guoxin No.1-2-2 completó su primera cosecha tras recorrer 6.000 millas náuticas siguiendo condiciones térmicas favorables. El proyecto combina engorda offshore, producción de juveniles, genética y procesamiento terrestre, mientras China proyecta que su mercado de salmón alcance las 235.000 toneladas durante 2026.
China está profundizando su estrategia para desarrollar una cadena doméstica de producción de salmón mediante un modelo que combina acuicultura offshore móvil, producción de juveniles, mejoramiento genético y procesamiento en tierra.
En el centro de esta apuesta se encuentra el Guoxin No.1-2-2, un buque de cultivo en aguas profundas operado por Qingdao Guoxin Blue Silicon Valley Development Co. Ltd., que durante mayo concretó lo que la compañía describe como la primera producción comercial a escala de salmón realizada a bordo de una plataforma acuícola móvil.
El desarrollo adquiere especial relevancia ante el acelerado crecimiento del consumo chino. De acuerdo con cifras citadas por Beijing Review a partir del Norwegian Seafood Council, China se convirtió durante el primer trimestre de 2026 en el segundo mayor mercado de salmón del mundo, detrás de Estados Unidos, mientras las proyecciones apuntan a que el mercado podría crecer cerca de 30% interanual y alcanzar las 235.000 toneladas durante este año.
Al mismo tiempo, el país continúa dependiendo fuertemente del abastecimiento externo. Según datos de la Administración General de Aduanas de China recogidos por la publicación, la autosuficiencia local se mantiene por debajo del 30%. Solo durante el primer trimestre de 2026 las importaciones de salmón Atlántico alcanzaron las 55.000 toneladas, un 59% más que en igual período del año anterior. Durante 2025, China importó 161.300 toneladas, por un valor aproximado de US$1.600 millones.
La temperatura, el gran desafío
Uno de los principales obstáculos para producir salmón comercialmente en las costas chinas ha sido la temperatura.
El salmón Atlántico requiere aguas frías, mientras durante el verano la temperatura superficial en amplias zonas de la costa china puede superar los 25 °C. A ello se suman riesgos como tifones, proliferaciones algales y contaminación, condiciones que históricamente han dificultado los intentos de producción cerca de la costa.
La propuesta de Guoxin consiste precisamente en convertir la movilidad en una herramienta productiva.
El buque puede desplazarse siguiendo las estaciones, utilizar aguas más profundas y frías y, cuando sea necesario, alejarse de zonas afectadas por tifones, floraciones algales u otras contingencias ambientales. Beijing Review señala que distintos países han investigado durante décadas conceptos similares de acuicultura en aguas profundas, pero sostiene que hasta ahora ninguno había conseguido llevar este modelo móvil a operaciones comerciales de esta escala.
Cerca de 100.000 m³ para cultivo
El Guoxin No.1-2-2 dispone de 15 compartimentos de cultivo, cada uno con capacidad superior a 6.000 m³, alcanzando un volumen total cercano a los 100.000 m³ de agua.
El sistema renueva el agua entre 16 y 18 veces al día, captando agua fría desde profundidades de entre 30 y 50 metros mediante un sistema desarrollado en China. Esto permite mantener condiciones térmicas adecuadas incluso cuando la superficie presenta temperaturas demasiado elevadas para los peces.
El monitoreo incorpora además cámaras submarinas capaces de registrar parámetros como velocidad y comportamiento natatorio, cuyos datos son analizados mediante modelos para evaluar el estado de los peces. La compañía también realiza muestreos diarios asociados a nutrición y evaluaciones periódicas de indicadores como contenido lipídico y compuestos relacionados con el sabor.
Incluso la actividad física de los peces forma parte del diseño productivo. El sistema genera corrientes controladas dentro de los compartimentos para estimular la natación contra corriente, ajustando la velocidad del flujo en función del tamaño de los ejemplares.
6.000 millas náuticas siguiendo las condiciones ambientales
La primera población ingresó al buque en noviembre de 2025 e incluyó salmón Atlántico y trucha arcoíris.
Durante aproximadamente seis meses, el Guoxin No.1-2-2 recorrió unas 6.000 millas náuticas —más de 11.000 kilómetros—, desplazándose desde el mar de Bohai hacia el mar de China Oriental durante el invierno y regresando posteriormente hacia los mares Amarillo y de Bohai durante la primavera.
