Un informe encargado por la Asociación de Productores de Salmón de Columbia Británica (BCSFA) y elaborado por RIAS Inc. concluye que la propuesta del Gobierno de Trudeau de prohibir el cultivo de salmón en jaulas de red tendrá un impacto económico devastador. La medida anunciada en junio y el borrador de plan de transición propuesto podrían generar costos de al menos US$9.000 millones para los contribuyentes canadienses, además de poner en peligro miles de empleos y la estabilidad de las comunidades indígenas que dependen de la industria acuícola.
Informe da cuenta de pérdidas significativas en Columbia Británica
- US$1.170 millones en actividad económica anual.
- US$435 millones en producto interno bruto (PIB) anual.
- US$133,6 millones por año para las Primeras Naciones.
- 4.560 empleos bien remunerados a tiempo completo en todo Canadá.
Además, se estima la eliminación de 50.000 toneladas de salmón canadiense cultivado en centros, afectando tanto la producción como la seguridad alimentaria en el país.

Decisión imprudente
Brian Kingzett, director ejecutivo de la BCSFA, calificó la prohibición como una «decisión imprudente» que ignora tanto la ciencia como la realidad económica. Según Kingzett, los productores de salmón de Columbia Británica y las Primeras Naciones en cuyos territorios operan han manifestado su oposición a una transición que implique una prohibición tan drástica en un plazo tan corto. «La transición no puede ser realizada en menos de cinco años sin destruir el sector de salmón cultivado», afirmó Kingzett.
Impacto social para las Primeras Naciones
Dallas Smith, portavoz de la Coalición de las Primeras Naciones para la Administración de Peces, subrayó que la medida no solo afectará económicamente a las comunidades costeras, sino que también tendrá un impacto social profundo. Smith destacó que el cierre de las operaciones de cultivo de salmón podría provocar un aumento de problemas sociales, incluidos suicidios, sobredosis y pobreza, ya que las comunidades indígenas perderían sus fuentes de empleo y sustento.
“Canadá puede evitar estos costos sociales y económicos innecesarios si permite que las Primeras Naciones Titulares de Derechos lideren la transición de la salmonicultura en sus territorios”, dijo Smith.
Innovación y alternativas viables
Los salmonicultores de Columbia Británica están comprometidos con la innovación continua en el sector y afirman que existen soluciones alternativas viables para la transición hacia tecnologías más sostenibles sin recurrir a la prohibición. Sin embargo, insisten en que la implementación de tecnologías no probadas en un período corto de tiempo sería perjudicial para el sector y las comunidades involucradas.
La BCSFA y la Coalición de las Primeras Naciones instan al Primer Ministro Trudeau a reconsiderar la prohibición y explorar alternativas más equilibradas y realistas que permitan una transición sostenible y respetuosa con las comunidades y el medio ambiente, sin generar impactos económicos y sociales devastadores.



















