En entrevista con InfoSalmon, Rubén Avendaño, comparte su visión sobre el valor del trabajo colaborativo, la importancia de la ciencia aplicada en la salmonicultura y los desafíos que enfrenta Chile para fortalecer el uso científico en la toma de decisiones normativas.
Trabajo en equipo que tiene lectores en todo el mundo
-Rubén, ¿cómo recibes esta noticia y reconocimiento entre tantos investigadores que también ponen a disposición sus conocimientos e investigaciones?
Para mí es muy importante haber sido reconocido por el ranking de Stanford, dentro del 2% de investigadores más citados a nivel mundial en mi área y particularmente, porque en este ranking también se me reconoce la trayectoria. Llevo casi 15 años en el área de la salmonicultura a nivel científico. Entonces es muy importante. Pero más que el reconocimiento personal, es un reconocimiento a los equipos.
El laboratorio lo que constituye un equipo y esos equipos han ido cambiando con el tiempo y eso es tremendamente relevante porque cuando se reconoce la trayectoria se está reconociendo al equipo que estuvo hace 5, 10, 15 años atrás porque son ellos finalmente los que hacen la investigación. O sea, uno firma el artículo, coloca el financiamiento, puede dar la idea, pero quienes hacen el trabajo son siempre estudiantes, son siempre técnicos, personal de apoyo, investigadores que recién se están generando y hoy día es tremendamente valioso poder mirar hacia atrás y ver que muchos de los investigadores que pasaron por el laboratorio hoy día están en la empresa de desarrollo tecnológico, generando vacunas, generando métodos diagnósticos, realizando investigaciones en áreas de frontera. Entonces es precisamente lo que uno quiere dejar.
Escuela, dejar gente que sea capaz, dejar gente que sea íntegra y que vea en la ciencia el valor de lo que significa descubrir cosas, pero que sean útiles.
Parámetros del ranking
-¿Cómo funciona el ranking de Stanford y Elsevier, y qué aspectos considera para reconocer a los científicos más citados del mundo?
Todos los años Elsevier y el Stanford buscan a los investigadores a nivel mundial que son más citados. Para tener citaciones obviamente lo que tú tienes que hacer es publicar papers que sean muy leídos y que tengan credibilidad científica. Yo vengo apareciendo en ese ranking hace cuatro años atrás. Entonces no es que no le encuentre importante, es que ahora aparece la trayectoria.Y cuando te reconoce la trayectoria quiere decir que no es una golondrina que hace verano, en el sentido que aparece un año y el otro año desapareció y el siguiente año aparece. El mirar la trayectoria hace que se den cuenta que los papers que tú publicaste en el 2006, 2010, 2012, 2014 siguen vigentes. Ellos te mandan la estadística. Por decirte algo súper concreto, a mi toda la semana me llega la estadística de cuánta gente me cita.
Que no la pido porque no me inscribí, ellos te la mandan. Y cuando te sale que esta semana fueron ocho papers citados. Entonces quiere decir que la gente te está leyendo y que da fe y credibilidad a tus papers.
«Paper» de mayor impacto
-En este sentido, ¿cuáles serían los papers clásicos más citados?
Hay cuatro o cinco que son papers clásicos. El review de Tenacibaculosis es un paper súper citado. Entonces eso es relevante porque hoy día ya no me preocupa el número de papers publicados. Antiguamente me preocupaba, tengo que hacer más de quince. Hoy día en lo que estoy más preocupado es hacer ocho que sean de buena calidad, que dejen información válida y que la gente pueda ser capaz de tomarla y transformarla en algo que sea útil.

Lo que viene
-Y respecto a eso, ¿qué se viene ahora? Respecto a Salmonicultura, por ejemplo.
Hoy día nosotros estamos trabajando fuerte en Tenacibaculosis pensando en la diversidad que existe y generando conocimiento que sea aplicado desde el punto de vista que la industria desarrolle vacunas. Que el ente normativo vea la necesidad de hacer una vacuna, de registrar una vacuna, de autorizar más rápidamente la autovacuna.
Nosotros creemos, y a nivel global, que las autovacunas son una excelente alternativa. El problema es que nosotros normativamente acá en Chile no le damos la validez que tiene, porque también existe el vicio de que si yo hago una autovacuna, quiero vacunar todos mis centros con esa autovacuna. Una autovacuna es para un cuadro puntual y en el cual tú sabes cuál es el tipo de aislado, cuál es el genotipo, cuál es el serotipo que tú tienes en ese sitio. Y te protege. Y en agua de mar también puede ser.
-Haciendo un símil con el ser humano, ¿existe un plan de vacunación para los peces?
Sí existe un plan. Las empresas lo tienen. Hay vacunas que son normativas. Generalmente, no sé, 70, 100 gramos, dependiendo del proceso productivo y operativo que tiene la empresa.
Debería ser de acuerdo a dónde tú vayas a vacunar y cuál es la prevalencia que tiene el patógeno en ese lugar. O sea, si tengo área, que yo sé que ocurre de Tenacibaculosis y piscirickettsiosis, que la vacuna lleve eso. Y ahí es donde la autoridad tiene que hacer el clic de empezar a mirar esto, no en el sentido más regulatorio de que estoy preocupado y actúa con un criterio precautorio, sino que pensar que si yo vacuno con una cosa que está muerta, no va a generar ningún impacto y probablemente lo que vaya a terminar es reducir el uso antibiótico cuando ese pescado esté sembrado en ese lugar.
Cambio de paradigma gracias a la ciencia
Salmón coho no se enferma de virus Isa. No es susceptible. Como país lo estuvimos prácticamente muestreando dentro de los programas cinco años. Eso es un costo para la industria. ¿Por qué tengo que mostrar algo si yo sé que no se va a enfermar y que no lo tiene? Y en algún momento las autoridades dijeron, ¿saben qué? Esto hay que demostrarlo científicamente.
Coho no es susceptible de virus ISA. Por lo tanto, como no es susceptible, vamos a la Organización Mundial de Salud Animal, presentemos los datos y desde ese momento hoy día no se hace el muestreo de Coho para virus ISA. Con ello le sacaste un costo.
El salmonero está contento. Normativamente tú te apoyaste en la ciencia y eso es el problema. Que la gente no se apoya comúnmente en la ciencia. Y deberían de apoyarse en la ciencia. Sobre todo, porque la ciencia que hacemos acá en Chile, y no lo digo yo, estuvimos en Europa, en Grecia y podemos ver que tenemos ciencia de frontera. Estamos haciendo cosas que nosotros estamos liderando y que nos están copiando o vamos al mismo paso. El tema es cómo podemos hacerlo de forma más rápida para que se transforme en soluciones y en aspectos normativos.


















