El secreto del invierno: salmón crece 15% más, pero emerge una alerta inesperada
Un nuevo estudio del Institute of Marine Research y la University of Bergen, analizó cómo la duración de la señal de invierno y los períodos de oscuridad durante la producción de smolts grandes influyen en el desempeño del salmón del Atlántico. Los resultados muestran un crecimiento marino hasta un 15% superior con un invierno lumínico prolongado, junto con una elevada incidencia de maduración sexual que impidió completar el ciclo experimental hasta el peso de cosecha.
La duración de la luz durante la producción de smolts podría tener un papel más importante de lo esperado. Afectaría el desempeño posterior del salmón del Atlántico en el mar. Así lo plantea una investigación liderada por científicos del Instituto de Investigación Marina de Noruega. El equipo evaluó distintas estrategias de fotoperiodo. Buscaba saber si un invierno lumínico prolongado o breves períodos de oscuridad podían mejorar el crecimiento, la preparación fisiológica y el control de la maduración sexual.
El estudio, titulado Can a long winter and/or a short scotophase during “large smolt” production improve the performance of Atlantic salmon at sea?, fue publicado en la revista científica Aquaculture. Aborda una pregunta relevante para la salmonicultura: cómo optimizar la producción de smolts grandes. El objetivo es favorecer su adaptación al agua de mar sin comprometer su desempeño durante el ciclo productivo.
Para responderla, el equipo investigador comparó seis grupos de salmones machos sometidos a diferentes combinaciones de fotoperiodo. Los tratamientos contemplaron la ausencia de una señal de invierno, un invierno estándar de seis semanas y un invierno prolongado de aproximadamente 20 semanas. Cada estrategia se evaluó con luz continua o con tres horas diarias de oscuridad.
Los peces fueron criados inicialmente en agua dulce y posteriormente transferidos a jaulas marinas, donde se evaluaron su crecimiento y distintos indicadores fisiológicos.
Mayor crecimiento en el mar con una señal de invierno prolongada
Uno de los resultados más destacados fue el desempeño de los peces que recibieron el tratamiento de invierno prolongado. Durante la fase marina evaluada, estos salmones crecieron más rápido. Su tasa de crecimiento fue aproximadamente un 15% superior a la del grupo sin señal de invierno. Además, fue un 5% mayor que la del grupo sometido al invierno estándar.
Sin embargo, la ventaja en crecimiento no se tradujo en un mayor peso final durante el experimento. Los peces del tratamiento prolongado ingresaron al mar con un peso promedio de 485 gramos. En cambio, el grupo con invierno estándar pesaba 767 gramos y el grupo sin invierno, 851 gramos.
Al finalizar la evaluación, los pesos promedio fueron de 2,34 kg, 2,55 kg y 2,60 kg, respectivamente. Esta diferencia evidencia que un mayor crecimiento en el mar no siempre significa un mayor peso comercial dentro de un mismo período. Esto ocurre sobre todo cuando hay diferencias de tamaño al momento de la transferencia.
El hallazgo pone de relieve la importancia de evaluar los protocolos de producción considerando el ciclo completo. No basta con medir el crecimiento registrado después de la entrada al mar.
Cambios fisiológicos por el fotoperiodo antes de la transferencia
La investigación también identificó diferencias en la preparación fisiológica de los peces. Antes de la transferencia al agua de mar, los salmones sometidos al invierno prolongado mostraron mayor actividad de Na⁺/K⁺-ATPasa branquial. Fue entre un 48% y un 70% superior a la observada en los grupos con invierno estándar y sin señal de invierno, respectivamente.
Esta enzima participa en la regulación del equilibrio de sales. Además, es un indicador para evaluar si los salmones están listos para pasar del agua dulce al ambiente marino. InfoSALMON ya informó sobre los factores que realmente preparan al salmón para el salto al mar.
Los resultados sugieren que extender la señal de invierno puede favorecer determinadas características asociadas a la esmoltificación, incluso en peces de gran tamaño. No obstante, la respuesta no fue idéntica en todos los indicadores fisiológicos: el estudio no encontró diferencias entre tratamientos en la osmolalidad plasmática.
