En una ceremonia que sirvió como punto de encuentro entre la comunidad, autoridades e invermar, se inauguraron los nuevos módulos sanitarios de la Escuela Rural de Aguantao. La obra contempló una inversión social superior a los 80 millones de pesos dispuestos por la compañía, lo que representa un avance fundamental en los estándares de higiene y salud para los estudiantes del sector.
Fundada en la década del 60, la Escuela Rural de Aguantao ha visto pasar múltiples generaciones por sus aulas, sin embargo, el paso del tiempo se había vuelto evidente en su infraestructura, la cual permanecía estancada y sin cumplir con los requerimientos de bienestar actuales.
Superando la burocracia

El camino para llegar a concretar las instalaciones, tomó más de 4 años. Debido a complicaciones administrativas que impedían su instalación. Fue la articulación entre el municipio y la voluntad privada lo que finalmente destrabó el proceso.
El alcalde de Calbuco, Marco Silva, comentó que esta alianza deja de ser un discurso para transformarse en un hecho concreto de dignidad.
«Estamos celebrando un hito donde la alianza público-privada se transforma en realidad. Este aporte de la empresa Invermar permite entregar alegría y orgullo a la comunidad de Aguantao, beneficiando directamente a 67 niños a través de una inversión social estratégica”, señaló la autoridad en conversación con InfoSALMON.
Compromiso local
Para los habitantes de Aguantao, el valor de la obra trasciende lo material. Al ser una de las pocas instituciones presentes en el área, la escuela actúa como un ancla para las familias rurales.
Patricia Barría, tesorera del Centro de Padres y exalumna del establecimiento, señaló a InfoSALMON la relevancia historia de esta infraestructura, «es un día especial, yo estudié aquí y mi hijo también. Nunca tuvimos la oportunidad de contar con unos baños de este nivel, que no solo son lindos, sino que le dan un realce a nuestra escuela. Como apoderados, estamos profundamente agradecidos de que se hayan visto nuestras necesidades».
Por su parte, desde la vereda técnica y académica, el actual director del colegio, Jorge Azocar, explicó a InfoSALMON que «este establecimiento se fundó en 1969 y, tras seis décadas, manteníamos un servicio sanitario que no favorecía el desarrollo de los estudiantes. Hoy inauguramos un espacio que responde a las necesidades básicas y dignifica el proceso de aprendizaje”.

Vinculación con el entorno
La presencia de Invermar en el sector colindante de Aucha y su operación han permitido establecer un vínculo de «vecindad» que fue clave para el éxito del proyecto. La empresa no solo financió los módulos, sino que también asumió costos adicionales de obra civil para asegurar la finalización del proyecto.
En este marco, Cristian Fernandéz, gerente general de Invermar, conversó con InfoSALMON sobre el compromiso de la compañía con la educación rural. «Para nosotros era natural estar en Aguantao. Tenemos el compromiso de mantener una vinculación importante con el entorno educativo donde operamos, buscando que los niños tengan condiciones dignas para estudiar y se integran a las nuevas tecnologías.
Con el corte de cinta, la Escuela Rural de Aguantao cierra un capítulo de abandono y abre uno nuevo, donde la infraestructura ya no es una tarea pendiente, sino un estándar para las futuras generaciones de la zona.



















