Un equipo de investigadores de la Universidad de Auburn desarrolló una nueva tecnología para convertir emisiones de CO₂ de las fábricas de pulpa y papel en alimento para peces contribuyendo a la disminución de la contaminación.
Peter He, el Profesor Uthlaut Endowed en el Departamento de Ingeniería Química, es el investigador principal (PI) del proyecto de US$2.5 millones de dólares (aproximadamente US$3.2 millones con participación en costos) financiado por el Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE) denominado «Cultivo, procesamiento y conversión intensificados y energéticamente eficientes de biomasa algal producida a partir de gases de combustión para la acuicultura”.
Cultivo intensivo de microalgas
La tecnología propuesta en este proyecto, el fotobiorreactor de biopelícula seca, se basa en CCBP, que se utilizará como plataforma para el cultivo intensivo de microalgas a partir de gases de combustión y aguas residuales de la acuicultura. Además de capturar directamente dióxido de carbono de los gases de combustión y convertirlo en algas, la utilización de algas como alimento acuícola impulsará la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
«Creemos que podemos reducir los residuos nocivos de las industrias de pulpa y papel y de acuicultura y convertirlos en algo útil. Una innovación clave de nuestra solución es la biopelícula seca. Al secar la biopelícula, se mejorará significativamente el transporte de dióxido de carbono al biocatalizador, mejorando así la absorción de dióxido de carbono y la productividad de biomasa», manifestó el científico.
Prototipo
Los investigadores pasarán a un prototipo de 1.000 litros estilo invernadero, que será desarrollado por DVO, para realizar pruebas piloto en las Pesquerías de la Universidad de Auburn. Utilizarán biopelículas secas de microalgas como biocatalizadores para intensificar el proceso de conversión de gases de combustión y mejorar la productividad de biomasa. Se adaptarán técnicas avanzadas y energéticamente eficientes de deshidratación y secado de pulpa y papel para la deshidratación y secado de algas.
«Los investigadores implementarán aún más enfoques de ingeniería de sistemas que empleen la integración de materias primas, la integración logística, la integración de procesos y la integración de energía/calor. Se espera que el proyecto requiera dos años de intensas actividades de investigación y desarrollo, así como una comunicación efectiva y una participación activa entre los colaboradores”, sostuvo.


















