Este viernes 6 de diciembre, en las instalaciones del Hotel Cumbres de Puerto Varas, región de Los Lagos, se desarrolló la clausura oficial del Programa Tecnológico Estratégico para el Desarrollo de la Acuicultura Oceánica (PTECAO).
Este ambicioso proyecto, impulsado por la Corporación de Fomento de la Producción de Chile (Corfo) y liderado por Consorcio SpA –constituido por las empresas proveedoras Walbusch, AST Technology Networks y Aquarov, junto con la participación de la salmonicultora Marine Farm– concluyó tras cinco años de ejecución y con un financiamiento total que alcanzó los $22.836 millones, de los cuales el 82% provino del sector privado (de este porcentaje, el 98% corresponde a aporte pecuniario y el 2% a aporte valorado).
Una respuesta innovadora para un desafío estructural
La iniciativa nace de una de las brechas detectadas en 2015 por el entonces Programa Estratégico Mesoregional (PEM) Salmón Más Sustentable, el cual impulsó una vinculación virtuosa entre Corfo, servicios públicos –como la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), la Subsecretaría para la Fuerzas Armadas (SS.FF.AA.), la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar), el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), entre otros–, de las productoras de salmónidos y también de los proveedores que se interesaron de participar del instrumento y de apalancar los recursos necesarios para ello.
Dicha brecha se generó al evidenciar que dentro de las Áreas Aptas para la Acuicultura (AAA) entre las regiones de Los Lagos a Magallanes existían 77 concesiones de salmónidos –salmones Atlántico y coho, y trucha arcoíris– que, teniendo resoluciones de calificación ambiental (RCA) aprobadas, no estaban siendo utilizadas por ser zonas altamente complejas en corrientes y oleajes, lo que implicaba desarrollar sistemas estructurales y operacionales de manera específica para estas condiciones.
Adicionalmente, se buscó generar una alternativa a la acuicultura de peces que se podría producir a futuro desde el canal de Chacao al norte, en donde, al no disponer de un mar interior, necesariamente deben enfrentarse condiciones oceánicas.
“El PTECAO nos permitió desarrollar y validar tecnologías habilitantes que no solo hicieron posible el uso de estas zonas expuestas, sino que también sentaron las bases para una nueva era en la acuicultura chilena. Este es un caso real de éxito que posiciona a nuestro país como líder en innovación tecnológica para la industria acuícola mundial”, expresó el director del Programa, Gonzalo Romero Muñoz.
Beneficios en la producción y relevancia de tecnología nacional
Gonzalo Romero destacó que las nuevas zonas de alta energía, caracterizadas por mayor circulación de agua y oxigenación, han demostrado ser un entorno propicio para la producción acuícola. “En dos ciclos productivos consecutivos, logramos reducir el tiempo de cultivo de 250 gramos a 5 kilogramos en tan solo 12 meses, disminuyendo en un 60% la dispersión de los grupos de peces y en un 11% el factor de conversión del alimento. Asimismo, observamos una reducción en el número de tratamientos y en el uso de los factores de producción, lo que para nosotros fue importante porque nuestro objetivo era principalmente estructural”, detalló.
En términos comparativo con Noruega, resaltó que «partimos de una realidad bien dura para nosotros y es que la tecnología que desarrolla Noruega no se paga en esta parte del mundo. Son desarrollos que están absolutamente sobredimensionados desde el punto de vista estructural y eso tiene su correlato económico. Estas son estructuras que cuestan sobre los US$80 millones, lo que escapa absolutamente a la realidad de lo que es una estructura de costo de nuestro centro de cultivo y eso no solo en Chile. Si haces un análisis desde Canadá hacia abajo, llegas a la conclusión de que si hay alguien que puede aportar tecnología a un costo que pueda ser asumido por esos países, es Chile. Y ese fue el punto de partida en el cual nos sentamos para insistir en que estos desarrollos tenían que ser con ingeniería local y no nos equivocamos porque, finalmente, al hacer el balance de costo, estamos hoy día obteniendo la misma producción en condiciones más desafiantes que el hemisferio norte a un 80% de reducción de costo en términos comparativos.»
Logros clave: Tecnología e impacto global
Entre los principales avances que ha permitido el PTECAO destacan:
- Validación de tecnologías de confinamiento y operación en alta energía: se han operado con éxito balsas-jaula reforzadas de hasta 80 por 80 metros (m), las más grandes del mundo en su tipo, que enfrentaron olas de hasta 4 metros.
- Robótica submarina: empresas coejecutoras como Aquarov desarrollaron vehículos operados remotamente (ROVs) para inspección y manejo de mortalidad en condiciones de alta corriente.
- Sistemas avanzados de ingeniería naval: Walbusch S.A. diseñó pasillos estructurales metálicos que permiten implementar jaulas de diversos tamaños adaptadas a las necesidades de cada cliente.
- Digitalización: AST desarrolló una plataforma integrada de tecnologías de control, monitoreo y automatización inteligente de los centros de cultivo.
Internacionalización
El impacto no se limita a la tecnología. El proyecto también ha facilitado propuestas normativas y operacionales que redefinen los estándares para la acuicultura en estas zonas desafiantes, lo que, según Romero, “es un paso clave hacia la sostenibilidad de la industria y su aún mayor internacionalización”.
El representante del Grupo Walbusch y de Consorcio SpA, Walter Buschmann Schirmer, también valora la relevancia global de estos desarrollos: “El PTECAO no solo resuelve problemas locales, sino que también nos posiciona como exportadores de soluciones tecnológicas de vanguardia para la acuicultura en alta energía, un sector en crecimiento en América y otras partes del mundo”.
Vinculación público-privada: La clave del éxito
Durante el evento de cierre oficial del Programa, una de las cosas que más enfatizó el gerente de Asuntos Estratégicos de Corfo, Hugo Arias, fue lo importante que es articular a los privados con el Estado.
“Con la base del financiamiento público, logramos apalancar recursos muy importantes por parte del sector privado, generando un impacto que trasciende nuestra frontera. Esta sinergia demuestra que cuando trabajamos juntos, podemos desarrollar soluciones que beneficien tanto a la industria como a las comunidades locales y a la sociedad en general”, manifestó el representante de la Corporación de Fomento de la Producción de Chile.
Reafirmó el hecho de que «es tecnología chilena, inversiones chilenas y esto es muy relevante. En las actividades productivas tenemos desafíos que son propios de la región y de nuestro territorio y que exigen un desarrollo local también».
Un cierre que abre puertas al futuro
El evento finalizó con un análisis de los aprendizajes y una reflexión sobre las oportunidades futuras.
De acuerdo con las autoridades y los representantes privados, el PTECAO no solo cumplió con sus objetivos iniciales, sino que también marca un precedente para futuras iniciativas que busquen aprovechar las vastas posibilidades del océano.
Tal como subraya Gonzalo Romero, “el desafío ahora es expandir estas tecnologías y seguir apostando por una acuicultura sustentable y competitiva, asegurando el liderazgo de Chile en esta industria clave para el desarrollo económico”.
El legado del PTECAO es claro: innovación, sostenibilidad y una industria preparada para enfrentar los retos del futuro en aguas de alta energía.


















