El retroceso y el derretimiento de los glaciares en la patagonia están marcando las condiciones oceanográficas de los fiordos. Para comprender a fondo este fenómeno y la relación con las actividades productivas del salmón en Chile. InfoSALMON conversó con el Dr. José Luis Iriarte Machuca, académico del Instituto de Acuicultura y Medio Ambiente de la Universidad Austral de Chile (UACh).
El Dr. Iriarte liderará durante los próximos tres años un Proyecto Fondecyt Regular enfocado en el fiordo de las montañas, en la Región de Magallanes.
La investigación considera además la colaboración internacional del profesor Mark James Hopwood, de la Southern University of Science and Technology, China, fortaleciendo el enfoque científico del estudio y el trabajo conjunto en torno a los efectos del cambio climático en sistemas subantárticos.
El proyecto, titulado “The role of local-ice melting in triggering Phytoplankton Blooms and air-ocean Carbon Flux in a subantarctic terminating glacier-fjord” será ejecutado en Puerto Natales, Región de Magallanes.
Dicho proyecto buscará cuantificar el flujo de carbono y el impacto del agua dulce en la productividad marina. El Dr. Iriarte profundizó en los efectos directos que este «laboratorio natural» revelará sobre el futuro operativo de la acuicultura en la zona sur-austral, marcando una hoja de ruta para la adaptación climática del sector.

Estratificación del agua y el riesgo de FAN
Uno de los principales focos de atención para la industria debe ser el cambio físico-químico en la columna de agua. El investigador explica que un porcentaje significativo de fiordos con glaciares marinos está en retroceso, inyectando un volumen importante de agua dulce en la capa superficial, lo que aumenta su grosor y profundiza la picnoclina (gradiente de densidad).
En este marco, Iriarte advierte que estos cambios traen consecuencias biológicas, “nuestra hipótesis es que los procesos de fotosíntesis y respiración se verían alterados debido a cambios en la química producto de los nutrientes liberados por el hielo, y por el incremento de la estratificación de la columna de agua. Estos dos procesos favorecerían el crecimiento tanto de floraciones naturales como de especies nocivas (FANs)”.
Oxígeno y temperatura: El desafío en los centros de engorda
Los glaciares operan como un regulador natural, manteniendo aguas frías y bien oxigenadas, variables críticas para el bienestar animal y el éxito productivo de los salmones en ecosistemas subantárticos. Sin embargo, el retroceso glaciar presiona este equilibrio.
El académico detalla que las operaciones acuícolas deben prestar especial atención a este punto. Los peces en cultivo en alta densidad aportan nutrientes inorgánicos y demandan altos niveles en sus procesos de respiración. «Ambos escenarios favorecen la disminución del oxígeno en la capa superficial del sistema», señala el Dr. Iriarte, planteando el desafío técnico de mantener las condiciones óptimas bajo un régimen de ciclo productivo a medida que disminuye el efecto amortiguador del hielo polar.
Entendiendo la huella ambiental
Frente a los esfuerzos de la industria por gestionar su sustentabilidad, el estudio también evaluará el rol de los fiordos como sumideros de carbono. Aunque el científico aclara que la evidencia actual en la Patagonia aún requiere de más estudios multidisciplinarios para ser generalizada, destaca que durante primavera y verano estos canales poseen una alta eficiencia para capturar CO2.
Conocer de dónde vienen y hacia dónde van los nutrientes en la columna de agua y el sedimento marino es fundamental, ya que alteraciones en estos flujos podrían cambiar la eficiencia de la «Bomba Biológica del Carbono», es decir, la eficiencia con la que el carbono viaja desde la superficie al fondo marino y, en última instancia, afectar la capacidad de carga del ecosistema marino a largo plazo.
El llamado a la industria: Monitoreo 2.0
Considerando que las alteraciones en salinidad, alcalinidad y nutrientes ocurrirán a escala regional, el Dr. Iriarte es enfático en entregar recomendaciones concretas para que las empresas salmoneras pasen a la ofensiva tecnológica y se adapten a este escenario de cambio climático.
El Dr. Iriarte sugiere tres pasos clave para el sector privado:
Instrumentación remota: Obtener conocimiento del ambiente desde datos de alta calidad y alta frecuencia.
Trabajo colaborativo: Construir una red de monitoreo de sensores online para conocer y cruzar información, desde la dinámica local (el fiordo) hasta la escala regional (Patagonia).
Nuevos indicadores: Incluir nuevas variables de medición obligatoria en los centros, como los nutrientes inorgánicos disueltos y el pH, para determinar posibles causas de anomalías ambientales.


















