Según el reporte, el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento anual de 1,6%, impulsado mayormente por una demanda interna que avanzó 5,8%, sostenida tanto por la inversión como por el consumo.
Salmones marcan liderazgo
La actividad pesca fue liderada por la producción de salmónidos. El sector creció 17,4%; tanto la acuicultura como la pesca extractiva contribuyeron al resultado. En contraste, la actividad decreció respecto al trimestre anterior en términos desestacionalizados. La pesca extractiva se vio favorecida por mayores desembarques de anchovetas y sardinas, en línea con una mayor disponibilidad de recursos y una baja base de comparación producto de vedas aplicadas en el año anterior. El aumento en la acuicultura se debió, principalmente, a un incremento en las cosechas de salmón del atlántico
Detalles del informe
Además, la entidad rectificó al alza las cifras de los trimestres anteriores: el primer trimestre pasó de 2,5% a 2,6%, mientras que el segundo aumentó de 3,1% a 3,3%, reflejando un mejor desempeño de lo indicado inicialmente.
Aun así, la cifra del tercer trimestre quedó por debajo del 1,8% que había anticipado el Imacec. Según el Banco Central, la diferencia se explica por nuevas actualizaciones de datos y por el proceso de conciliación de oferta y demanda que se realiza en cada cierre trimestral.
El informe también señaló que el período contó con un día hábil adicional respecto al año anterior, lo que aportó 0,2 puntos porcentuales al resultado.
Desde la óptica sectorial, el emisor destacó que el crecimiento estuvo liderado por el comercio y los servicios personales y empresariales, mientras que la minería retrocedió, restando dinamismo al conjunto de la actividad.


