El resultado inicial informado por la compañía fue una supervivencia superior al 97%, con una primera cosecha de aproximadamente 12 toneladas y peces que alcanzaron alrededor de 4 kilos por ejemplar.
Otro de los atributos destacados por el proyecto es la logística: desde la cosecha a bordo hasta la llegada del producto a los consumidores transcurrieron entre 24 y 36 horas.
China quiere controlar también genética y procesamiento
Sin embargo, la estrategia china no termina en el buque.
Guoxin comenzó durante agosto la construcción de una instalación terrestre que integrará producción de juveniles, procesamiento de salmón e investigación y desarrollo. El proyecto considera una inversión total de 920 millones de yuanes, aproximadamente US$137 millones, y una capacidad anual proyectada de 5.000 toneladas de salmón.
Paralelamente, en Qingdao comenzó la construcción de un Centro de Mejoramiento Genético de Salmón y Trucha, liderado por el Qingdao Institute of Blue Seed Industry.
Con una inversión cercana a 150 millones de yuanes —unos US$22 millones—, la iniciativa contempla conservación de material genético, desarrollo de nuevas variedades y producción de juveniles. El objetivo declarado es avanzar hacia una cadena que la propia industria china resume como fuente genética propia, producción controlable y cultivo eficiente.
Un modelo integrado entre tierra y mar
La visión final es establecer una cadena productiva donde las instalaciones terrestres se encarguen de las primeras etapas y producción de juveniles, mientras las plataformas móviles realicen la fase de crecimiento en aguas marinas.
Guoxin denomina este concepto como una integración “tierra-mar”, con la que busca aumentar el control sobre las distintas etapas productivas y disminuir progresivamente la dependencia china del salmón importado.
Para una industria global acostumbrada a que China sea principalmente un enorme mercado de destino, el desarrollo introduce una variable que merece seguimiento. El volumen de la primera cosecha —12 toneladas— todavía es marginal frente a las 161.300 toneladas de salmón Atlántico que China importó durante 2025, pero el proyecto evidencia que el país está invirtiendo simultáneamente en genética, producción de juveniles, tecnología de cultivo, infraestructura offshore y procesamiento.
China está profundizando su estrategia para desarrollar una cadena doméstica de producción de salmón mediante un modelo que combina acuicultura offshore móvil, producción de juveniles, mejoramiento genético y procesamiento en tierra.
En el centro de esta apuesta se encuentra el Guoxin No.1-2-2, un buque de cultivo en aguas profundas operado por Qingdao Guoxin Blue Silicon Valley Development Co. Ltd., que durante mayo concretó lo que la compañía describe como la primera producción comercial a escala de salmón realizada a bordo de una plataforma acuícola móvil.
El desarrollo adquiere especial relevancia ante el acelerado crecimiento del consumo chino. De acuerdo con cifras citadas por Beijing Review a partir del Norwegian Seafood Council, China se convirtió durante el primer trimestre de 2026 en el segundo mayor mercado de salmón del mundo, detrás de Estados Unidos, mientras las proyecciones apuntan a que el mercado podría crecer cerca de 30% interanual y alcanzar las 235.000 toneladas durante este año.
Al mismo tiempo, el país continúa dependiendo fuertemente del abastecimiento externo. Según datos de la Administración General de Aduanas de China recogidos por la publicación, la autosuficiencia local se mantiene por debajo del 30%. Solo durante el primer trimestre de 2026 las importaciones de salmón Atlántico alcanzaron las 55.000 toneladas, un 59% más que en igual período del año anterior. Durante 2025, China importó 161.300 toneladas, por un valor aproximado de US$1.600 millones.
OXZO1200x200
OXZO1200x200
La temperatura, el gran desafío
Uno de los principales obstáculos para producir salmón comercialmente en las costas chinas ha sido la temperatura.
El salmón Atlántico requiere aguas frías, mientras durante el verano la temperatura superficial en amplias zonas de la costa china puede superar los 25 °C. A ello se suman riesgos como tifones, proliferaciones algales y contaminación, condiciones que históricamente han dificultado los intentos de producción cerca de la costa.
