La acuicultura es una fuente vital de proteínas, que contribuye a la seguridad alimentaria y genera ingresos a través de las exportaciones. Es el sector de producción de alimentos de más rápido crecimiento y se prevé que para 2025 represente el 57% de la producción total de pescado.
En el informe «Perspectivas de la Acuicultura en el Perú», desarrollado por la Dirección General de Acuicultura del Ministerio de la Producción, se analizó el estado y desarrollo actual del país vecino en el contexto latinoamericano, así como el desafío de implementar diversas estrategias en el marco de un Plan Nacional de Desarrollo Acuícola, entre otras materias.
En América Latina y El Caribe, la producción acuícola crece a una tasa anual del 8% y Perú tiene un gran potencial para el desarrollo de la acuicultura debido a sus condiciones climáticas y la extensión de sus cuerpos de agua. En el texto se afirma que «la acuicultura emerge como un nuevo rubro de producción económica importante por las condiciones que ofrece el territorio peruano en cuanto al clima y gran extensión de los espejos de agua propicios para la actividad acuícola.»
Hoy en día, en Perú se cultivan más de 15 especies diferentes, incluyendo trucha, concha de abanico, langostino y tilapia. Por ejemplo, en 2015, se comercializaron 39.2 mil toneladas en el mercado interno, con un valor de US$170 millones, donde la trucha representa el 90% de este mercado. Además, la actividad genera más de 102,000 empleos directos e indirectos.
Diagnóstico y problemáticas
De acuerdo al análisis realizado por PRODUCE, la mayoría de los usuarios de la acuicultura son pequeñas y medianas empresas que desarrollan la actividad con fines comerciales y enfoque de mercado (49%).
También lo son acuicultores de comunidades campesinas y nativas que desarrollan la actividad como un medio de subsistencia. En este sentido, sólo el 3% desarrolla la actividad con un adecuado componente tecnológico y volúmenes de producción de acuerdo con el requerimiento de los mercados.
De esta forma, la acuicultura peruana garantiza los medios de subsistencia para el 1,35% de la población peruana.
Sin embargo, a pesar del crecimiento, la generación de empleo y su contribución a la seguridad alimentaria, aún tiene problemas que no han permitido su expansión en comparación con los países de la región como son Chile (1,23 millones TM), Brasil (563 mil TM), Ecuador (368 mil TM), México (325 mil TM).
Estas son problemáticas identificadas en el diagnóstico del Plan Nacional de Desarrollo Acuícola 2010 – 2021 que afectan el desarrollo, productividad y competitividad de la actividad y por ende sus niveles de producción.
En tanto, los recursos que pueden limitar la actividad son referidos a tecnología, recursos naturales, administración, mercado, capital, insumos y servicios para la cadena productiva de la acuicultura.
Desafíos para el desarrollo de la acuicultura peruana
En el informe se sugiere abordar el desarrollo de la actividad peruana desarrollando de manera sostenible la acuicultura, aplicando el enfoque ecosistémico considerando las dimensiones ambiental, social e institucional.
Además, de mejorar la competitividad acuícola, diversificar la acuicultura y acceder a nuevos mercados, generar clústeres acuícolas, mejorar la sanidad, calidad e inocuidad en las actividades acuícolas, mejorar el rol de la acuicultura en la seguridad alimentaria y nutricional y adaptarse al cambio climático.
Estrategias propuestas
En el informe se proponen diversas estrategias como evaluar opciones para introducir nuevas tecnologías y diversificar los cultivos; mejorar el uso del agua y adoptar nuevas tecnologías; implementar modelos de granja central y satélites, y crear parques acuícolas; y promover la innovación, la inversión y la asistencia técnica.


















