Una nueva investigación publicada en la revista Frontiers in Marine Science denominada “Effect of hypoxia on the post-hatching growth of the body of the fry and the caudal fin of the Atlantic Salmon (Salmo salar)” reveló que los bajos niveles de oxigenación están asociados a la presencia de deformidades y a un bajo crecimiento corporal del salmón del Atlántico.
La hipoxia es un problema recurrente en la industria acuícola. Actualmente, se sabe que la exposición de peces y alevines a un ambiente hipóxico induce cambios importantes en su metabolismo, comprometiendo no solo su desarrollo sino también su reproducción y tasas de mortalidad.
“Nuestra hipótesis es que la hipoxia constituye uno de los factores etiológicos causantes de la deformación del cuerpo y la aleta caudal en esta especie, además de afectar su crecimiento”, afirmaron los científicos.
Sobre el estudio
Se analizaron 240 alevines de salmón Salmo salar, cultivados diferencialmente al 100% de saturación (condición de normoxia) y 60% (condición de hipoxia) durante 2, 4, 6 y 8 días, incluyendo un grupo bajo hipoxia continua. “Realizamos diafanización y tinción con azul de Alcian, junto con técnicas histológicas estándar. Se utilizó el anticuerpo policlonal anti-HIF-1a como marcador de hipoxia en Salmo salar, y la hipoxia en estos peces se asoció con la inmunopositividad de este anticuerpo”, detallaron los investigadores.
Algunos resultados
El presente estudio observó que los alevines expuestos a hipoxia continua lograron una longitud corporal menor en comparación con todos los demás grupos. Este hecho por sí solo señala la importancia de monitorear y controlar las condiciones de oxígeno en los sistemas de cultivo y también en los tejidos de los peces.
“Histológicamente, se puede reconocer la angiogénesis, la desorganización de los vasos sanguíneos y la vasodilatación, lo cual fue posible verificar y describir varios meses después de ocurrido el evento de exposición a la hipoxia”, comentaron los expertos.
Además, destacaron que “las células hipóxicas en los alevines se pudieron reconocer mediante el marcaje con el anticuerpo anti-HIF-1α, confirmando así su uso como sensor de hipoxia”.
En conjunto, la evidencia aquí reportada indicó que la hipoxia no solo afecta a los alevines durante la fase de desarrollo directamente expuesta al evento, sino que sus efectos persisten mucho tiempo después y afectan a los alevines durante su ontogenia.



















