En una nueva entrega de los Indicadores Productivos, una alianza entre Aquabench e infoSALMON, destacamos que la industria chilena del salmón registró un alza del 3,2% en volumen total cosechado, alcanzando 317.073 toneladas, en comparación con las 307.302 toneladas cosechadas entre enero y abril de 2024, según datos recopilados por la entidad de benchmarking.
En tanto, los precios promedio por kilo aumentaron un 8,2% interanual, alcanzando los US$9,38/kg. Este incremento en valor fue especialmente impulsado por el salmón Coho, que mostró un alza de 20,6%, situándose en US$7,82/kg. Le siguieron la trucha con US$10,20/kg (+16,1%) y el salmón Atlántico con US$10,49/kg (+3,8%).
Por otro lado, el volumen exportado sufrió una leve baja, alcanzando 197.984 toneladas al mes de marzo 2025, en comparación con las 202.922 toneladas registradas en el mismo periodo de 2024 (-2,4%).
Ranking de exportaciones
En cuanto al ranking por volumen exportado, Salmones Multiexport S.A. lideró con 14.428 toneladas, lo que representa el 13,44% del total de salmón Atlántico exportado. Le siguen Empresas Aquachile S.A. con un 13,04% y C.M. Chiloé Ltda. con un 11,78%, manteniéndose como los actores más relevantes del sector durante el primer trimestre del año.
Respecto al ingreso de smolts, se reportaron 95,5 millones de ejemplares, siendo Salar (Atlántico) la especie predominante con 50,64 millones, seguida por Coho con 39,91 millones y trucha con 4,96 millones. En paralelo, la producción de ovas mostró una fuerte contracción: 168,6 millones al primer trimestre de 2025, una caída significativa frente a los más de 226 millones observados el 2024 (-25,6%).
Finalmente, el rendimiento por lapso (RPL) también se mantuvo estable para las especies con ciclos cerrados: Salar registró un RPL de 0,30 y trucha de 0,27. A la fecha de corte del informe, Coho no cuenta con ciclos cerrados, por lo que su RPL no fue reportado.
Con estos resultados, la industria salmonicultora chilena enfrenta un 2025 con menor volumen pero mayor valorización, apuntando a la eficiencia en producción y comercialización como factores clave de competitividad.


