La propuesta de Guoxin consiste precisamente en convertir la movilidad en una herramienta productiva.
El buque puede desplazarse siguiendo las estaciones, utilizar aguas más profundas y frías y, cuando sea necesario, alejarse de zonas afectadas por tifones, floraciones algales u otras contingencias ambientales. Beijing Review señala que distintos países han investigado durante décadas conceptos similares de acuicultura en aguas profundas, pero sostiene que hasta ahora ninguno había conseguido llevar este modelo móvil a operaciones comerciales de esta escala.
Cerca de 100.000 m³ para cultivo
El Guoxin No.1-2-2 dispone de 15 compartimentos de cultivo, cada uno con capacidad superior a 6.000 m³, alcanzando un volumen total cercano a los 100.000 m³ de agua.
El sistema renueva el agua entre 16 y 18 veces al día, captando agua fría desde profundidades de entre 30 y 50 metros mediante un sistema desarrollado en China. Esto permite mantener condiciones térmicas adecuadas incluso cuando la superficie presenta temperaturas demasiado elevadas para los peces.
El monitoreo incorpora además cámaras submarinas capaces de registrar parámetros como velocidad y comportamiento natatorio, cuyos datos son analizados mediante modelos para evaluar el estado de los peces. La compañía también realiza muestreos diarios asociados a nutrición y evaluaciones periódicas de indicadores como contenido lipídico y compuestos relacionados con el sabor.
Incluso la actividad física de los peces forma parte del diseño productivo. El sistema genera corrientes controladas dentro de los compartimentos para estimular la natación contra corriente, ajustando la velocidad del flujo en función del tamaño de los ejemplares.
6.000 millas náuticas siguiendo las condiciones ambientales
La primera población ingresó al buque en noviembre de 2025 e incluyó salmón Atlántico y trucha arcoíris.
Durante aproximadamente seis meses, el Guoxin No.1-2-2 recorrió unas 6.000 millas náuticas —más de 11.000 kilómetros—, desplazándose desde el mar de Bohai hacia el mar de China Oriental durante el invierno y regresando posteriormente hacia los mares Amarillo y de Bohai durante la primavera.
El resultado inicial informado por la compañía fue una supervivencia superior al 97%, con una primera cosecha de aproximadamente 12 toneladas y peces que alcanzaron alrededor de 4 kilos por ejemplar.
Otro de los atributos destacados por el proyecto es la logística: desde la cosecha a bordo hasta la llegada del producto a los consumidores transcurrieron entre 24 y 36 horas.
China quiere controlar también genética y procesamiento
Sin embargo, la estrategia china no termina en el buque.
Guoxin comenzó durante agosto la construcción de una instalación terrestre que integrará producción de juveniles, procesamiento de salmón e investigación y desarrollo. El proyecto considera una inversión total de 920 millones de yuanes, aproximadamente US$137 millones, y una capacidad anual proyectada de 5.000 toneladas de salmón.
Paralelamente, en Qingdao comenzó la construcción de un Centro de Mejoramiento Genético de Salmón y Trucha, liderado por el Qingdao Institute of Blue Seed Industry.
Con una inversión cercana a 150 millones de yuanes —unos US$22 millones—, la iniciativa contempla conservación de material genético, desarrollo de nuevas variedades y producción de juveniles. El objetivo declarado es avanzar hacia una cadena que la propia industria china resume como fuente genética propia, producción controlable y cultivo eficiente.
Un modelo integrado entre tierra y mar
La visión final es establecer una cadena productiva donde las instalaciones terrestres se encarguen de las primeras etapas y producción de juveniles, mientras las plataformas móviles realicen la fase de crecimiento en aguas marinas.
Guoxin denomina este concepto como una integración “tierra-mar”, con la que busca aumentar el control sobre las distintas etapas productivas y disminuir progresivamente la dependencia china del salmón importado.
Para una industria global acostumbrada a que China sea principalmente un enorme mercado de destino, el desarrollo introduce una variable que merece seguimiento. El volumen de la primera cosecha —12 toneladas— todavía es marginal frente a las 161.300 toneladas de salmón Atlántico que China importó durante 2025, pero el proyecto evidencia que el país está invirtiendo simultáneamente en genética, producción de juveniles, tecnología de cultivo, infraestructura offshore y procesamiento.