Por ello, los autores plantean que la duración del invierno puede influir en la preparación de los smolts. Sin embargo, se requieren más investigaciones para comprender cómo estos cambios se relacionan con el desempeño productivo posterior.
La maduración sexual emerge como el principal desafío
El resultado más inesperado del experimento fue la elevada incidencia de maduración sexual masculina durante la fase marina. En agosto, 807 de los 821 machos evaluados habían alcanzado la madurez sexual. Eso equivale a cerca del 98%. Los peces todavía pesaban alrededor de 2,5 kg.
Esta situación obligó a finalizar el ensayo antes de lo previsto. Por eso, no se pudo determinar si las diferencias de crecimiento se habrían mantenido hasta el peso de cosecha esperado.
Los investigadores consideran que la predisposición genética de la línea clonal utilizada probablemente fue un factor importante en este resultado. También analizan posibles contribuciones del tamaño de los peces, los cambios de fotoperiodo y las temperaturas experimentadas después de la transferencia al mar. Sin embargo, el diseño experimental no permite atribuir el fenómeno a una única causa. Un trabajo previo ya mostró cómo el fotoperiodo influye en la maduración de los large smolts estancados.
La elevada maduración observada es una limitación fundamental para interpretar los resultados desde una perspectiva productiva. Un tratamiento puede favorecer el crecimiento o ciertos indicadores fisiológicos. Sin embargo, sus beneficios deben evaluarse junto con el riesgo de maduración sexual. Solo así se pueden establecer conclusiones sobre su conveniencia para la producción comercial.
Fig. 1. Diseño experimental. En (A), F = fertilización, SF = inicio de la alimentación, y 1–7 son los momentos de muestreo. El muestreo 6 se realizó el 23 de agosto de 2023. Créditos: Estudio.
¿Puede la oscuridad contribuir al control de la maduración?
Otra pregunta del estudio fue si ayudaba incorporar tres horas diarias de oscuridad. La alternativa era mantener iluminación continua. El objetivo era reducir la aparición de maduración sexual precoz.
Los investigadores observaron una tendencia favorable cuando el período de oscuridad se combinó con el invierno estándar. Antes de la transferencia al mar, solo el 2% de los peces del grupo con tres horas de oscuridad mostraba signos de pubertad. En el grupo con luz continua, la cifra fue del 42%.
Sin embargo, esta diferencia no alcanzó significación estadística en el experimento. Por lo tanto, los resultados no permiten confirmar que la incorporación de oscuridad reduzca por sí sola la maduración sexual. Además, sus efectos sobre otros parámetros biológicos fueron limitados.
El hallazgo abre una línea de investigación. Se trata de determinar si los ajustes en el fotoperiodo pueden ayudar a controlar la maduración. Todo ello sin perjudicar la preparación fisiológica ni el crecimiento de los peces.
Nuevas investigaciones para evaluar el ciclo productivo completo
En sus conclusiones, los autores destacan que el invierno prolongado produjo inicialmente un menor crecimiento en agua dulce. Sin embargo, favoreció ciertos indicadores de esmoltificación. También se asoció con un mejor crecimiento en el mar. En cambio, el invierno estándar de seis semanas tuvo efectos menos pronunciados. No produjo el mismo incremento de los indicadores fisiológicos asociados a la preparación para el agua de mar.
La investigación también concluye que la escotofase corta tuvo pocos efectos biológicos significativos. No obstante, mostró una tendencia a reducir la maduración de los post-smolts cuando se combinó con el invierno estándar.
Los científicos subrayan que todavía falta determinar si los beneficios del invierno prolongado se mantienen durante un ciclo completo de producción. También falta saber si las diferencias responden a la duración de la señal lumínica, al tamaño de los peces al momento de la transferencia o a otros factores.
