La industria acuícola irlandesa encendió las alarmas tras la confirmación de que Estados Unidos prohibirá la importación de salmón de piscicultura irlandés a partir del 1 de enero de 2026. La decisión —adoptada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA)— provocó una reacción inmediata de los gremios, que exigieron al Gobierno avanzar sin demora en soluciones diplomáticas y legales, así lo pública el portal salmonbusiness.


EE. UU. bloquea el salmón irlandés por estándares insuficientes
La NOAA determinó que la producción de salmón de cultivo en Irlanda no cumple con los estándares de equivalencia establecidos en la Ley de Protección de Mamíferos Marinos. Según un aviso emitido esta semana por la Autoridad de Protección Pesquera Marítima (SFPA), las autoridades estadounidenses expresaron reservas sobre disposiciones de la Ley de Vida Silvestre de 1976, consideradas insuficientes para los requisitos regulatorios de ese país.
La medida también afectará a la langosta espinosa, mientras que otras exportaciones de productos del mar necesitarán, desde enero, Certificados de Admisibilidad que acrediten que no incluyen ninguna de las especies bloqueadas.
Desde IFA Aquaculture, su vicepresidenta Catherine McManus calificó la prohibición como “desproporcionada” y fundamentada más en interpretaciones legales estrictas que en incumplimientos reales del sector. Aseguró que el impacto golpea a un segmento premium que ha invertido fuertemente en estándares de calidad.


Industria exige acción urgente tras veto al salmón irlandés
La Asociación Irlandesa de Procesadores y Exportadores de Pescado (IFPEA) advirtió consecuencias más amplias si el Gobierno no actúa con rapidez. Su secretario general, Brendan Byrne, sostuvo que, aunque el volumen afectado es limitado, el golpe “pone en riesgo empleos, inversiones y la confianza global en las exportaciones irlandesas”. Byrne hizo un llamado a un esfuerzo diplomático inmediato, asegurando que cualquier demora enviaría “una señal equivocada a nivel internacional”.
Los gremios solicitaron que los ministerios competentes —Agricultura, Alimentación y Marina, y Vivienda, Gobierno Local y Patrimonio— trabajen de manera coordinada con la Comisión Europea y la NOAA para lograr un acuerdo provisional. También plantearon la necesidad de actualizar la Ley de Vida Silvestre para alinearla con los estándares internacionales.
Tanto IFA Aquaculture como IFPEA confirmaron que seguirán colaborando con el Gobierno para restablecer la elegibilidad exportadora lo antes posible, subrayando la importancia estratégica del mercado estadounidense para el sector.
















