La reciente Charla Técnica organizada por InfoSALMON denominada “Nutrición y salud en la salmonicultura: Un enfoque integral tuvo un inicio de alto calibre con la intervención del Dr. Patricio Dantagnan, director del Laboratorio de Nutrición y Fisiología de Peces del Departamento de Ciencias Agropecuarias y Acuícolas de la Universidad Católica de Temuco a través de su exposición “Los desafíos de la nutrición de los peces bajo un contexto de economía circular, sustentabilidad y cambio climático: Una mirada práctica pero responsable”.
Con una perspectiva profundamente científica, el Dr. Dantagnan abordó los apremiantes retos que enfrenta la nutrición acuícola en un escenario global marcado por la economía circular, la sustentabilidad y el ineludible cambio climático. Su presentación sirvió como un llamado a la reflexión sobre cómo la ciencia puede guiar el camino hacia prácticas más resilientes y responsables en la alimentación de peces.
El experto inició su presentación presentando cinco consejos para reducir los costos en la producción de salmón entregados por Alltech, dos de los cuales están vinculados a la nutrición. Uno de ellos es proveer un alimento nutricionalmente balanceado, lo que significa evaluar el rendimiento del alimento considerando la eficiencia alimentaria, tasa de crecimiento, calidad general, digestibilidad, soporte inmune y de salud, y el mantenimiento de la calidad del agua.
Y el otro es apoyar la salud, es decir, que las vitaminas, minerales y proteínas deben añadirse al alimento para crear una dieta nutricionalmente equilibrada y verdaderamente completa que satisfaga los requisitos nutricionales básicos de peces y camarones.

En cuanto a la participación estimada de alimentos concentrados, por grupo de animales en el mundo y en Chile, detalló que se producen 1.300 millones de toneladas de alimentos para el mundo animal; de estos, la acuicultura ocupa 55 millones de toneladas, lo que significa un 3,8%. Ahora bien, en Chile la producción es 6,5 millones de toneladas y la destinada a los peces es 1,4 millones de toneladas.
Cambios en la formulación de alimentos
Históricamente, los ingredientes para la formulación de alimentos han sido de origen marino, como la harina y aceite de pescado, que se han vuelto recursos limitados e insostenibles para la industria. Por lo tanto, se han desarrollado cambios en la formulación de alimentos para la acuicultura, lo que ha traído consigo una serie de problemáticas al utilizar nuevas fuentes alternativas, como subproductos de origen animal, harina y concentrado de soya, harina de lupino, gluten de maíz, gluten de trigo, harina de canola, aceite de soya, aceite de canola y aceite de linaza.
Dantagnan señaló que una de las problemáticas es “la competencia por otros mercados (alimentación humana, ganadería, biocombustibles). También, las desventajas nutricionales que presentan otras fuentes proteicas y lipídicas (vegetales o subproductos de origen animal) y cambios en la composición nutricional de las dietas (AA, AG, minerales, vitaminas, otros)”.
Además, agregó que otros problemas tienen relación con la «presencia de pesticidas en ingredientes vegetales, y potenciales fuentes de contaminantes en subproductos de origen animal (antibióticos y otros fármacos) y mayor exigencia de aditivos, compuestos bioactivos, suplementos que pueden tener efectos positivos o negativos, por lo que pueden ser sinérgicos o antagónicos».
Por lo tanto, “todo esto ha provocado que se comiencen a revisar las legislaciones y se han presentado cuestionamientos a la sustentabilidad de los ingredientes vegetales y subproductos de origen animal (alta dependencia de la soja, mayor huella hídrica, uso de suelo y energía)”, aseveró el investigador.
Dantagnan destacó una evidencia del impacto del reemplazo de harina y aceite de pescado en la sustentabilidad donde, por ejemplo, “se ha sugerido que reemplazar entre el 20% y el 30% de la harina de pescado en los alimentos para camarones con ingredientes de proteína vegetal podría resultar en un aumento del 63% en la demanda de agua dulce, un aumento del 81% en los requisitos de tierra y una necesidad de un 83% más de fósforo (Malcorps et al., 2019)”.
Es así como “la adopción de esquemas de certificación continuará reduciendo eliminando ingredientes de fuentes no sostenibles (Glencross et al 2020)”, apuntó el experto.
Oportunidades: Bioeconomía circular, aditivos, suplementos y biomasa microbiana
En su exposición, el investigador abordó algunas de las oportunidades que nacen a partir de la búsqueda de ingredientes sostenibles para las dietas de alimento para la acuicultura que sean eficientes e inclusivas con el medio ambiente. Señaló que, para transitar hacia una bioeconomía circular, por ejemplo, se presentan como alternativa, los insectos, desechos alimentarios y agrícolas, y un mayor uso de bioproductos pesqueros.
También indicó que es una oportunidad, la generación de aditivos y suplementos como complemento al déficit de nutrientes y con efectos funcionales y además están los ingredientes sustentables y de bajo impacto ambiental, baja huella de carbono e inocuas para los peces y socialmente aceptables y la producción a gran escala de biomasas y aceites de origen microbiano.
En este sentido. el Dr. Dantagnan destacó que, entre las diversas fuentes alternativas de nutrientes, la biomasa microbiana producida a partir de organismos heterótrofos y autótrofos ha sido considerada como un sustituto prometedor para reemplazar ingredientes derivados de animales y plantas.
Bajo este escenario, el experto apuntó que aumentará la presión para obtener ingredientes locales para la producción de los alimentos acuícolas y reducir la dependencia de fuentes importadas. Esto exigirá un mayor esfuerzo en el uso de ingredientes locales, la adopción del reciclaje de nutrientes y el uso de técnicas innovadoras de procesamiento de materias primas, de acuerdo también a lo estudiado por Glencross et al. 2022.
Investigación, desarrollo e innovación en nutrición
En cuanto a la investigación, desarrollo e innovación, el profesional señaló que las áreas estratégicas de estudio son la diversificación de fuentes alternativas de macronutrientes, requerimientos nutricionales (nutrición de precisión) y diversificación de aditivos, suplementos y compuestos bioactivos.
Y afirmó que algunos desafíos permanentes son la evaluación de la digestibilidad; evaluar palatabilidad y consumo; utilización digestiva, evaluar inocuidad (pruebas in vitro e in vivo): Inmunidad – Salud digestiva – Metabolismo – Fisiología – Retención; evaluar comportamiento durante el proceso de extrusión (procesamiento); y evaluar condiciones de escalamiento y costo producción.



