Para la industria salmonicultora, el estudio aporta nuevos antecedentes sobre la relación entre fotoperiodo, preparación fisiológica, crecimiento y maduración sexual. Su principal contribución es mostrar que optimizar la producción de smolts grandes requiere considerar estos factores en conjunto. Una mejora en el crecimiento durante la fase marina no garantiza un mejor resultado productivo final.
Lea el estudio completo aquí: Can a long winter and/or a short scotophase during “large smolt” production improve the performance of Atlantic salmon at sea?
La duración de la luz durante la producción de smolts podría tener un papel más importante de lo esperado. Afectaría el desempeño posterior del salmón del Atlántico en el mar. Así lo plantea una investigación liderada por científicos del Instituto de Investigación Marina de Noruega. El equipo evaluó distintas estrategias de fotoperiodo. Buscaba saber si un invierno lumínico prolongado o breves períodos de oscuridad podían mejorar el crecimiento, la preparación fisiológica y el control de la maduración sexual.
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El estudio, titulado Can a long winter and/or a short scotophase during “large smolt” production improve the performance of Atlantic salmon at sea?, fue publicado en la revista científica Aquaculture. Aborda una pregunta relevante para la salmonicultura: cómo optimizar la producción de smolts grandes. El objetivo es favorecer su adaptación al agua de mar sin comprometer su desempeño durante el ciclo productivo.
Para responderla, el equipo investigador comparó seis grupos de salmones machos sometidos a diferentes combinaciones de fotoperiodo. Los tratamientos contemplaron la ausencia de una señal de invierno, un invierno estándar de seis semanas y un invierno prolongado de aproximadamente 20 semanas. Cada estrategia se evaluó con luz continua o con tres horas diarias de oscuridad.
Los peces fueron criados inicialmente en agua dulce y posteriormente transferidos a jaulas marinas, donde se evaluaron su crecimiento y distintos indicadores fisiológicos.
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Mayor crecimiento en el mar con una señal de invierno prolongada
Uno de los resultados más destacados fue el desempeño de los peces que recibieron el tratamiento de invierno prolongado. Durante la fase marina evaluada, estos salmones crecieron más rápido. Su tasa de crecimiento fue aproximadamente un 15% superior a la del grupo sin señal de invierno. Además, fue un 5% mayor que la del grupo sometido al invierno estándar.
Sin embargo, la ventaja en crecimiento no se tradujo en un mayor peso final durante el experimento. Los peces del tratamiento prolongado ingresaron al mar con un peso promedio de 485 gramos. En cambio, el grupo con invierno estándar pesaba 767 gramos y el grupo sin invierno, 851 gramos.
Al finalizar la evaluación, los pesos promedio fueron de 2,34 kg, 2,55 kg y 2,60 kg, respectivamente. Esta diferencia evidencia que un mayor crecimiento en el mar no siempre significa un mayor peso comercial dentro de un mismo período. Esto ocurre sobre todo cuando hay diferencias de tamaño al momento de la transferencia.
El hallazgo pone de relieve la importancia de evaluar los protocolos de producción considerando el ciclo completo. No basta con medir el crecimiento registrado después de la entrada al mar.
Cambios fisiológicos por el fotoperiodo antes de la transferencia
La investigación también identificó diferencias en la preparación fisiológica de los peces. Antes de la transferencia al agua de mar, los salmones sometidos al invierno prolongado mostraron mayor actividad de Na⁺/K⁺-ATPasa branquial. Fue entre un 48% y un 70% superior a la observada en los grupos con invierno estándar y sin señal de invierno, respectivamente.
Esta enzima participa en la regulación del equilibrio de sales. Además, es un indicador para evaluar si los salmones están listos para pasar del agua dulce al ambiente marino. InfoSALMON ya informó sobre los factores que realmente preparan al salmón para el salto al mar.
Los resultados sugieren que extender la señal de invierno puede favorecer determinadas características asociadas a la esmoltificación, incluso en peces de gran tamaño. No obstante, la respuesta no fue idéntica en todos los indicadores fisiológicos: el estudio no encontró diferencias entre tratamientos en la osmolalidad plasmática.
