Un reciente estudio publicado en el Journal of Fish Diseases acaba de informar sobre la escala destructiva del «primer golpe» del brote de algas de 2025 en el norte de Noruega. Mientras una nueva emergencia se despliega en las costa sur de Skagerrak.
El instituto de Investigación Marina de Noruega (Havforskningsinstituttet) ha comenzado a emitir modelos de dispersión diarios para anticipar el impacto en las granjas salmoneras de las zonas productivas PO1 y PO2.
El desastre de Fornes
La atención actual en el fenomeno está fundamentado por el brote de algas que aniquiló casi el 40% de la biomasa en su primer punto de impacto en 2025.
El estudio documenta los eventos de las instalaciones de Fornes, la cual albergaba a más de un millón de salmones del Atlántico con un peso promedio superior a los 3 kilogramos. Donde la catástrofe escaló en menos de 48 horas.
Los análisis de agua confirmaron concentraciones masivas de la especie Phaeocystis pouchetii, seguida por Chrysochromulina leadbeateri. El resultado fue una mortalidad aguda del 39,5%, forzando a la empresa a detener la alimentación inmediatamente y ejecutar una cosecha de emergencia para salvar el resto de la producción.
Eventualmente, este evento terminó afectando a 18 granjas y costando la pérdida de aproximadamente 1,9 millones de salmones (aprox. 5000 toneladas).

El avance de Pseudochattonella en el sur de Noruega
A diferencia del brote del 2025 en el norte del país escandinavo, la amenaza actual que recorre la costa de Skagerrak es protagonizada por una especie distinta: Pseudochattonella.
El instituto de Investigación Marina de Noruega ha detectado un aumento significante y repentino de esta alga durante los últimos días, superando los umbrales críticos.
«Se trata de una especie que puede causar mortalidad de peces en las instalaciones de acuicultura», advirtió Lars-Johan Naustvoll, investigador de la estación de Flødevigen y coautor del estudio sobre el brote de 2025.
Aunque la Pseudochattonella es conocida en la región —con un historial de mortalidades a gran escala en años anteriores—, la alerta actual se debe a que la biomasa se mantiene peligrosamente cerca de la costa y dentro de los sistemas de fiordos.

Modelado predictivo
El estudio concluye con que la acuicultura necesita sistemas de alerta temprana y planes de contingencia para mitigar los afectos de las floraciones de algas nocivas.
Hoy, frente a la costa de Skegarrak, la industria está aplicando exactamente lo que el informe señala. Al utilizar modelos de dispersión basadas en corrientes y vientos. Las autorirades están anticipando el movimiento de la Pseudochattonella hacia al suroeste.
Se ha instado a los productores a vigilar de cerca el comportamiento de sus peces, ya que la caída del apetito y el nado demuestran ser los primeros indicadores visuales antes de que la mortalidad se dispare.


