Por ello, los autores plantean que la duración del invierno puede influir en la preparación de los smolts. Sin embargo, se requieren más investigaciones para comprender cómo estos cambios se relacionan con el desempeño productivo posterior.
La maduración sexual emerge como el principal desafío
El resultado más inesperado del experimento fue la elevada incidencia de maduración sexual masculina durante la fase marina. En agosto, 807 de los 821 machos evaluados habían alcanzado la madurez sexual. Eso equivale a cerca del 98%. Los peces todavía pesaban alrededor de 2,5 kg.
Esta situación obligó a finalizar el ensayo antes de lo previsto. Por eso, no se pudo determinar si las diferencias de crecimiento se habrían mantenido hasta el peso de cosecha esperado.
Los investigadores consideran que la predisposición genética de la línea clonal utilizada probablemente fue un factor importante en este resultado. También analizan posibles contribuciones del tamaño de los peces, los cambios de fotoperiodo y las temperaturas experimentadas después de la transferencia al mar. Sin embargo, el diseño experimental no permite atribuir el fenómeno a una única causa. Un trabajo previo ya mostró cómo el fotoperiodo influye en la maduración de los large smolts estancados.
La elevada maduración observada es una limitación fundamental para interpretar los resultados desde una perspectiva productiva. Un tratamiento puede favorecer el crecimiento o ciertos indicadores fisiológicos. Sin embargo, sus beneficios deben evaluarse junto con el riesgo de maduración sexual. Solo así se pueden establecer conclusiones sobre su conveniencia para la producción comercial.
Fig. 1. Diseño experimental. En (A), F = fertilización, SF = inicio de la alimentación, y 1–7 son los momentos de muestreo. El muestreo 6 se realizó el 23 de agosto de 2023. Créditos: Estudio.
¿Puede la oscuridad contribuir al control de la maduración?
Otra pregunta del estudio fue si ayudaba incorporar tres horas diarias de oscuridad. La alternativa era mantener iluminación continua. El objetivo era reducir la aparición de maduración sexual precoz.
Los investigadores observaron una tendencia favorable cuando el período de oscuridad se combinó con el invierno estándar. Antes de la transferencia al mar, solo el 2% de los peces del grupo con tres horas de oscuridad mostraba signos de pubertad. En el grupo con luz continua, la cifra fue del 42%.
Sin embargo, esta diferencia no alcanzó significación estadística en el experimento. Por lo tanto, los resultados no permiten confirmar que la incorporación de oscuridad reduzca por sí sola la maduración sexual. Además, sus efectos sobre otros parámetros biológicos fueron limitados.
El hallazgo abre una línea de investigación. Se trata de determinar si los ajustes en el fotoperiodo pueden ayudar a controlar la maduración. Todo ello sin perjudicar la preparación fisiológica ni el crecimiento de los peces.
Nuevas investigaciones para evaluar el ciclo productivo completo
En sus conclusiones, los autores destacan que el invierno prolongado produjo inicialmente un menor crecimiento en agua dulce. Sin embargo, favoreció ciertos indicadores de esmoltificación. También se asoció con un mejor crecimiento en el mar. En cambio, el invierno estándar de seis semanas tuvo efectos menos pronunciados. No produjo el mismo incremento de los indicadores fisiológicos asociados a la preparación para el agua de mar.
La investigación también concluye que la escotofase corta tuvo pocos efectos biológicos significativos. No obstante, mostró una tendencia a reducir la maduración de los post-smolts cuando se combinó con el invierno estándar.
Los científicos subrayan que todavía falta determinar si los beneficios del invierno prolongado se mantienen durante un ciclo completo de producción. También falta saber si las diferencias responden a la duración de la señal lumínica, al tamaño de los peces al momento de la transferencia o a otros factores.
Para la industria salmonicultora, el estudio aporta nuevos antecedentes sobre la relación entre fotoperiodo, preparación fisiológica, crecimiento y maduración sexual. Su principal contribución es mostrar que optimizar la producción de smolts grandes requiere considerar estos factores en conjunto. Una mejora en el crecimiento durante la fase marina no garantiza un mejor resultado productivo final.